Un tema fuerte, que ha comprometido últimamente la privacidad de
muchos famosos y el prestigio de empresas como Apple, y su
confiabilidad, que ha traído al tapete el eterno tema de la
privacidad en esta sociedad de los tiempos modernos es el tema
central de esta trama, una pareja que decide hacerse un vídeo sexual
para escapar de la rutina de sus vidas.
Es
una comedia, y como tal, el punto en el cual es tratada es a través
del humor negro, sin embargo, creo que a pesar de eso da puntos para
discusión, precisamente porque, como ya mencioné, tiene elementos
que, sea por ironías del destino o no, se ven comprometidos en la
forma en como se desata la trama: Apple aparece ahí, dando un
comercial de tabletas que resultan ser los medios a través de los
cuales el vídeo se difunde.
Aparece
el tema de la extorsión, de la supuesta “ética” de los sitios
porno, y de cómo se manejan algunos negocios, y su confiabilidad
respecto al respeto de la prontitud con la cual se retira un vídeo
cuando se les pide que lo hagan. Lo malo es que, cuando se sube algo
a la internet, o se expone algo, uno nunca está seguro de la
repercusión universal que esto puede tener ni del infinito alcance
que esto podría lograr.
Se
puede partir de ella para hablar de la cosificación del sexo en el
matrimonio, y de cómo este puede dejar de ser expresión de amor. A
pesar de que el tema de las drogas aparece en un entorno de expresión
de doble moral, del cual podría justificarse su aparición en la
trama, sigue sin gustarme (y ya lo mencioné en “Buenos vecinos”)
la “naturalidad” con la cual se nos pretende inculcar que aparece
y es aceptada.
El
hecho de que Estados Unidos sea la sociedad que más consume y que
paradójicamente se supone es la que más combate el narcotráfico, y
que una ruidosa cantidad de actores de Hollywood aparezca con sus
vidas destrozadas por las drogas debería ser más bien el punto de
reflexión del cine sobre esos contenidos, pero hay tantos cochinos
intereses de por medio, que lamentablemente eso es difícil de que
llegue a pasar.
Como
comedia, es bastante hilarante, no es para menores, y es muy
entretenida. Desde el punto de vista de la abstracción y los
valores, puede dar pie para muchas discusiones, como les dije, en
especial sobre el sexo como expresión de amor en el matrimonio, y
sobre la peligrosidad real y tangible de ser víctimas de un desastre
de magnitudes incalculables por el hecho de colgar algo en la red.
Maiquel Yojáinder Machado Palmar, periodista / crítico de cine
Publicado inicialmente en la revista Familia Cristiana, Digital, de la Sociedad de San Pablo de Venezuela #SociedadDeSanPablo en septiembre de 2014

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