domingo, 26 de abril de 2020

En el Bosque



Una supuesta comedia musical que envuelve una puesta en escena mediocre y carente de principios. Me decepcionó bastante cuando la vi, en especial por la carencia moral que proyecta. Protagonizada por gente mediocre y sin principios.
En el bosque cuenta y entrelaza cuatro historias: Rapunzel, Cenicienta, Jack y los frijoles mágicos y Caperucita Roja, con los de la historia de unos panaderos que reciben una oferta de la bruja madrastra de Rapunzel para poder tener hijos.
Las historias se van entrelazando en lo que pudo porque tenía el material para ser una buena historia, en canciones melodiosas, chistes tontos y un despliegue de antivalores sorprendente: El primero de ellos es el atentado contra la familia y el respeto por las uniones matrimoniales, el cual se da cuando la esposa del panadero debate consigo misma si debería o no tener un esposo y un hijo y un príncipe amante para lo que viniera (sí, eso se lo quieren inculcar a sus hijos), un príncipe que dice abiertamente que le enseñaron a ser encantador y no sincero, y por lo tanto se permite ir detrás de Cenicienta, y al mismo tiempo besarse con la esposa del panadero en claro acto de adulterio.
Una Cenicienta mediocre, que no sabe qué hacer con su vida, pero se la da de liberal e independiente. Una bruja mala que hace daño a todo el mundo simplemente porque quiere verse bonita, y cuando lo logra, le concede un hijo mediante la magia (ojo con este peligrosísimo mensaje) a los protagonistas, la mujer queda instantáneamente embarazada sin el concurso de su esposo y con una barriga de varios meses.
A los protagonistas en general no les importa robar, matar, andar en relaciones indefinidas con cualquiera con tal de obtener lo que quieren. El panadero protagonista termina luego viudo, porque su mujer, la que se besa con el príncipe en el bosque y considera la idea de tener un amante, termina muriendo y luego se aparece como una fantasma responsable a decirle a su esposo que cuide a su hijo.
Al final ofrece un claro mensaje de que desdibuja la familia: Según esto, la familia puede ser una comuna hippie, con tal de que los miembros que la integran se quieran entre ellos. Las historias infantiles que tanto amábamos pierden ahora su poder de dejar una enseñanza moral que perdure, total, ya la gente no lee y prefiere dejarse llevar por referencias tan carentes de principios como estas. Rapunzel es la que medio se salva en esa historia, porque es la que creo que conserva un poco más fiel al relato original. Aunque el príncipe es también otro mediocre de primera.
En resumen: Es una historia amoral en extremo, que desdibuja los valores familiares entrecruzando personajes sólidamente egoístas y mediocres por medio de la magia y el esoterismo, para desembocar en una supuesta moraleja de “cuidado con lo que deseas”, pero eso sí, haz lo que te dé la gana cuando tratas de conseguir lo tuyo, que por el camino las cargas se emparejan. Horrible producción.

Maiquel Yojáinder Machado Palmar, periodista / crítico de cine
Publicado inicialmente en la revista Familia Cristiana, Digital, de la Sociedad de San Pablo de Venezuela #SociedadDeSanPablo en marzo de 2015

