Me gustó la trama, pero no me gustó tanto el cómo me la contaron.
A pesar de ser una película con muchos elementos que pueden ser
tomados para una discusión, sobre muchos aspectos de nuestras
sociedades actuales, tales como: control social, cada vez más
silenciosamente creciente, la posibilidad de elegir, el autoritarismo
y otras yerbas, la historia se me hizo medio empalagosa por momentos.
El
problema, a mi modo de ver, es que, en algo que tiene temas serios e
importantes de trasfondo, quisieron meter a la fuerza una historia
juvenil adolescente y demasiado azucarada y fresa que los cohesionase
como nudo central, pero que al momento de dar resultados en la trama,
terminó por hacer chiclosos algunos puntos de la trama que, a mi
modo de ver, le hubiesen dado más realce y fuerza a la historia.
Me
hubiese gustado haber leído la novela de la cual la inspiraron, para
ver cómo trató la autora los elementos que me llamaron la atención
de ella, pero francamente ni siquiera sabía que fue inspirada en una
novela, porque, para ser más franco aún, la vi porque no había
otra película en el mismo horario en el cual fui a verla.
Lo
que me molesta de esa película es que, a mi modo de ver, tenía todo
para dar más de sí, el reparto era bueno, pero hasta la misma
aparición de Kate Winsley en la historia pierde fuerza ante lo
acartonado que resultó el personaje que caracterizó.
Los
momentos de suspenso fueron obstaculizados por escenas sentimentales
que la saturaban de azúcar, es más o menos como (y ojo que esto es
solo un ejemplo) si el protagonista, en medio de una pelea de kung fu
con extraterrestres de ocho brazos se detuviese por unos segundos en
la pelea para mirar a su amada a los ojos y decirle tiernamente “te
amo” darle un besito en la frente, seguir peleando y luego
detenerse otra vez para que ella le limpie la frente de las dos gotas
de sudor (porque son tan perfectos y hermosos que ni sudan) y una
gota de sangre, para agregarle drama.
¿Cuál
fue el elemento más rescatable de todos? Según yo, ese mensaje
sobre el perdón, en el cual la protagonista se niega a perdonar y
luego le toca entender de la forma más cruel que quien se lo pedía lo hacía sinceramente y estaba necesitado de él. Ese
momento que te habla del perdón que libera al otro y que le da la
oportunidad de redimirse o no.
En
conclusión: A mi modo de ver, entretiene, pero empalaga por momentos
por escenas románticas que quedan calzadas a la fuerza, tiene
elementos para ser discutidos y que pudieron dar mucho más, pero por
estar narrada como lo está han perdido trascendencia y con ella toda
la fuerza que pudo haber tenido en sí la historia.
Maiquel Yojáinder Machado Palmar, periodista / crítico de cine
Publicado inicialmente en la revista Familia Cristiana, Digital, de la Sociedad de San Pablo de Venezuela #SociedadDeSanPablo en mayo de 2014

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