domingo, 26 de abril de 2020

En el Bosque



Una supuesta comedia musical que envuelve una puesta en escena mediocre y carente de principios. Me decepcionó bastante cuando la vi, en especial por la carencia moral que proyecta. Protagonizada por gente mediocre y sin principios.
En el bosque cuenta y entrelaza cuatro historias: Rapunzel, Cenicienta, Jack y los frijoles mágicos y Caperucita Roja, con los de la historia de unos panaderos que reciben una oferta de la bruja madrastra de Rapunzel para poder tener hijos.
Las historias se van entrelazando en lo que pudo porque tenía el material para ser una buena historia, en canciones melodiosas, chistes tontos y un despliegue de antivalores sorprendente: El primero de ellos es el atentado contra la familia y el respeto por las uniones matrimoniales, el cual se da cuando la esposa del panadero debate consigo misma si debería o no tener un esposo y un hijo y un príncipe amante para lo que viniera (sí, eso se lo quieren inculcar a sus hijos), un príncipe que dice abiertamente que le enseñaron a ser encantador y no sincero, y por lo tanto se permite ir detrás de Cenicienta, y al mismo tiempo besarse con la esposa del panadero en claro acto de adulterio.
Una Cenicienta mediocre, que no sabe qué hacer con su vida, pero se la da de liberal e independiente. Una bruja mala que hace daño a todo el mundo simplemente porque quiere verse bonita, y cuando lo logra, le concede un hijo mediante la magia (ojo con este peligrosísimo mensaje) a los protagonistas, la mujer queda instantáneamente embarazada sin el concurso de su esposo y con una barriga de varios meses.
A los protagonistas en general no les importa robar, matar, andar en relaciones indefinidas con cualquiera con tal de obtener lo que quieren. El panadero protagonista termina luego viudo, porque su mujer, la que se besa con el príncipe en el bosque y considera la idea de tener un amante, termina muriendo y luego se aparece como una fantasma responsable a decirle a su esposo que cuide a su hijo.
Al final ofrece un claro mensaje de que desdibuja la familia: Según esto, la familia puede ser una comuna hippie, con tal de que los miembros que la integran se quieran entre ellos. Las historias infantiles que tanto amábamos pierden ahora su poder de dejar una enseñanza moral que perdure, total, ya la gente no lee y prefiere dejarse llevar por referencias tan carentes de principios como estas. Rapunzel es la que medio se salva en esa historia, porque es la que creo que conserva un poco más fiel al relato original. Aunque el príncipe es también otro mediocre de primera.
En resumen: Es una historia amoral en extremo, que desdibuja los valores familiares entrecruzando personajes sólidamente egoístas y mediocres por medio de la magia y el esoterismo, para desembocar en una supuesta moraleja de “cuidado con lo que deseas”, pero eso sí, haz lo que te dé la gana cuando tratas de conseguir lo tuyo, que por el camino las cargas se emparejan. Horrible producción.

Maiquel Yojáinder Machado Palmar, periodista / crítico de cine
Publicado inicialmente en la revista Familia Cristiana, Digital, de la Sociedad de San Pablo de Venezuela #SociedadDeSanPablo en marzo de 2015

