miércoles, 22 de abril de 2020

Hansel y Gretel, cazadores de brujas




No puedo evitar ver estas tramas que versan sobre cuentos sin retrotraerme a mis clases de Literatura Infantil (algo que ya he mencionado en artículos anteriores), la cual en cierto modo me ha dado una forma diferente de apreciar estas historias, lo cual hace que sea más exigente en cuanto a lo que puede dar la trama.
Esta película, inicia su trama en una especie de continuidad del cuento. Un Hansel y una Gretel ya adultos que se dedicaron desde ese primer encuentro con la bruja que les atacó por primera vez y a quien lograron matar siendo apenas unos niños a ser cazadores expertos de brujas que van de poblado en poblado exterminándolas.
Hay que entender que, viniendo de un cuento tampoco es que se le pueda pedir precisión histórica ni profundidades literarias, en el cuento el hecho es el protagonista, no sus personajes. Como película, es una historia meramente comercial, con poco o nulo valor literario y con todos los elementos para ser una trama para vender, es decir, es entretenida, sin que se le pueda exigir belleza o estética literaria de ninguna clase, con buenos efectos especiales, uno que otro chiste sarcástico, y secuencias de acción. Ahora vemos Famke Janssen, la misma actriz que encarnó a Jean Grey en X-Men siendo la bruja mala.
En cuanto a los valores que transmite: Me incomoda, tal y como lo comenté en Oz el poderoso, el mensajito de que hay brujas buenas y brujas malas. Decir eso, en una sociedad donde a diario vemos en diferentes periódicos y publicidades a gente que afirma usar “magia blanca” o ser “brujos buenos”, y en la cual nuestros canales de televisión dedican espacios enteros a la astrología, y en donde crece en estos momentos la Santería puede hacerles más susceptibles y propensos a optar por la “magia” (cuando bien sabemos lo que eso significa) para resolver sus problemas.
Como dice la frase que se le atribuye a Baudelaire: El mayor éxito del diablo es hacer creer al hombre que no existe. Como cristianos debemos estar atentos a hablar claramente con nuestros jóvenes y de advertirles los peligros que acarrea el invocar fuerzas ocultas para resolver los problemas.
Como he dicho al principio, es una película comercial más, es decir, es entretenida como trama, deja abierto que vendrá una segunda parte. No me parece sea una trama infantil, es más para adolescentes en adelante. Recomiendo a quien vaya a verla usarla como punto de partida para una discusión en familia sobre la influencia de la “magia o brujería” en el mundo.

Maiquel Yojáinder Machado Palmar, periodista / crítico de cine
Publicado inicialmente en la revista Familia Cristiana, Digital, de la Sociedad de San Pablo de Venezuela #SociedadDeSanPablo en abril de 2013

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