Chappie



Una aburrida versión de la fantasía cientificista (transhumanista, Illuminati, o como le quiera llamar) de la inmortalidad de la mente alcanzada mediante la transferencia de datos a una computadora., lo cual en cierta forma equivaldría a la inmortalidad humana, porque pasa a un plano diferente.
Ya estamos viendo que hay películas y series que venden ese mismo tipo de mensajes, por mencionar un ejemplo, cuando Sheldon Cooper, de The Big Bang Theory se ve sobrepasado por un joven coreano, él dice que jamás sería superado sino hasta el momento en el cual se pudiese pasar la mente a un robot, o en películas como Sexto Día, de protagonizada por Arnold Schwarzenegger, en la que a él le logran hacer un clon exacto porque lograron copiar su mente, la película Lucy y otras por el estilo.
Tenía más expectativas respecto a esta aburrida entrega, puesto que venía anunciada com producida por los mismos creadores de Sector 9, y Ellysium, las cuales tienen altas cargas de crítica social y metáforas sobre un futuro posible. Esta entrega me hizo añorar la vieja película ochentosa Corto Circuito, en la cual un robot, concebido para ser una máquina de guerra, adquiere conciencia e incluso termina luego asumiendo ciudadanía norteamericana.
Lo más triste de eso es que el antagonista de la película, un científico oscurantista que quiere hacer que activen una máquina controlada únicamente por la mente que él ha creado, pero que nadie la quiere ni regalada, actúa como un ludita de cuando en cuando y se santigua un par de veces, es decir, una señal católica allí mal empleada como quien invoca algo supersticiosamente y no con su sentido real, ¿qué quieren decir con eso? Obviamente es una velada acusación de que la religión católica es un atraso.
El hilo narrativo parte de un científico “genio” con rasgos indianos crea un software con el que logra darle conciencia a un robot. A partir de eso, se convierte en el “Creador” para el robot”, pero muy inteligentemente lo deja en manos de pandilleros ¿qué no es inteligente?, con la intención de volver a seguir enseñándole cosas (repito, lo dejó con pandilleros). Aunado a eso, el robot tiene un detalle, tiene un defecto que supuestamente acortará su “vida”, puesto que el científico activó su conciencia en un robot descartado de inventario.
Luego el científico se da cuenta de que lo que ha hecho sobrepasa sus expectativas y surgen diferentes cuestiones alrededor de esto, entre ellas que el robot toma sus propias decisiones, y se llega a enfadar con su “creador” por haberlo activado en un cuerpo que pronto morirá.
La mejor forma de resolver la cuestión es encontrar la forma de transferir la conciencia, luego empieza a desdibujarse el hilo entre la muerte corporal y su significado y la transferencia que supuestamente borra ese punto, todo eso en un muy aburrido e infantiloide hilo narrativo.
Tenía para dar más, pero terminó haciéndome añorar más a Corto Circuito, a la nueva Robocop, y a las viejas caricaturas de Astroboy. No vale la pena verla en cine, a menos que usted esté metido en esto de leer sobre las metas cientificistas de muchos grupos de poder, entre ellos los famosos Illuminati y quiera tener un punto de conversación para sorprender en una fiesta y pasar por alguien muy inteligente cuando hable de ello.
Maiquel Yojáinder Machado Palmar, periodista / crítico de cine
Publicado inicialmente en la revista Familia Cristiana, Digital, de la Sociedad de San Pablo de Venezuela #SociedadDeSanPablo en marzo de 2015

Búsqueda implacable 3



Búsqueda implacable ha sido una saga exitosamente comercial. La primera fue la más impactante, a mi modo de ver, la segunda logra dar más de lo mismo, y esta tercera pretende mantener el mismo sabor, salvo que añade algo más de drama, pero entre sus subtramas encierra un elemento antivida que definitivamente no me gustó: Me refiero a la forma que tratan el embarazo de la protagonista.
Luego de que pasa todo, al final, el supuesto final feliz, trata acerca del diálogo del padre “comprensivo” que le dice a su hija que le apoyará en todo lo que decida sobre su embarazo, es decir, que incluye la posibilidad de interrumpirlo. Luego, la hija decide optar por ponerle el nombre de su madre. Tratar de tal manera la posibilidad de abortar, como si fuese un anticonceptivo más, producto de toda una industria del aborto, es lo que para mí arruinó una saga que, a pesar de ser comercial, por lo menos mantuvo su calidad de película de acción y entretenimiento.
Tal vez a muchos no les importe esto, pero de verdad si queremos ser cristianos de acción debemos estar en contra de todo este tipo de mensajes que se cuelan a veces tan “ingenuamente” en muchas películas.
De resto, como dije, es más de lo mismo, mantiene sus niveles de expectativa, logra entretener, tiene acción y hace pasar el rato. Eso es todo.

Maiquel Yojáinder Machado Palmar, periodista / crítico de cine
Publicado inicialmente en la revista Familia Cristiana, Digital, de la Sociedad de San Pablo de Venezuela #SociedadDeSanPablo en marzo de 2015

