Acostumbrado ya a las historias de insectos parlantes tipo Hormigas
(Antz) y (A bug's life), me dispuse, o mejor dicho, me predispuse a
ver una historia similar sobre insectos resolviendo un problema,
estoy acostumbrado a eso desde José Miel, La Ranita Dimetán, la
Abeja Maya, series que delatarán un poco lo viejo que estoy.
Minúsculos
es una historia con varios elementos diferentes: Una óptica y
velocidad propia del cine europeo, mucho más intelectual y menos
comercial a veces que el norteamericano; ausencia de diálogos;
interesante musicalización y el elemento que más me gustó que es
la integración de la animación en paisajes naturales.
La
mímica de los insectos resulta excelente, la historia se hace
creíble y logra envolver, a pesar de su lentitud me hizo quedarme
para saber qué iba a pasar. El paisaje resulta fresco y la
fotografía es fenomenal. Como espectáculo visual es impecable, y
muy bien lograda, falla es en su lentitud.
Al
final, me tomé la molestia de estudiar un poco las reacciones de los
niños, en la mayoría observé que les había gustado, pero no había
ese entusiasmo que suelen tener cuando algo les ha gustado e
impactado mucho, creo, principalmente, que se debe a que es algo
lenta, para la velocidad a la que ya nos ha acostumbrado el cine
norteamericano. Me parece que es una buena película, pero me hubiese
gustado conversar un poco con algunos niños para escuchar mejor sus
opiniones, creo y le recomiendo que si va a verla escuche sus
opiniones luego.
Maiquel Yojáinder Machado Palmar, periodista / crítico de cine
Publicado inicialmente en la revista Familia Cristiana, Digital, de la Sociedad de San Pablo de Venezuela #SociedadDeSanPablo en noviembre de 2014

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