Chappie



Una aburrida versión de la fantasía cientificista (transhumanista, Illuminati, o como le quiera llamar) de la inmortalidad de la mente alcanzada mediante la transferencia de datos a una computadora., lo cual en cierta forma equivaldría a la inmortalidad humana, porque pasa a un plano diferente.
Ya estamos viendo que hay películas y series que venden ese mismo tipo de mensajes, por mencionar un ejemplo, cuando Sheldon Cooper, de The Big Bang Theory se ve sobrepasado por un joven coreano, él dice que jamás sería superado sino hasta el momento en el cual se pudiese pasar la mente a un robot, o en películas como Sexto Día, de protagonizada por Arnold Schwarzenegger, en la que a él le logran hacer un clon exacto porque lograron copiar su mente, la película Lucy y otras por el estilo.
Tenía más expectativas respecto a esta aburrida entrega, puesto que venía anunciada com producida por los mismos creadores de Sector 9, y Ellysium, las cuales tienen altas cargas de crítica social y metáforas sobre un futuro posible. Esta entrega me hizo añorar la vieja película ochentosa Corto Circuito, en la cual un robot, concebido para ser una máquina de guerra, adquiere conciencia e incluso termina luego asumiendo ciudadanía norteamericana.
Lo más triste de eso es que el antagonista de la película, un científico oscurantista que quiere hacer que activen una máquina controlada únicamente por la mente que él ha creado, pero que nadie la quiere ni regalada, actúa como un ludita de cuando en cuando y se santigua un par de veces, es decir, una señal católica allí mal empleada como quien invoca algo supersticiosamente y no con su sentido real, ¿qué quieren decir con eso? Obviamente es una velada acusación de que la religión católica es un atraso.
El hilo narrativo parte de un científico “genio” con rasgos indianos crea un software con el que logra darle conciencia a un robot. A partir de eso, se convierte en el “Creador” para el robot”, pero muy inteligentemente lo deja en manos de pandilleros ¿qué no es inteligente?, con la intención de volver a seguir enseñándole cosas (repito, lo dejó con pandilleros). Aunado a eso, el robot tiene un detalle, tiene un defecto que supuestamente acortará su “vida”, puesto que el científico activó su conciencia en un robot descartado de inventario.
Luego el científico se da cuenta de que lo que ha hecho sobrepasa sus expectativas y surgen diferentes cuestiones alrededor de esto, entre ellas que el robot toma sus propias decisiones, y se llega a enfadar con su “creador” por haberlo activado en un cuerpo que pronto morirá.
La mejor forma de resolver la cuestión es encontrar la forma de transferir la conciencia, luego empieza a desdibujarse el hilo entre la muerte corporal y su significado y la transferencia que supuestamente borra ese punto, todo eso en un muy aburrido e infantiloide hilo narrativo.
Tenía para dar más, pero terminó haciéndome añorar más a Corto Circuito, a la nueva Robocop, y a las viejas caricaturas de Astroboy. No vale la pena verla en cine, a menos que usted esté metido en esto de leer sobre las metas cientificistas de muchos grupos de poder, entre ellos los famosos Illuminati y quiera tener un punto de conversación para sorprender en una fiesta y pasar por alguien muy inteligente cuando hable de ello.
Maiquel Yojáinder Machado Palmar, periodista / crítico de cine
Publicado inicialmente en la revista Familia Cristiana, Digital, de la Sociedad de San Pablo de Venezuela #SociedadDeSanPablo en marzo de 2015

Búsqueda implacable 3



Búsqueda implacable ha sido una saga exitosamente comercial. La primera fue la más impactante, a mi modo de ver, la segunda logra dar más de lo mismo, y esta tercera pretende mantener el mismo sabor, salvo que añade algo más de drama, pero entre sus subtramas encierra un elemento antivida que definitivamente no me gustó: Me refiero a la forma que tratan el embarazo de la protagonista.
Luego de que pasa todo, al final, el supuesto final feliz, trata acerca del diálogo del padre “comprensivo” que le dice a su hija que le apoyará en todo lo que decida sobre su embarazo, es decir, que incluye la posibilidad de interrumpirlo. Luego, la hija decide optar por ponerle el nombre de su madre. Tratar de tal manera la posibilidad de abortar, como si fuese un anticonceptivo más, producto de toda una industria del aborto, es lo que para mí arruinó una saga que, a pesar de ser comercial, por lo menos mantuvo su calidad de película de acción y entretenimiento.
Tal vez a muchos no les importe esto, pero de verdad si queremos ser cristianos de acción debemos estar en contra de todo este tipo de mensajes que se cuelan a veces tan “ingenuamente” en muchas películas.
De resto, como dije, es más de lo mismo, mantiene sus niveles de expectativa, logra entretener, tiene acción y hace pasar el rato. Eso es todo.

Maiquel Yojáinder Machado Palmar, periodista / crítico de cine
Publicado inicialmente en la revista Familia Cristiana, Digital, de la Sociedad de San Pablo de Venezuela #SociedadDeSanPablo en marzo de 2015

El francotirador,



Puede ser que yo no esté de acuerdo con muchas de las tesis de las películas de Clint Eastwood, pero sí es innegable que sus obras siempre mueven a la reflexión. Creo que no ha habido ninguna de las que he visto que él haya dirigido que no me haya hecho discutir o reflexionar.
El Francotirador tiene como principal punto fuerte eso: Llama a la reflexión, sobre todo porque muestra la crudeza de la guerra, así sea sólo del lado y versión norteamericana, pero la muestra, y de manera magistral.
Tiene también muchos puntos y líneas que logran que se “rumiemos” su contenido. Es basada en la vida real, en un personaje real, y eso también hace que sea impactante. Un punto duro para el protagonista es el hecho de tener que tomar decisiones sobre quién muere y quién no, impacta más cuando es el mismo protagonista lo dice: Estoy dispuesto a rendir cuentas a mi Creador de cada bala que he disparado, lo que me preocupa es la gente a la que no puedo proteger.
Solemos ver las realidades del mundo a distancia, tal vez desde noticieros o documentales, cuando mucho, sin percibir del todo la crudeza por elementos tan simples y sencillos como el clima y lo que significa estar en un sitio de guerra soportando algo como un terrible calor, o el hambre. Vemos esas realidades y a veces preferimos cambiar el canal como si fuese un programa más y no pasa nada.
El francotirador hace reflexionar sobre la capacidad de luchar por una causa, y dar de sí, del costo que esto puede tener, el cual puede ser arriesgar la propia vida, la estabilidad familiar, sufrir incomprensión, y hacer que otros sufran por ello. La esposa del protagonista encara una realidad dura y trata de hacer lo suyo, pero se expone el cómo tienen que padecer también mientras trata de ser comprensiva y hacer su parte.
Independientemente de si estemos de acuerdo o no con la guerra, con el trasfondo que hay detrás de la misa, una guerra que es real y que todavía sigue en pie, esta película mueve fibras, por ello la recomiendo ampliamente.
Maiquel Yojáinder Machado Palmar, periodista / crítico de cine