El francotirador,



Puede ser que yo no esté de acuerdo con muchas de las tesis de las películas de Clint Eastwood, pero sí es innegable que sus obras siempre mueven a la reflexión. Creo que no ha habido ninguna de las que he visto que él haya dirigido que no me haya hecho discutir o reflexionar.
El Francotirador tiene como principal punto fuerte eso: Llama a la reflexión, sobre todo porque muestra la crudeza de la guerra, así sea sólo del lado y versión norteamericana, pero la muestra, y de manera magistral.
Tiene también muchos puntos y líneas que logran que se “rumiemos” su contenido. Es basada en la vida real, en un personaje real, y eso también hace que sea impactante. Un punto duro para el protagonista es el hecho de tener que tomar decisiones sobre quién muere y quién no, impacta más cuando es el mismo protagonista lo dice: Estoy dispuesto a rendir cuentas a mi Creador de cada bala que he disparado, lo que me preocupa es la gente a la que no puedo proteger.
Solemos ver las realidades del mundo a distancia, tal vez desde noticieros o documentales, cuando mucho, sin percibir del todo la crudeza por elementos tan simples y sencillos como el clima y lo que significa estar en un sitio de guerra soportando algo como un terrible calor, o el hambre. Vemos esas realidades y a veces preferimos cambiar el canal como si fuese un programa más y no pasa nada.
El francotirador hace reflexionar sobre la capacidad de luchar por una causa, y dar de sí, del costo que esto puede tener, el cual puede ser arriesgar la propia vida, la estabilidad familiar, sufrir incomprensión, y hacer que otros sufran por ello. La esposa del protagonista encara una realidad dura y trata de hacer lo suyo, pero se expone el cómo tienen que padecer también mientras trata de ser comprensiva y hacer su parte.
Independientemente de si estemos de acuerdo o no con la guerra, con el trasfondo que hay detrás de la misa, una guerra que es real y que todavía sigue en pie, esta película mueve fibras, por ello la recomiendo ampliamente.
Maiquel Yojáinder Machado Palmar, periodista / crítico de cine

Publicado inicialmente en la revista Familia Cristiana, Digital, de la Sociedad de San Pablo de Venezuela #SociedadDeSanPablo en febrero de 2015

50 sombras de Grey



Pero a los que tienen su corazón apegado
a sus inmundicias y a sus horrores,
les costará cara su conducta,
palabra de Yavé.
Ezequiel 11,21
Bueno, la vi, dada la alharaca que se ha formado en torno a las novelas (las que francamente no he leído aún, no quise malgastar dinero en comprarlas y no tenía a nadie conocido que me las prestase) así que me parece interesante dar una perspectiva de valores sobre la trama.
Lo primero que debo decir es que al verla recordé al protagonista de una novela que leí en los noventa, El Diario secreto de Lazlo, Conde Drácula (The Secret Life of Laszlo, Count Dracula, cuyo autor, Roderick Anscombe, es un reputado psicólogo). En esta novela el protagonista confiesa que a él le parecía tan hermoso hacer lo que hacía (matar y beberse la sangre de sus víctimas) que no entendía cómo a alguien no le pudiese parecer hermoso lo mismo. Creo que esta producción está salpicada por un concepto similar: una visión distorsionada de la realidad que disfraza de algo bueno a unas prácticas sexuales a todas luces distorsionadas.
Se sabe que la película (más la novela) es famosa por exponer el sadomasoquismo. La trama es que el multimillonario Grey se interesa en la desabrida protagonista y mientras intenta hacer que firme un contrato para que ella se deje apalear como una grandísima idiota, le va regalando objetos Apple y un carro (creo que con la pelazón actual hasta yo me dejo apalear por un carro, una Mac y un Iphone). El nudo de la trama es que ella se enamora del protagonista, y él no quiere enamorarse ni romance porque tiene “50 sombras” que le persiguen, okey, ya supe el misterio del título y no me quedó interés en saber cuáles eran.
