miércoles, 22 de abril de 2020

El hombre de acero



El reinicio de esta saga cinematográfica, extremadamente enraizada en la mente de los espectadores es un tema exigente, todos lo sabemos. Muchos criticaron Superman returns como un intento malogrado, yo debo decir que a mí no me lo pareció, que fue bastante bueno el intento.
Respecto a esta producción, se esperaba (yo esperaba) que fuese épica y magistral, en cuanto a efectos y trama, puesto que bien sabemos que se había venido anunciando como una entrega que buscaba explorar el lado humano del personaje.
En cuanto a la historia, me parecieron resaltantes tres valores importantes: La muy interesante exposición de la eugenesia como precepto para asegurar la supervivencia de una especie y su uso con propósitos deterministas y egoístas; la ecología en cuanto al abuso de los recursos de un planeta; y el hecho de que se expusiese el lado religioso, basado principalmente en la confianza en la mutua confianza entre la humanidad y él como personaje venido de otro mundo. Creo fomenta valores que pueden considerarse cristianos.
Subyacen otros valor importantes, como lo es el etnocentrismo, es decir, cuando una cultura se cree superior a otra y simplemente se impone sobre ella. Vi una Luisa Lane mucho más humana, menos egocéntrica, firme, sin llegar a ser pedante (recordamos a la pedante Luisa Lane de Smallville, interpretada por la bella Erica Durance, uno de mis amores platónicos, claro está que esta es una serie y no una película, pero igual la cuento, igual que la de las series animadas), y me parece que esta es una de las caracterizaciones que más me ha gustado de todas aquellas que he visto.
En cuanto a la caracterzación del general Zod, me parece sumamente interesante, aunque creo que se hubiese podido explorar un poco más la historia personal de este personaje. En cuanto a la interpretación de Russel Crowe, cuando lo vi ya como programa, no como personaje real al inicio, me recordó inmediatamente al disfraz utilizado por Megamente, cuando se hizo pasar por padre del camarógrafo al que convirtió en superhéroe, para entrenarlo. Pensé que en cualquier momento saldría Servil para ayudarle.
Como película, es muy buena, mas pudo dar más, creo que supo ir más allá de lo comercial, que es muy seria para mi gusto, pero promueve interesantes puntos de vista éticos, sobre todo cuando el personaje Clark tiene que soportar humillaciones y ocultar quién es, sobre todo cuando vive estos dilemas en su infancia.
Espero la vea y luego tenga a bien hacernos llegar sus opiniones.

Maiquel Yojáinder Machado Palmar, periodista / crítico de cine
Publicado inicialmente en la revista Familia Cristiana, Digital, de la Sociedad de San Pablo de Venezuela #SociedadDeSanPablo en junio de 2012

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