Esta película presenta varias cosas sumamente interesantes, las
cuales, sacadas con pinza pueden dar material para unas buenas
discusiones filosóficas, y hasta teológicas. Tiene mucho material
para ser discutido y analizado, pero, eso sí, analizado, porque no
todo lo que brilla es oro.
Digo
que no todo lo que brilla es oro por lo siguiente. Hay un punto de la
trama que me hizo recordar esta hermosísima frase bíblica: No hay
amor más grande que dar la vida por sus amigos (Jn 15,13), en
la trama se dice que “un acto de amor verdadero” resolverá uno
de los conflictos: y la protagonista deberá optar por elegir entre
dos tipos de amor para hacer un sacrificio. El detalle está en que,
desde el punto de vista cristiano, hay que tomar en cuenta la
continuidad de la frase: No hay amor más grande que dar la vida
por sus amigos, y son ustedes mis amigos si cumplen lo que les mando
(Jn 15,13-14),
ténganlo en cuenta, porque una media verdad es también una media
mentira.
El
segundo valor importante es el de la libertad, hay una canción
bastante sonora, que se desenvuelve en una majestuosa y mágica
secuencia, llena de un colorido vibrante que habla sobre la libertad,
pero esta canción tenía un “gazapo” encubierto que me inquietó:
“soy libre, estoy por encima del bien y del mal”, la escuché y
dije ¿Ah? ¿Eh? ¿Cómo? Por
eso, hay que tomar en cuenta, para la discusión: Sean
libres, pero no hagan de la libertad un pretexto para hacer el mal.
Sean libres como servidores de Dios
(1Pe
2,16).
Nuestra libertad cristiana no es una libertad que se basa en el uso o
mal uso del poder o dones que tenemos,
ser libres para ser servidores de Dios es la libertad a la que se nos
llama.
Si
bien es cierto que las películas de Disney contienen grandes
valores, tampoco hemos de ser del todo ingenuos y pretender que son
en todo momento inocencia. Recordemos que la vieja Europa y
Norteamérica están viviendo un renacer del ocultismo sumamente
alarmante.
Pasado
este momento de reflexión sobre estos detallitos que me incomodaron,
paso ahora a la parte positiva:
Me
encantó la forma cómo trataron el enamoramiento juvenil, la
inmadurez en cuanto a lo que es el desconocimiento del primer amor,
el enamoriscamiento y el enamoramiento, y las primeras impresiones
que puenden llegar a cambiar. El tema del amor verdadero y de la
capacidad de hacer sacrificios por la felicidad del otro: Te amo
porque te necesito o te necesito porque te amo, se sacrificó por ti,
para que fueses feliz porque te ama, etc., que son frases que siempre
hemos escuchado para medir la madurez del amor se encuentran ahí
presentes con ejemplo o en diálogo.
El
tema del sacrificio, aparte de lo mencionado arriba, es un punto
importante que da para mucho en una reflexión, creo que es algo
importante y hermoso, y que se logra ver en diferentes facetas en la
trama.
El
cambio que tuvo la hermana mayor respecto a entender la perspectiva
de ser alguien sola (sintiéndose libre) una especie de filosofía
del individualismo que luego pasa a ser cambiada por el ideal del
amor que cambia realidades.
En
conclusión, aparte de los detalles que mencioné, no deja de ser una
bella historia, con muchos aspectos positivos y que da para que la
familia tenga un buen rato de compartir, discutir y reflexionar, la
recomiendo ampliamente.
Maiquel Yojáinder Machado Palmar, periodista / crítico de cine
Publicado inicialmente en la revista Familia Cristiana, Digital, de la Sociedad de San Pablo de Venezuela #SociedadDeSanPablo en enero de 2014

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