domingo, 26 de abril de 2020

Al filo del mañana



El llamado “rebote del tiempo” no es una trama nueva en el cine. Tenemos películas emblemáticas como “El día de la marmota”, y la que creo es la más reciente, previa a ésta nueva entrega de la que estoy hablando hoy, “Código fuente” u “Ocho minutos antes de morir” (Source code), “El rebote del tiempo” (12:01, su título original, también traducida como “Testigo del mañana”), y hasta donde recuerdo, un capítulo de la serie “Expedientes secretos X”.
Estas tramas parten de una ficción inspirada en la teoría de la física cuántica la cual, según algunos teóricos del Universo oscilante, el Big Bang fue simplemente el comienzo de un período de expansión al que le sigue y seguirá un período de contracción.
Dicho de otro modo: al Big Bang, le sigue un “Big Crunch”, que a su vez es seguido de un nuevo Big Bang, es decir, un “Gran Rebote”. Así que, según este postulado teórico, nosotros podríamos estar viviendo en el primero de todos los universos, pero es igualmente probable que estemos viviendo tal como podemos estar viviendo el universo siete mil millones, (es decir, uno de los tantos rebotes de una secuencia infinita de universos). Por lo tanto, según este postulado, la expansión del universo no es infinita, sino que llega a un punto en el cual se contrae de nuevo para volver a empezar como si rebotase.
¿Qué propone este tipo de tramas entonces? Que hay una alteración temporal que sólo es percibida por una persona, la cual se da cuenta de que todo se está repitiendo y esa persona tiene que resolver lo que ha causado este rebote temporal para poder salir del nudo en el cual está infinitamente estancado y hacer que de nuevo el tiempo siga su curso.
El hecho de que los protagonistas sepan lo que va a ocurrir y puedan alterarlo es la principal ventaja que tienen, ya que aprender lo que pasa es la principal arma que tienen para alterar el curso de los acontecimientos hasta lograr el resultado que les sea favorable.
En el caso de esta película, se trata de una invasión alienígena, en medio de la cual, el protagonista (Tom Cruise), queda misteriosamente atrapado en un rebote temporal que debe resolver para ganar la guerra contra ellos.
Hay puntos interesantes para discutir en esta nueva trama: La evolución del protagonista de ser un auténtico cobarde a un héroe, aún en contra de su voluntad; el planteamiento “metafísico” que tiene de fondo (porque de hecho es uno de los personajes quien menciona este término, tal vez no del todo bien empleado respecto a lo que la filosofía plantea, y no las paparruchas que muchos conocen como metafísica) respecto al hecho de que el hombre es tal vez la debilidad de esos enemigos. Muchos teólogos, como Gustavo Baena, recalcan la premisa que parte de los escritos paulinos de que el hombre es el fin último de la Creación, el punto a partir del cual el resto de la creación espera para saber cuál es su destino.
Si se le desea buscar un punto de reflexión, la del hombre como ser capaz de crear nuevas posibilidades así sea en medio de un aparente estancamiento, es excelente como para hacer una reflexión. Creo que esta trama tiene mucho más para dar de lo que aparentemente da. El hombre ante lo que llamamos destino y la posibilidad de cambiar el mundo.
Otro hecho que he de mencionar es que últimamente están apareciendo ya muchas películas en las que aparecen los llamados exoesqueletos como parte de la trama, la última de ellas, de las que he visto, fue Elysium, aunque también recuerdo Robocop, Avatar, Batman el caballero de la noche asciende, entre otras, ¿será que Estados Unidos ya está por dejarlos ver pronto dentro de su arsenal de guerra para sus tropas y quieren que nos acostumbremos?
Volviendo al punto: Como historia es entretenida, tiene momentos de humor fino, creo que es una de las mejores historias que ha protagonizado Tom Cruise. Es basada en una novela. Me gustó.
Maiquel Yojáinder Machado Palmar, periodista / crítico de cine
Publicado inicialmente en la revista Familia Cristiana, Digital, de la Sociedad de San Pablo de Venezuela #SociedadDeSanPablo en junio de 2014

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