miércoles, 22 de abril de 2020

Guerra Mundial Z



En el cine, las tramas de los zombis han cobrado un nuevo auge. De todas las cosas que he leído y visto sobre este tema puedo decir, a grandes rasgos las siguientes cosas: 1. Antes eran de origen vudú, y se les relacionaba con lo esotérico. 2. En los 80 ya se les empezó a desvincular del vudú y pasaron a ser producto de virus o agentes químicos. Una de las más emblemáticas es la película inspirada en el vídeo de Thriller de Michael Jackson donde se hace una parodia de él electrocutándose.
3. Algunos expertos afirman que forman parte de los temores colectivos de la humanidad, y que en cierta forma el hecho de que estén en auge implica que reflejan la constante aparición de disturbios, protestas, turbas y situaciones caóticas en todas partes del mundo, dicho de otro modo, reflejan un temor colectivo a que las cosas se salgan de control en las ciudades.
Todo esta previa introducción la hago porque nos llega una “nueva” entrega de cine, protagonizada por el ya algo entrado en años Brad Pitt, quien debe salvar a su familia de un virus repentino y de origen desconocido que convierte a la gente en zombi en apenas 10 segundos, trama parecida a la de la película 28 días después, donde el contagio era casi inmediato.
Estos zombis, es decir, los de esta película, son de los rápidos, es decir, de los que corren y se abalanzan furiosamente sobre sus víctimas, por lo tanto la historia tiene escenas de suspenso en las que sus protagonistas, en especial Brad, deben correr para quitárselos de encima.
Se trata de un virus convertido en pandemia, debido a la rapidez de su contagio, y tras ello se mueven sutilmente hilos políticos en cuanto al manejo gubernamental de las emergencias, y respecto al cómo y el por qué se propagó el virus.
Como les dije, no tiene mucho de original, ya prácticamente todo está dicho en materia de zombis, salvo que las escenas de suspenso son, a mi modo de ver, buenas. Presentan a una familia latina generosa, pero medio tonta de entendimiento. El elemento en cierta forma “original” es el cómo resuelven el conflicto.
Sigo creyendo que este tipo de tramas logra crear suspenso en los países desarrollados porque ellos viven sin estar entre rejas, por lo tanto, en nuestro país la pandemia tardaría más en expandirse porque la gente lo único que tendría que hacer es encerrarse en su casa, y en los barrios ya habría gente que dispararía directamente a la cabeza sin preguntar mucho. Total, siempre imagino a un par de malandros mirando a un zombi y comentando entre ellos “¿viste los zapatos que se trae puestos?” y pegándoles “un pepazo" en la cabeza, más para quitarles lo que tienen, que para defenderse de ellos por miedo.
En conclusión: Es una película comercial más, sin nada original, que sirve para entretener y en eso sí logra su cometido.
Maiquel Yojáinder Machado Palmar, periodista / crítico de cine
Publicado inicialmente en la revista Familia Cristiana, Digital, de la Sociedad de San Pablo de Venezuela #SociedadDeSanPablo en septiembre de 2013

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