Publicado inicialmente en la revista Familia Cristiana, Digital, de la Sociedad de San Pablo de Venezuela #SociedadDeSanPablo en febrero de 2015

50 sombras de Grey



Pero a los que tienen su corazón apegado
a sus inmundicias y a sus horrores,
les costará cara su conducta,
palabra de Yavé.
Ezequiel 11,21
Bueno, la vi, dada la alharaca que se ha formado en torno a las novelas (las que francamente no he leído aún, no quise malgastar dinero en comprarlas y no tenía a nadie conocido que me las prestase) así que me parece interesante dar una perspectiva de valores sobre la trama.
Lo primero que debo decir es que al verla recordé al protagonista de una novela que leí en los noventa, El Diario secreto de Lazlo, Conde Drácula (The Secret Life of Laszlo, Count Dracula, cuyo autor, Roderick Anscombe, es un reputado psicólogo). En esta novela el protagonista confiesa que a él le parecía tan hermoso hacer lo que hacía (matar y beberse la sangre de sus víctimas) que no entendía cómo a alguien no le pudiese parecer hermoso lo mismo. Creo que esta producción está salpicada por un concepto similar: una visión distorsionada de la realidad que disfraza de algo bueno a unas prácticas sexuales a todas luces distorsionadas.
Se sabe que la película (más la novela) es famosa por exponer el sadomasoquismo. La trama es que el multimillonario Grey se interesa en la desabrida protagonista y mientras intenta hacer que firme un contrato para que ella se deje apalear como una grandísima idiota, le va regalando objetos Apple y un carro (creo que con la pelazón actual hasta yo me dejo apalear por un carro, una Mac y un Iphone). El nudo de la trama es que ella se enamora del protagonista, y él no quiere enamorarse ni romance porque tiene “50 sombras” que le persiguen, okey, ya supe el misterio del título y no me quedó interés en saber cuáles eran.
Deja mucho que desear, y me resultó bastante tediosa y revulsiva. Una de las películas más famosas que llegó a rozar el sadomasoquismo (ya al final, cuando la relación pasional llegó a la cumbre y no pudo dar más) es 9 semanas y 1/2, pero esa película tuvo muchísimo más para dar. Entre las grandes mentiras que tiene, están: se supone que el millonario ejerció el papel de “sumiso” por quince años, aún así no tiene ni media cicatriz en el cuerpo, él la azota con látigo de cuero, y en las escenas posteriores sigue con la piel igual de blanca. El aura de elegancia y supuesto encanto que le ponen a la relación de apaleador y apaleada, cuando bien sabemos que ya salen constantes noticias de “accidentes” de personas que estúpidamente están poniendo en práctica lo que dice la dichosa novela.
El final quedó tan absurdo y tan laxo que no me di cuenta de que había terminado hasta que salieron las letras y encendieron las luces de salida. Imagino que es el anuncio anuncio (aunque me sonó más a amenaza), de que habrá una segunda parte. Pude ver que no era el único aburrido en la sala. Había dos jóvenes chicas en mi misma fila que constantemente encendían las pantallas de su celular y podía oírse a distancia varias voces femeninas hablando en voz baja.
No pasa de ser un fenómeno comercial. Es triste saber que una cosa como esta, que cosifica a la mujer, al sexo como tal y su naturaleza de instrumento de expresión de amor, por una relación artificial, distorsionada, donde la genitalidad pierde el sentido y por ello se tiene que recurrir a “aderezos” más fuertes para producir alguna sensación de excitación esté calando tanto actualmente, pero luego recuerdo que viene precedida por diez años de reguetón, con letras del tipo “azotarte por tu mala conducta, pero el problema es que te gusta”, “tú eres mi cachorrita mamá, yo soy tu perro y voy a morderte”, que estamos en el país donde las mujeres hacen lo que sea para ponerse siliconas; los clasificados de prostitución abarcan enormes cantidades de centímetros por columna y en internet abundan las páginas de servicios sexuales; abundan las fotos de niñas exhibiéndose, ya desde pequeñas, en poses sexuales en Facebook, y en donde la violencia intrafamiliar abunda. También es bueno mencionar que hay un grupo Facebook llamado “las sumisas de Grey”
Como le dije, como película no es un gran qué, simplemente es precedida por una gran maquinaria comercial, creo que su principal falla es el guion, simplón, pasé la película suplicando para que se terminase. Si usted va a verla, que conste que se lo advertí
Como nota adjunta, a manera de glosario, dejo este fragmento de “Valoración Moral, del autor Ramiro García: En cuanto desvia­ción sexual, es la inclinación a la satisfacción erótica infligiendo a los demás dolor (físico o psicológico). Es considerado, a veces, como una exaltación pato­lógica de la voluntad de dominio y de agresividad. se observan en la edad infantil. Puede tener su origen en la no superación del complejo de Edipo.
El masoquismo es el reverso. La satisfacción sexual se busca en el dolor su­frido. El mismo individuo se inflige, a veces, el dolor, o bien se busca padecerlo a través de otro. El masoquismo se expresa en la sumisión completa y absoluta al otro, del cual se acepta cualquier insulto, afrenta o tormento.
Sadismo y masoquismo se asocian con frecuencia. Son desviaciones comple­mentarias que a veces se describen como una desviación bipolar: el sadoma­soquismo. La excitación sexual producida por el dolor infligido o sufrido puede realizarse a través de formas muy diversas, desde las más larvadas a las más crueles y brutales.
“...el sadismo y del fetichismo, que desvirtúan el auténtico y delicado sentido del amor entre los esposos, pueden llevar a una búsqueda egoísta del placer y reducen la persona humana a la condición de un mero instrumento” (J.L. Soria Saiz).

