miércoles, 22 de abril de 2020

S.O.S. Familia en apuros



No solo es una excelente comedia, es también una excelente película puesto que contiene un excelente mensaje para reflexionar: Nos habla del valor de la familia y de los cambios sociales que se producen entre generaciones afectados a veces por sistemas educativos reduccionistas que por querer fomentar un estilo específico de conductas dejan de lado la sabiduría.
Esta película me recordó mucho el artículo del Sociólogo Miguel Ángel Campos, titulado: "Educación y consenso: las funciones pasivas”, de su libro “Incredulidad”, editado por IVIC y Universidad Católica Cecilio Acosta.
Citaré únicamente un párrafo, sin embargo incluiré el enlace para quien quiera leer completo el artículo, el cual se lo recomiendo enormemente:
Detrás de toda educación, por muy desprevenida que parezca, por muy compulsiva, hay una visión operando y que intenta reproducir justamente esta visión del mundo a los efectos de retener una realidad que considera conveniente, útil, para la permanencia de esa sociedad. Es decir, es útil para los efectos de ejercer control sobre un orden y ahí encontramos otro determinante en este concepto de educación y es el de intencionalidad. Significa que para que haya educación tiene que haber intencionalidad.
El concepto mismo por naturaleza lo exige: no hay educación casual, gratuita, digamos que ella no se moviliza por sí sola, de manera espontánea. Detrás de todo proceso de educación formal e informal, hay la intención de mostrar, la necesidad de que otros asimilen un propósito, y, obviamente, no hay que decir ya más nada en torno a esa realidad meridiana. Se trata de un hecho voluntario, consciente, donde se mezcla, esencialmente, el problema de la reproducción de un modelo con miras a conservar el control de un orden. Ver enlace: http://goo.gl/QEE0l
Soy muy partidario de la frase de 1 Tesalonincenses 5, 21: Examínenlo todo y quédense con lo bueno. Y la traigo a colación puesto que esta película habla sobre el hecho de cómo están siendo formados los niños de las nuevas generaciones y de los valores que se han perdido y que es necesario recuperar. No debemos dejar de lado la sabiduría que da la lectura de la Biblia, en ella se encuentran muchas pautas valiosas para un crecimiento humano integral y para la formación de valores familiares.
Cuando se asimila un nuevo paradigma hay que examinarlo, pero para eso se necesita una conciencia crítica. Es por ello que recomiendo tan ampliamente esta película para iniciar este tipo de discusión.
No solo usted reirá, sino que además tendrá un espacio de reflexión que le aseguro a todos actualmente nos hace falta. Vaya a verla, le aseguro que no se arrepentirá, en especial si usted es educador. Se la recomiendo tal como le recomendé la otra vez “El maestro luchador”.

Maiquel Yojáinder Machado Palmar, periodista / crítico de cine
Publicado inicialmente en la revista Familia Cristiana, Digital, de la Sociedad de San Pablo de Venezuela #SociedadDeSanPablo en abril de 2013

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