Deja mucho que desear, y me resultó bastante tediosa y revulsiva. Una de las películas más famosas que llegó a rozar el sadomasoquismo (ya al final, cuando la relación pasional llegó a la cumbre y no pudo dar más) es 9 semanas y 1/2, pero esa película tuvo muchísimo más para dar. Entre las grandes mentiras que tiene, están: se supone que el millonario ejerció el papel de “sumiso” por quince años, aún así no tiene ni media cicatriz en el cuerpo, él la azota con látigo de cuero, y en las escenas posteriores sigue con la piel igual de blanca. El aura de elegancia y supuesto encanto que le ponen a la relación de apaleador y apaleada, cuando bien sabemos que ya salen constantes noticias de “accidentes” de personas que estúpidamente están poniendo en práctica lo que dice la dichosa novela.
El final quedó tan absurdo y tan laxo que no me di cuenta de que había terminado hasta que salieron las letras y encendieron las luces de salida. Imagino que es el anuncio anuncio (aunque me sonó más a amenaza), de que habrá una segunda parte. Pude ver que no era el único aburrido en la sala. Había dos jóvenes chicas en mi misma fila que constantemente encendían las pantallas de su celular y podía oírse a distancia varias voces femeninas hablando en voz baja.
No pasa de ser un fenómeno comercial. Es triste saber que una cosa como esta, que cosifica a la mujer, al sexo como tal y su naturaleza de instrumento de expresión de amor, por una relación artificial, distorsionada, donde la genitalidad pierde el sentido y por ello se tiene que recurrir a “aderezos” más fuertes para producir alguna sensación de excitación esté calando tanto actualmente, pero luego recuerdo que viene precedida por diez años de reguetón, con letras del tipo “azotarte por tu mala conducta, pero el problema es que te gusta”, “tú eres mi cachorrita mamá, yo soy tu perro y voy a morderte”, que estamos en el país donde las mujeres hacen lo que sea para ponerse siliconas; los clasificados de prostitución abarcan enormes cantidades de centímetros por columna y en internet abundan las páginas de servicios sexuales; abundan las fotos de niñas exhibiéndose, ya desde pequeñas, en poses sexuales en Facebook, y en donde la violencia intrafamiliar abunda. También es bueno mencionar que hay un grupo Facebook llamado “las sumisas de Grey”
Como le dije, como película no es un gran qué, simplemente es precedida por una gran maquinaria comercial, creo que su principal falla es el guion, simplón, pasé la película suplicando para que se terminase. Si usted va a verla, que conste que se lo advertí
Como nota adjunta, a manera de glosario, dejo este fragmento de “Valoración Moral, del autor Ramiro García: En cuanto desvia­ción sexual, es la inclinación a la satisfacción erótica infligiendo a los demás dolor (físico o psicológico). Es considerado, a veces, como una exaltación pato­lógica de la voluntad de dominio y de agresividad. se observan en la edad infantil. Puede tener su origen en la no superación del complejo de Edipo.
El masoquismo es el reverso. La satisfacción sexual se busca en el dolor su­frido. El mismo individuo se inflige, a veces, el dolor, o bien se busca padecerlo a través de otro. El masoquismo se expresa en la sumisión completa y absoluta al otro, del cual se acepta cualquier insulto, afrenta o tormento.
Sadismo y masoquismo se asocian con frecuencia. Son desviaciones comple­mentarias que a veces se describen como una desviación bipolar: el sadoma­soquismo. La excitación sexual producida por el dolor infligido o sufrido puede realizarse a través de formas muy diversas, desde las más larvadas a las más crueles y brutales.
“...el sadismo y del fetichismo, que desvirtúan el auténtico y delicado sentido del amor entre los esposos, pueden llevar a una búsqueda egoísta del placer y reducen la persona humana a la condición de un mero instrumento” (J.L. Soria Saiz).