Maiquel Yojáinder Machado Palmar, periodista / crítico de cine
Publicado inicialmente en la revista Familia Cristiana, Digital, de la Sociedad de San Pablo de Venezuela #SociedadDeSanPablo en febrero de 2015

Éxodus



Ahora bien,
Moisés era un hombre
muy humilde.
No había nadie
más humilde que él
en la faz de la tierra.
Nm. 12,3
Visualmente impresionante, pero muy “caudillista” para mi gusto, y parto por ello de la cita que utilizo como epígrafe para dar mi visión de esta historia. Hubo varios aspectos que me causaron cierto escozor:
- La presentación de un Moisés guerrillero y militar. Deja de lado su cayado, con el cual solía contribuir a la manifestación de la gloria de Dios, y por el contrario nunca abandona su espada. Con esto se me hizo más cercana su historia a la historia de Cincinato que a la del Moisés bíblico.
- La aparición de un Dios niño (bastante pedante, por cierto) que le dice a Moisés que quiere ver a los soldados del Faraón de rodillas. Respecto a este punto, y de la película como tal, me permito parafrasear los comentarios hechos por el biblista Naudy Mogollón quien sostuvo que, dentro de la cultura griega y hebrea los niños no tienen una visión positiva, al contrario, son considerados como egoístas, egocéntricos, dictatoriales, y por lo tanto no son la figura más apta para representar a Dios. Como aspecto interesante, le pareció, el paso del Mar Rojo, ya que se presenta un poco como realmente debió ser, cuando la marea estaba baja y el pueblo pasa, y luego la marea sube cuando el ejército del Faraón pasó. Comentó también que le parece imposible que la hermana de Moisés haya sido parte de la corte egipcia, porque eso iba en contra de los principios hebreos, ni su mamá, eso no tiene ningún fundamento bíblico. También hablaba de que la propuesta que hace esta película sobre la experiencia de la zarza de Moisés le pareció muy jalada por los cabellos. Si bien para él puede ser interpretada como una forma de decir que la experiencia de Dios ha sido tan fuerte que le arrastró como una roca y le movió los cimientos hasta dejarle inconsciente, es muy imaginativa y poco acorde con lo que dice el texto bíblico. Muy interesante le pareció la forma en cómo aparecieron las plagas y su origen.
Continúo ahora con mis impresiones:
- Si Moisés tuvo una experiencia de Dios, en la cual logró ser alguien que tuvo el privilegio de hablar con un cercanía única, para quien vive la fe y conoce a Dios, esta es una experiencia que transforma y redefine en la persona lo que es realmente valioso en la vida, ¿cómo es posible entonces que al volver de su cruzada le siga diciendo a su esposa que lo más importante en el mundo es ella? Sin ánimos de caer en fanatismos ni dogmatismos extremos: La experiencia de Dios te hace saber de manera vivencial que el primer mandamiento “amar a Dios sobre todas las cosas” es lo más importante, incluso dentro de las relaciones matrimoniales, puesto que la experiencia de Dios es la que hace al hombre más humano.
Como nota adicional, que a mi modo de ver, no quita ni pone nada a mi planteamiento, pero sí al contexto actual en el cual se desenvuelve, esta película viene precedida por la crítica y propuesta de boicot por el hecho de ser considerada racista, respecto al hecho de que los buenos son los blancos y de rasgos típicos norteamericanos y los malos son los de rasgos egipcios.
Visualmente es espectacular, excelente fotografía y muy buenos efectos especiales. La narración no me impresionó del todo, puesto que me sigo quedando tanto con El príncipe de Egipto, como con la clásica Los 10 mandamientos, pero esto es mi gusto personal. Aún así vale la pena verla, después de todo, como epopeya comercial, y nada más, es impresionante.

