viernes, 24 de abril de 2020

No se aceptan devoluciones



Sentimental sin ser sentimentaloide, hermosa y conmovedora, al mismo tiempo graciosa y entretenida, es una película interesante que, logró arrancar más de una lágrima a los que estaban presentes en el cine. Es difícil verla sin quedar conmovido.
Tiene un mensaje con muchos valores, lo interesante es que, cuando empezaba a pensar que algunos nudos estaban quedando sueltos, el autor del guión (el propio Eugenio Derbez) supo retomarlos, y hacer que no le quedasen por fuera.
Las escenas sentimentales se dan sin parecer prefabricadas, no son esas típicas escenas sentimentales de las novelas baratas en las cuales los parlamentos están llenos de frases cursis y de fondo tienen una musiquita y lagrimeo desesperantes, son escenas que tienen un halo de espontaneidad que les da credibilidad y ternura.
No se aceptan devoluciones es la historia de un hombre soltero que de la noche a la mañana tiene que aprender a cuidar una hija de la cual no sabía de su existencia, y para ello debe asumir una nueva actitud de vida y también vencer sus propios temores e inseguridades.
Vale la pena verla, y déjenme confesar que la fui a ver prácticamente porque no me quedaba opción, luego entendí que debí haber hecho esta crítica mucho más temprano. Uno de los puntos que merecen ser resaltados están en el hecho de la forma en la cual se expuso la lucha por la custodia legal de la protagonista. Es una muestra de esa mentalidad que pasó del hecho de dar porque sí la custodia a la madre porque es la madre al hecho de evaluar quién es en verdad la persona más capacitada para ejercer la custodia de los hijos.
Otro punto que me parece importante es su hermoso mensaje de vivir el día a día con los seres que amamos, disfrutar cada momento con ellos y dar lo mejor de uno mismo en cada día puesto que no sabemos cuánto tiempo tenemos y que nadie tiene garantizado el mañana.
Por mi parte, creo que es una película que merece la pena ver en familia y creo que pasará a la historia del cine mexicano como uno de sus grandes y más logrados clásicos.

Maiquel Yojáinder Machado Palmar, periodista / crítico de cine
Publicado inicialmente en la revista Familia Cristiana, Digital, de la Sociedad de San Pablo de Venezuela #SociedadDeSanPablo en marzo de 2014

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