Maiquel Yojáinder Machado Palmar, periodista / crítico de cine
Publicado inicialmente en la revista Familia Cristiana, Digital, de la Sociedad de San Pablo de Venezuela #SociedadDeSanPablo en febrero de 2015

Éxodus



Ahora bien,
Moisés era un hombre
muy humilde.
No había nadie
más humilde que él
en la faz de la tierra.
Nm. 12,3
Visualmente impresionante, pero muy “caudillista” para mi gusto, y parto por ello de la cita que utilizo como epígrafe para dar mi visión de esta historia. Hubo varios aspectos que me causaron cierto escozor:
- La presentación de un Moisés guerrillero y militar. Deja de lado su cayado, con el cual solía contribuir a la manifestación de la gloria de Dios, y por el contrario nunca abandona su espada. Con esto se me hizo más cercana su historia a la historia de Cincinato que a la del Moisés bíblico.
- La aparición de un Dios niño (bastante pedante, por cierto) que le dice a Moisés que quiere ver a los soldados del Faraón de rodillas. Respecto a este punto, y de la película como tal, me permito parafrasear los comentarios hechos por el biblista Naudy Mogollón quien sostuvo que, dentro de la cultura griega y hebrea los niños no tienen una visión positiva, al contrario, son considerados como egoístas, egocéntricos, dictatoriales, y por lo tanto no son la figura más apta para representar a Dios. Como aspecto interesante, le pareció, el paso del Mar Rojo, ya que se presenta un poco como realmente debió ser, cuando la marea estaba baja y el pueblo pasa, y luego la marea sube cuando el ejército del Faraón pasó. Comentó también que le parece imposible que la hermana de Moisés haya sido parte de la corte egipcia, porque eso iba en contra de los principios hebreos, ni su mamá, eso no tiene ningún fundamento bíblico. También hablaba de que la propuesta que hace esta película sobre la experiencia de la zarza de Moisés le pareció muy jalada por los cabellos. Si bien para él puede ser interpretada como una forma de decir que la experiencia de Dios ha sido tan fuerte que le arrastró como una roca y le movió los cimientos hasta dejarle inconsciente, es muy imaginativa y poco acorde con lo que dice el texto bíblico. Muy interesante le pareció la forma en cómo aparecieron las plagas y su origen.
Continúo ahora con mis impresiones:
- Si Moisés tuvo una experiencia de Dios, en la cual logró ser alguien que tuvo el privilegio de hablar con un cercanía única, para quien vive la fe y conoce a Dios, esta es una experiencia que transforma y redefine en la persona lo que es realmente valioso en la vida, ¿cómo es posible entonces que al volver de su cruzada le siga diciendo a su esposa que lo más importante en el mundo es ella? Sin ánimos de caer en fanatismos ni dogmatismos extremos: La experiencia de Dios te hace saber de manera vivencial que el primer mandamiento “amar a Dios sobre todas las cosas” es lo más importante, incluso dentro de las relaciones matrimoniales, puesto que la experiencia de Dios es la que hace al hombre más humano.
Como nota adicional, que a mi modo de ver, no quita ni pone nada a mi planteamiento, pero sí al contexto actual en el cual se desenvuelve, esta película viene precedida por la crítica y propuesta de boicot por el hecho de ser considerada racista, respecto al hecho de que los buenos son los blancos y de rasgos típicos norteamericanos y los malos son los de rasgos egipcios.
Visualmente es espectacular, excelente fotografía y muy buenos efectos especiales. La narración no me impresionó del todo, puesto que me sigo quedando tanto con El príncipe de Egipto, como con la clásica Los 10 mandamientos, pero esto es mi gusto personal. Aún así vale la pena verla, después de todo, como epopeya comercial, y nada más, es impresionante.

Maiquel Yojáinder Machado Palmar, periodista / crítico de cine
Publicado inicialmente en la revista Familia Cristiana, Digital, de la Sociedad de San Pablo de Venezuela #SociedadDeSanPablo en enero de 2015

Juegos del hambre: Sinsajo



Bien sabemos que esta película tiene parte de su ingreso asegurado en el hecho de que proviene de una saga, y así cualquiera, diría más de uno, sin embargo ha sido una interesante experiencia el haber ido a verla con alguien que no ha visto las anteriores, y que ve muy poca televisión, y saber que le gustó, aunado a eso, que pudo intuir cosas de las entregas previas, significa que la historia respecto al guion está bien contada.
De esta historia, creo que su principal atractivo es el tema de la propaganda y la contrapropaganda. Esos manejos son sumamente interesantes. Plantea el hecho de la necesidad de una cara visible que ayude, un líder determinado que sepa alentar a los otros al cambio. Esta historia viene con un poco menos de acción y resulta más dialogada que las anteriores.
Al decir “Sinsajo parte 1” significa que seguirá la historia, tal vez con más drama y giros que una teleculebra venezolana de los ochenta, pero la línea que lleva respecto al combate del autoritarismo luce interesante.
Hasta los momentos no me ha cansado, imagino que es por el hecho de que desde un prncipio supimos que es una saga y no ha resultado como aquellas películas que, al ser exitosas las alargan hasta querer raspar la olla con ellas, Terminator, a mi modo de ver ha sido una de ellas, y ha perdido bastante fuerza con sus dos últimas entregas, Residen Evil ya cansa también, y otras que, a pesar de que anuncian continuación a uno no le quedan ganas de seguir viéndolas.
Otro punto interesante es el del romance entre los protagonistas: Se ve a prueba entre cumplir el deber y elegir amar a una persona y el de la propaganda y el cómo alguien asume una posición difícil para salvar al otro en la relación.
Ha sido entretenida, y si le gustó a alguien que no ha visto las anteriores y este salió con mucho qué decir y conversar a partir de ella, seguro que también a usted le gustará.

Maiquel Yojáinder Machado Palmar, periodista / crítico de cine
Publicado inicialmente en la revista Familia Cristiana, Digital, de la Sociedad de San Pablo de Venezuela #SociedadDeSanPablo en diciembre de 2014