Maiquel Yojáinder Machado Palmar, periodista / crítico de cine
Publicado inicialmente en la revista Familia Cristiana, Digital, de la Sociedad de San Pablo de Venezuela #SociedadDeSanPablo en enero de 2015

Juegos del hambre: Sinsajo



Bien sabemos que esta película tiene parte de su ingreso asegurado en el hecho de que proviene de una saga, y así cualquiera, diría más de uno, sin embargo ha sido una interesante experiencia el haber ido a verla con alguien que no ha visto las anteriores, y que ve muy poca televisión, y saber que le gustó, aunado a eso, que pudo intuir cosas de las entregas previas, significa que la historia respecto al guion está bien contada.
De esta historia, creo que su principal atractivo es el tema de la propaganda y la contrapropaganda. Esos manejos son sumamente interesantes. Plantea el hecho de la necesidad de una cara visible que ayude, un líder determinado que sepa alentar a los otros al cambio. Esta historia viene con un poco menos de acción y resulta más dialogada que las anteriores.
Al decir “Sinsajo parte 1” significa que seguirá la historia, tal vez con más drama y giros que una teleculebra venezolana de los ochenta, pero la línea que lleva respecto al combate del autoritarismo luce interesante.
Hasta los momentos no me ha cansado, imagino que es por el hecho de que desde un prncipio supimos que es una saga y no ha resultado como aquellas películas que, al ser exitosas las alargan hasta querer raspar la olla con ellas, Terminator, a mi modo de ver ha sido una de ellas, y ha perdido bastante fuerza con sus dos últimas entregas, Residen Evil ya cansa también, y otras que, a pesar de que anuncian continuación a uno no le quedan ganas de seguir viéndolas.
Otro punto interesante es el del romance entre los protagonistas: Se ve a prueba entre cumplir el deber y elegir amar a una persona y el de la propaganda y el cómo alguien asume una posición difícil para salvar al otro en la relación.
Ha sido entretenida, y si le gustó a alguien que no ha visto las anteriores y este salió con mucho qué decir y conversar a partir de ella, seguro que también a usted le gustará.

Maiquel Yojáinder Machado Palmar, periodista / crítico de cine
Publicado inicialmente en la revista Familia Cristiana, Digital, de la Sociedad de San Pablo de Venezuela #SociedadDeSanPablo en diciembre de 2014

Caminando entre tumbas



Acostumbrado ya como estoy a ver a Liam Neeson en películas de un corte similar, empezando por “Búsqueda implacable” (Taken 1y 2), y Sin escalas (Non Stop) y un poco de El caballero de la noche y tal vez otras interpretaciones más, esperaba ver una película de corte similar por lo que pintaba el trailer.
Debo decir, como primera cosa, que es un toque diferente, mucho más lenta y carente de acción de lo habitual, de ese ingrediente que tienen las otras. A pesar de que tiene elementos para ser buena, creo que por su ritmo resulta empalagosa y algo tediosa, no es especialmente impresionante, aunque los giros que tiene por momentos puedan tender a hacerla impredecible.
Es como cuando uno espera un álbum de su cantante favorito de música pop, y este saca uno con una canción pop que es pegajosa y luego se lanza con un álbum de “bachata-merengue”, uno se queda diciéndose epa, ¿qué te pasó? Tú no eres así”.
Ya está circulando el trailer en redes sociales de “Taken 3” el cual promete ponerle fin a esta saga, esperemos que con esta nos haga olvidar a esta entrega que bien puede calificarse de “regular tendiendo a mala”.
El problema, a mi modo de ver es el guion: le falta acción y movimiento. Lo que plantea tiene todo para ser buena: un exdetective que es contratado por unos traficantes de droga para resolver unos casos de secuestro a sus familias ya que ellos no pueden acudir a la policía, lo cual hace que cuando el detective se inmiscuya termine metiéndose en una realidad oscura.
Si hubiese sido tratada como lo fue 8 milímetros de Nicolas Cage, habría tenido mejores posibilidades a pesar de ser un ritmo similar, pero no lo fue, así que le recomiendo mejor que la vea en cable ya que tampoco puedo decir mucho respecto a valores que proponga o de los cuales pueda discutirse.

