domingo, 19 de abril de 2020

Cenizas eternas



Es innegable para muchos, entre los cuales me encuentro yo, que la calidad del cine venezolano está creciendo y que se está atreviendo a dar más propuestas en cuanto a sus historias, y ha habido grandes y muy destacadas: La Hora Cero, Hermano, El Rumor de las Piedras, que de verdad podemos recomendar a ojos cerrados.
En cuanto a esta película, es una muestra bastante tangible de que se puede hacer cosas diferentes. Tenía excelente fotografía, propuesta interesante en cuanto historia, convincente ambientación años sesenta, se veía muy bien documentada en cuanto a lo que a indígenas y su modo de vida se refiere (quiero decir con ello a que es muy similar a los documentales, lecturas y talleres y conferencias sobre indígenas a los que he asistido sobre este aspecto).
Aún así, el guión me pareció algo mal resuelto, y me refiero sobre todo a que, pude predecir el final, pero eso resultó poco preocupante en cuanto al hecho mismo de que además de que pude adelantarme al hecho, este fuese un hecho resuelto a mi modo de ver de una manera muy simple, es decir, pudo haber sido un hecho más heróico, mejor trabajado, un poco más impactante.
Con todo y este aspecto, la película logra mantener el suspenso en cuanto a querer saber qué va a pasar, la historia estaba bien contada en cuanto a que supo justificar en sí misma todo lo que la parte escenográfica (e imagino presupuestaria) no pudo desarrollar, y eso de por sí es un talento que no cualquiera logra hacer de forma convincente.
Otra cosa que me parece importante mencionar fue la línea: “ambos sabemos padre que a usted lo que le interesa es ver cuántos indígenas se convierten al cristianismo”, que uno de los protagonistas le hizo a un sacerdote misionero, ante tal reproche me pregunté: ¿Es que acaso eso tiene algo de malo? Porque hasta donde yo sé, las misiones indígenas han sido precisamente las que han rescatado la dignidad de muchos indígenas, eso es históricamente comprobado y documentado, si es por eso, quien critique a los misioneros que lo haga luego de haber hecho por lo menos una semana de misión con ellos para al menos tener una “introducción” a su modo de vida, en especial a quienes se encuentran ahorita en las cercanías al dorado con el río contaminado de mercurio. El cristianismo , si es verdadera evangelización la que se hace, perfecciona cada cultura que toca, no la anula, saca lo mejor de ella, resalta sus valores positivos e incultura el Evangelio en ella.
También me llamó la atención ver que, al final de la película, siempre espero escuchar un poco el ánimo y los comentarios de los demás asistentes para no quedarme únicamente con mi impresión, y de verdad que me llamó la atención que todos salieron en silencio, francamente no sé a qué se debió, y créanme que soy tímido para preguntar a desconocidos sus impresiones.
Me parece que es para verla y comentarla, para intercambiar impresiones y criticarla, tal vez no le guste como a mí la forma en la que resolvieron el final, pero eso a mi modo de ver no le quita que sea una buena propuesta de cine. Creo que si la ve no se sentirá estafado con lo que pagó por ella y que además de eso saldrá usted con mayor conocimiento acerca del modo de vida indígena de las tribus que perviven en la actualidad.
Maiquel Yojáinder Machado Palmar, periodista/crítico de cine

Publicado inicialmente en la revista Familia Cristiana, Digital, de la Sociedad de San Pablo de Venezuela #SociedadDeSanPablo en enero de 2012 

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