Pero a los que tienen su
corazón apegado
a
sus inmundicias y a sus horrores,
les
costará cara su conducta,
palabra
de Yavé.
Ezequiel
11,21
Bueno,
la vi, dada la alharaca que se ha formado en torno a las novelas (las
que francamente no he leído aún, no quise malgastar dinero en
comprarlas y no tenía a nadie conocido que me las prestase) así que
me parece interesante dar una perspectiva de valores sobre la trama.
Lo
primero que debo decir es que al verla recordé al protagonista de
una novela que leí en los noventa, El Diario secreto de Lazlo,
Conde Drácula (The Secret Life of Laszlo, Count Dracula, cuyo
autor, Roderick Anscombe, es un reputado psicólogo). En esta novela
el protagonista confiesa que a él le parecía tan hermoso hacer lo
que hacía (matar y beberse la sangre de sus víctimas) que no
entendía cómo a alguien no le pudiese parecer hermoso lo mismo.
Creo que esta producción está salpicada por un concepto similar:
una visión distorsionada de la realidad que disfraza de algo bueno a
unas prácticas sexuales a todas luces distorsionadas.
Se
sabe que la película (más la novela) es famosa por exponer el
sadomasoquismo. La trama es que el multimillonario Grey se interesa
en la desabrida protagonista y mientras intenta hacer que firme un
contrato para que ella se deje apalear como una grandísima idiota,
le va regalando objetos Apple y un carro (creo que con la
pelazón actual hasta yo me dejo apalear por un carro, una Mac y un
Iphone). El nudo de la trama es que ella se enamora del protagonista,
y él no quiere enamorarse ni romance porque tiene “50 sombras”
que le persiguen, okey, ya supe el misterio del título y no me quedó
interés en saber cuáles eran.
Deja
mucho que desear, y me resultó bastante tediosa y revulsiva. Una de
las películas más famosas que llegó a rozar el sadomasoquismo (ya
al final, cuando la relación pasional llegó a la cumbre y no pudo
dar más) es 9 semanas y 1/2, pero esa película tuvo
muchísimo más para dar. Entre las grandes mentiras que tiene,
están: se supone que el millonario ejerció el papel de “sumiso”
por quince años, aún así no tiene ni media cicatriz en el cuerpo,
él la azota con látigo de cuero, y en las escenas posteriores sigue
con la piel igual de blanca. El aura de elegancia y supuesto encanto
que le ponen a la relación de apaleador y apaleada, cuando bien
sabemos que ya salen constantes noticias de “accidentes” de
personas que estúpidamente están poniendo en práctica lo que dice
la dichosa novela.
El
final quedó tan absurdo y tan laxo que no me di cuenta de que había
terminado hasta que salieron las letras y encendieron las luces de
salida. Imagino que es el anuncio anuncio (aunque me sonó más a
amenaza), de que habrá una segunda parte. Pude ver que no era el
único aburrido en la sala. Había dos jóvenes chicas en mi misma
fila que constantemente encendían las pantallas de su celular y
podía oírse a distancia varias voces femeninas hablando en voz
baja.
No
pasa de ser un fenómeno comercial. Es triste saber que una cosa como
esta, que cosifica a la mujer, al sexo como tal y su naturaleza de
instrumento de expresión de amor, por una relación artificial,
distorsionada, donde la genitalidad pierde el sentido y por ello se
tiene que recurrir a “aderezos” más fuertes para producir alguna
sensación de excitación esté calando tanto actualmente, pero luego
recuerdo que viene precedida por diez años de reguetón, con letras
del tipo “azotarte por tu mala conducta, pero el problema es que te
gusta”, “tú eres mi cachorrita mamá, yo soy tu perro y voy a
morderte”, que estamos en el país donde las mujeres hacen lo que
sea para ponerse siliconas; los clasificados de prostitución abarcan
enormes cantidades de centímetros por columna y en internet abundan
las páginas de servicios sexuales; abundan las fotos de niñas
exhibiéndose, ya desde pequeñas, en poses sexuales en Facebook,
y en donde la violencia intrafamiliar abunda. También es bueno
mencionar que hay un grupo Facebook llamado “las sumisas de Grey”
Como
le dije, como película no es un gran qué, simplemente es precedida
por una gran maquinaria comercial, creo que su principal falla es el
guion, simplón, pasé la película suplicando para que se terminase.
Si usted va a verla, que conste que se lo advertí
Como
nota adjunta, a manera de glosario, dejo este fragmento de
“Valoración Moral, del autor Ramiro García: En cuanto
desviación sexual, es la inclinación a la satisfacción
erótica infligiendo a los demás dolor (físico o psicológico). Es
considerado, a veces, como una exaltación patológica de la
voluntad de dominio y de agresividad. se observan en la edad
infantil. Puede tener su origen en la no superación del complejo de
Edipo.
El
masoquismo es el reverso. La satisfacción sexual se busca en el
dolor sufrido. El mismo individuo se inflige, a veces, el dolor,
o bien se busca padecerlo a través de otro. El masoquismo se expresa
en la sumisión completa y absoluta al otro, del cual se acepta
cualquier insulto, afrenta o tormento.
Sadismo
y masoquismo se asocian con frecuencia. Son desviaciones
complementarias que a veces se describen como una desviación
bipolar: el sadomasoquismo. La excitación sexual producida por
el dolor infligido o sufrido puede realizarse a través de formas muy
diversas, desde las más larvadas a las más crueles y brutales.
“...el
sadismo y del fetichismo, que desvirtúan el auténtico y delicado
sentido del amor entre los esposos, pueden llevar a una búsqueda
egoísta del placer y reducen la persona humana a la condición de un
mero instrumento” (J.L. Soria Saiz).
Maiquel Yojáinder Machado Palmar, periodista / crítico de cine
Publicado inicialmente en la revista Familia Cristiana, Digital, de la Sociedad de San Pablo de Venezuela #SociedadDeSanPablo en febrero de 2015

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