Maiquel Yojáinder Machado Palmar, periodista / crítico de cine
Publicado inicialmente en la revista Familia Cristiana, Digital, de la Sociedad de San Pablo de Venezuela #SociedadDeSanPablo en diciembre de 2014

Minúsculos



Acostumbrado ya a las historias de insectos parlantes tipo Hormigas (Antz) y (A bug's life), me dispuse, o mejor dicho, me predispuse a ver una historia similar sobre insectos resolviendo un problema, estoy acostumbrado a eso desde José Miel, La Ranita Dimetán, la Abeja Maya, series que delatarán un poco lo viejo que estoy.
Minúsculos es una historia con varios elementos diferentes: Una óptica y velocidad propia del cine europeo, mucho más intelectual y menos comercial a veces que el norteamericano; ausencia de diálogos; interesante musicalización y el elemento que más me gustó que es la integración de la animación en paisajes naturales.
La mímica de los insectos resulta excelente, la historia se hace creíble y logra envolver, a pesar de su lentitud me hizo quedarme para saber qué iba a pasar. El paisaje resulta fresco y la fotografía es fenomenal. Como espectáculo visual es impecable, y muy bien lograda, falla es en su lentitud.
Al final, me tomé la molestia de estudiar un poco las reacciones de los niños, en la mayoría observé que les había gustado, pero no había ese entusiasmo que suelen tener cuando algo les ha gustado e impactado mucho, creo, principalmente, que se debe a que es algo lenta, para la velocidad a la que ya nos ha acostumbrado el cine norteamericano. Me parece que es una buena película, pero me hubiese gustado conversar un poco con algunos niños para escuchar mejor sus opiniones, creo y le recomiendo que si va a verla escuche sus opiniones luego.

Maiquel Yojáinder Machado Palmar, periodista / crítico de cine
Publicado inicialmente en la revista Familia Cristiana, Digital, de la Sociedad de San Pablo de Venezuela #SociedadDeSanPablo en noviembre de 2014

Hércules



Para los más entendidos, la mitología nació cuando el hombre empezó atribuirle personalidad a los fenómenos y fuerzas naturales, y también surgió como un intento de interpretar la realidad de los hombres primitivos. Una parte del ser toma eso para interpretar su relación con el entorno, y eso también le hizo hacerse la idea de una fuerza superior y por ende, de un dios.
Presentar una visión donde haya un hombre común que inspire una leyenda es un planteamiento a todas luces atractivo. La relación con lo divino, con lo mágico, tal vez nos haga esperar magia en nuestras vidas, y ver y percibir que los milagros son alguna clase de magia.
Lo que no me gusta, en medio de este planteamiento, es decir, el de presentarnos una visión “secular” de personaje de la mitología, es que se caiga en el otro extremo y esta visión termine por ser o rayar en lo secularista, ningún extremo es bueno.
Utilizar un planteamiento que nos lleve a reflexionar sobre lo que el hombre puede hacer sin tener una visión cuasi mágica de lo sobrenatural está bien, pero que de ahí se parta para promover la idea de que se puede vivir sin un dios está mal. Aún más, cuando la gran ironía es que, Hércules y sus acompañantes dicen no creer en un dios, ¡pero sí creían en un adivinador!
Me molesta la idea porque la insinuación es una invitación velada por completo al ateísmo, para las mentes juveniles es un mensaje velado para rebelarse contra la idea de Dios en sus vidas, y no me vengan con cuentos relativistas a decirme que exagero, lo veo cada día cuando hablo con quienes tienen diez y más años menos que yo, es decir, la idea de Dios como cuento opresor.
La película en sí, es entretenida, tiene ciertos giros imprevistos interesantes, como les dije, su principal atractivo es la desmitificación que hace de las leyendas y la propuesta a una interpretación de las historias ya desde un punto de vista más humanamente creíble.
No es una de las mejores películas que he visto, pero, considerando que para ser protagonizada por el actor básico y sin carisma Dwane Jhonson, alias La Roca, está bien, el guion hace bastante bien su parte por rescatarle. Tiene varios ascpectos interesantes: Ser mercenario o tener principios, a pesar de ser mercenario llegar a un extremo donde hay que preguntarse qué tan correcto es lo que se hace, y el mensaje nunca agotable en la prácitca de que “las apariencias engañan”.
Tenga en cuenta los aspectos que le dije, para que luego, si la discute, pueda introducir este punto en la conversación y reflexionar un poco acerca de la discusión eterna entre ser secular y no caer en el secularismo.

