Es la segunda parte de un producto comercial de acción, que inicia
con una violenta transición y cambio del reparto original de la
primera. De hecho, las “caras conocidas” de la anterior se ven
violentamente cambiadas apenas como para justificar que viene de una
película anterior.
Un
malo aparentemente muerto en la película anterior, el ninja blanco
Storm Shadow aparece inexplicablemente vivo en la segunda como para
ser el gran vínculo entre las anteriores. Cobra aparece, dejando de
lado al importante complemento Destro, y de los buenos, casi todos
cambian. Es como si, al no tener tiempo de dar tantas explicaciones
por el nuevo giro que quieren darle a la historia, hubiesen montado a
todos los personajes, buenos y malos, en un autobús y los hubiesen
lanzado por un barranco, dos se hubiesen salido por la ventana un
tanto chamuscados y espelucados y luego hubiesen dicho, okey, ahora
si comienza la trama.
El
hecho es que no posee, a mi modo de ver, nada que luzca o sea más
impresionante que la anterior, la trama luce forzada en muchas
escenas que la hacen lucir en un tonto infantilismo, y me refiero
especialmente a la forma en como tratan el tema nuclear, pero se
supone ese es el momento que sostiene la trama principal.
Se
podría decir que entre los valores que promueve está la aplicación
de la frase “el enemigo de mi enemigo es mi amigo”, aplicada
cuando dos enemigos aparentes se unen por una causa de justicia, pero
siguen siendo enemigos (el show debe continuar), y hay “honor” de
por medio.
Como
película cumple su función de entretener, es un producto comercial,
solamente comercial, no le pueden pedir más, no le veo nada que le
haga ser una trama trascendente o que le haga ganarse un sitial entre
los grandes clásicos del cine del futuro. Sólo que es precedida por
la mercadotecnia de la anterior y de los recuerdos arraigados entre
quienes vieron la serie.
Creo
que pudo dar más, creo que al guion le faltó la solidez necesaria
como para plantear algo que superase o redimiese a la anterior por el
malogrado esfuerzo de querer presentar algo mayor. Aún así, si lo
que desea es entretenerse, puede ir a verla, pero no le pida mucho a
la historia, porque no le dará más que algunas escenas de acción
visualmente impresionantes.
Maiquel Yojáinder Machado Palmar, periodista / crítico de cine
Publicado inicialmente en la revista Familia Cristiana, Digital, de la Sociedad de San Pablo de Venezuela #SociedadDeSanPablo en mayo de 2013

No hay comentarios:
Publicar un comentario