lunes, 20 de abril de 2020

Dredd, juez del futuro



De productoras poco conocidas, con un elenco no muy conocido, y con crudos efectos especiales nos llega esta historia, basada en un comic, de un futuro apocalíptico acerca de un grupo de patrulleros llamados “jueces” que tratan de imponer el orden en una sociedad corrompida. Recordemos que ya este personaje había sido encarnado por Silvester Stallone.
Aún así, la película nos sabe trasladar, con crudeza en su trama, repito, a una nueva situación en la cual dos patrulleros, uno experto y una novata, caen en la boca del lobo y deben intentar sobrevivir hasta que llegue la ayuda y al mismo tiempo tratar de detener a unos traficantes de una nueva droga.
A mi modo de ver, como les dije, la película es nada innovadora en cuanto a la trama, pero sí lo es en la forma de plantearla. Es una película crudamente entretenida, aunque a veces se hace algo lenta y redundante en la explicación de algunos detalles.
Lo que a mi modo de ver es el principal atractivo de la trama es la actuación y la actitud del pesonaje femenino, es decir, la coprotagonista de Dredd, la novata, una mujer que está convencida de que, a pesar de todo lo malo, ella puede hacer la diferencia. Esta convicción es presentada respetada de una forma que incluso resulta conmovedora, y me hizo recordar uno de mis pasajes favoritos de la Biblia, el de Sirácides 16,4 que dice: Basta con un hombre prudente para que prospere una ciudad; pero los malos por más que se multipliquen, serán aniquilados.
Como les dije, la protagonista es una mujer que, a pesar de no haber tenido resultados relevantes en su prueba de admisión, su convicción por el hecho de creer que puede hacer la diferencia realmente le impulsa y le lleva a hacerla.
El mismo protagonista se ve cuestionado por las actitudes de ella y admite incluso el valor de ella. Es ella quien al final, en medio de tanto fatalismo, logra encarnar la esperanza de la trama. Esto es un rasgo que se acentúa incluso por el hecho de que la contrafigura, es decir, la mala de la película, es una mujer con un alto potencial destructivo y agresividad notoria.
Como les dije, es una película nada innovadora en muchos aspectos, pero sí tiene a mi modo de ver su valor en el hecho de que al final deja ver que la esperanza no se logra a través de las armas sino de personas como la coprotagonista que, a pesar de estar en un entorno que corrompe, saben amar y dar de sí, y con ello nos siembran esperanza. La recomiendo por eso.
Maiquel Yojáinder Machado Palmar, periodista / crítico de cine
Publicado inicialmente en la revista Familia Cristiana, Digital, de la Sociedad de San Pablo de Venezuela #SociedadDeSanPablo en octubre de 2012

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