Maiquel Yojáinder Machado Palmar, periodista / crítico de cine
Publicado inicialmente en la revista Familia Cristiana, Digital, de la Sociedad de San Pablo de Venezuela #SociedadDeSanPablo en noviembre de 2014

El Justiciero



Una película de acción, de trama basada en una serie de los ochenta, El Justiciero, se presenta como un producto de no mucha trascendencia pero sí de alta carga de atractivo respecto a que es de acción y en eso no defrauda. Si le gustan las tramas estilo “Búsqueda implacable" (Taken) uno y dos, esta tiene el mismo saborsito salvo que el personaje tiene algunas particularidades propias como el hecho de ser, según el mismo Denzel Washington lo describe, obsesivo-compulsivo y amante de la rutina.
El personaje protagonista se muestra como un hombre colaborador, al que le encanta servir a los demás, misterioso para su entorno, respecto a que los que están a su alrededor no conocen su pasado como agente secreto, y toda la trama se dispara cuando él ve el valor de una joven rusa que ante los ojos del mundo era nadie y él decide rescatarla y con ello devolverle su dignidad como persona.
Por ser como les dije, del mismo tipo de trama de acción que Búsqueda Implacable, y bastante similar en su estructura, no defrauda en cuanto a que entretiene, pero se hace instrascendente en el hecho de que le cuesta bastante ofreceer algo diferente en su estructura, salvo la parte humanitaria del protagonista.
El resto, sigue siendo un protagonista que resuelve un problema respecto a la parte que a él le corresponde y con ello sigue dejando en la mente de los espectadores la idea de que esta clase de problemas, como lo son el crimen organizado en todas sus variantes no tiene solución y es solo cosa de hombres de acción, siempre nos hacen esperar por caudillos.
Si va a verla, no creo que se sienta estafado por el hecho de que es comercial, entretiene y tiene mucha acción, no espere más de lla, y como se sabe, termina, pero deja a entender que quiere convertirse en una nueva franquicia de acción.
Publicado inicialmente en la revista Familia Cristiana, Digital, de la Sociedad de San Pablo de Venezuela #SociedadDeSanPablo en noviembre de 2014

Drácula, la historia jamás contada



Uno de los más grandes clásicos de la literatura de horror es el siempre versionado y archirrecordado conde Drácula, y en una época en la cual el furor por lo esotérico está de moda, no está mal para la taquilla vender una nueva versión de este personaje, pero replanteando su historia.
Esta nueva trama pretende ser una explicación de cómo Drácula obtuvo sus poderes y por qué, pero para hacerlo desmerece bastante a la obra literaria y parece querer partir de la historia de Vlad Tepes, “el empalador”, el cual, según dicen siempre, fue el que inspiró al irlandés Bram Stoker para su obra. Enfatizo: no hay mucha conexión entre la obra y lo que ahí presentan, la trama sigue su propio curso y por ello se pierde en callejones.
La historia versa sobre Drácula, un príncipe transilvano que, ante el avance de sus enemigos y la injusta propuesta que le hacen para evitar que este pierda su reino, decide acudir a una misteriosa criatura que se encuentra en una cueva de una de sus montañas. Al llegar, la criatura se da cuenta de que en Drácula hay algo diferente a los demás enemigos que ha enfrentado, y le somete a una prueba de tres días, la cual Drácula deberá pasar o quedar convertido para siempre en un vampiro.
Como pueden ver, la historia arranca con una trama que tenía para ser atractiva, pero a medida que avanza se hace intrascendente. Tenía muchísimos elementos para ser mejor, pero el hilo narrativo se hace lento, y parece que el director se hubiese conformado únicamente con reforzar la historia con base en efectos especiales. Lo único que parece dejar claro es que va a venir una segunda parte, y lo hace a través de un corte tan violento entre lo que ha sido la trama de la película, y el laxo final, que la novela queda hecha a un lado. No espere indicios de la novela, no los encontrará, solo el nombre y unos miligramos de la historia de Vlad Tepes para partir de algo y rehacer la historia.
Narrativamente hablando, es una película más, no deja mucho, no es profunda, parece más un cómic sobre vampiros que una novela, el ritmo es lento, pero no puedo decir que es del todo mala, sino carente de profundidad y valor literario, y ese es el pecado que le hace ser instrascendente. No es horrible como Yo Frankenstein, pero con un mejor guionista, y una mejor hilación con la trama de la novela, hubiese podido dar más. Si va a verla, no espere mucho de ella, solo es para pasar el rato y quedar avisados de que vendrá una continuación.

