Debo decir que es una bonita historia, todo un espectáculo visual,
que tiene valores interesantes que motivan al cambio, y ya he visto
que este año la tendencia en el cine ha sido esta: tenemos títulos
como Lo imposible, Una Aventura Extraordinaria, El Maestro
Luchador, que hablan sobre superación personal.
El
problema de Los Crood es que, a pesar de ser una buena
historia, por momentos me hizo sentir que estaba en un seminario de
superación personal y que, al salir de la sala iba a encontrarme
gente que iba a venderme libros de algún autor sobre superación. Es
que fue muy obvio eso en algunos diálogos y escenas. Es una especie
de Quién se llevó mi queso de dos horas.
Por
el hecho de haberme recordado tanto al libro del queso, me hizo
pensar que pudo haber sido mejor contada en algunas escenas, sin que
eso le quite mérito en cuanto a, como les dije, ser una buena
historia, de hecho, también recordé el artículo Lo que Enseñan
los Cuentos, de Fernando Savater, el cual leí por primera vez en
mis clases de Literatura Infantil con la profesora Alicia
Montero, en LUZ, puesto que
estoy plenamente convencido de que los autores de la historia por un
momento se olvidaron del balance entre el deleite y la enseñanza.
Como
les dije, es una buena película, y más que para niños es para
adultos, no porque tenga alguna escena fuerte sino por la densidad de
su contenido. Es una película que sirve de punto de partida para una
discusión sobre valores y superación personal.
Quisiera
decir más, pero en cierta forma creo que es llover sobre mojado.
Diré para cerrar que la recomiendo ampliamente, que tal vez usted
tenga esa misma sensación que tuve yo, pero que es una historia que
le ayudará a replantearse ciertas cosas en su vida. Vaya a verla en
familia, le aseguro que no se arrepentirá.
Maiquel Yojáinder Machado Palmar, periodista / crítico de cine
Publicado inicialmente en la revista Familia Cristiana, Digital, de la Sociedad de San Pablo de Venezuela #SociedadDeSanPablo en marzo de 2013

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