Maiquel Yojáinder Machado Palmar, periodista / crítico de cine
Publicado inicialmente en la revista Familia Cristiana, Digital, de la Sociedad de San Pablo de Venezuela #SociedadDeSanPablo en octubre de 2014

Anabelle



Si Dios se hubiera rajado
ante la perspectiva del mal posible,
habría que afirmar
que el mal es más fuerte que el amor.
San Juan Damasceno
Comercialmente hablando, esta película tiene todo para ser atractiva: Alta carga de suspenso, que incluso hace dar brincos de susto a muchos, lo vi en más de uno estando en el cine, buenos efectos y una historia elaborada y que no se hace aburridamente predecible.
Hasta ahí va bien. Lo que no me termina de gustar es el hecho de que, obviamente por ser un producto comercial que ha resultado rentable, pues el show debe continuar, así que el mal debe perseverar para que la taquilla siga haciendo sonar las cajas registradoras, es por ello que el mal termina pero no del todo.
Cuando hablamos de un mal que termina, pero no del todo, estamos contraviniendo algunas verdades teológicas, como el hecho de que el bien siempre es más fuerte que el mal. Es por ello que recomiendo a quien vea este tipo de películas que la vea única y exclusivamente como producto comercial, como nada más o podría arruinar su fe.
El segundo hecho es que hace ver al mal como más fuerte: La trama gira en torno a un demonio (curiosamente parecido al rey de los enemigos del reino del hielo en Thor) que pide que le sea entregada un alma y, al final, en la película, el demonio se sale con la suya, no como él quería, pero sí le hacen la entrega de una.
Luego de mucho suspenso, eso sí, como les dije, comercialmente está bien hecha y es aterradora para muchos, queda anunciado que la muñeca quedó en una vitrina y que un sacerdote va y la bendice cada mes.
Esta parece ser una nueva franquicia exitosa del terror, por lo cual no es de extrañar que los productores quieran sacarle más jugo. La cosa es que, cuando envuelven al catolicismo en esto, se reconoce por un lado su autoridad y poder respecto a esta clase de materias y por el otro se le deja mal parada respecto a que se pone a los sacerdotes que ahí participan como medio desfasados de la realidad, además de que el hecho sea resuelto solo temporalmente, y se le den soluciones que únicamente corren la arruga.
El tema de la posesión, la demonología es serio, sobre todo en la Europa atea donde la escalada de posesiones e infestaciones sube y sube. Tratarlo de tal manera inyecta pesimismo en quienes traten de buscar una solución y tal vez puede hacer que busquen soluciones en otra cosa que no sea la Iglesia.
Para concluir: Aunque sea reiterativo, véala si va a verla, como un producto comercial bien hecho y nada más. Si quiere saber realmente sobre el tema, busque los libros de Gabriel Amorth, Corrado Balducci, y sobre satanismo esoterismo y posesiones que pueden encontrarse en las librerías San Pablo y Paulinas del país, y si donde vive no consigue una, pues acuda a la librería virual en https://www.sanpablove.com/
Maiquel Yojáinder Machado Palmar, periodista / crítico de cine

Publicado inicialmente en la revista Familia Cristiana, Digital, de la Sociedad de San Pablo de Venezuela #SociedadDeSanPablo en septiembre de 2014



Tortugas Ninja 3D



Con efectos visuales y digitales bastante ostensibles, muchos toques de sentido del humor, y sin mucha diferencia en cuanto a las entregas anteriores de mediados de los noventa nos llega esta nueva entrega de Las Tortugas Ninja.
No estoy diciendo que por no ser muy diferente sea mala, de hecho es entretenida y tiene más humor que las anteriores. Algo que me causó cierta urticaria es que las hicieron demasiado pronunciadas respecto a facciones negroides e infancia típica de estereotipo niños “jordan” (o yoldan, cómo les decían algunos).
La cuestión es que, por momentos llega a ser similar a Transformers en cuanto al espectacularismo visual y respecto a que la mujer protagonista es prácticamente la misma de todas, recordemos que no se perciben muchas diferencias, siendo y viendo que ya van 4 entregas de la mencionada y esta película de las Tortugas que parece por momentos la quinta. Es el mismo tipo de humor, aunque esta tal vez tiene más.
Respecto a entretener, cumple su cometido, para los fanáticos que siguen la trama, pues es bastante fiel a las anteriores, así que, si a alguien le preocupa eso, pues, debo decirle que no hace mucho esfuerzo por presentar algo innovador en sus orígenes, salvo que involucra a la protagonista un poco más en la historia de ellas.
El enemigo, Destructor (Triturador) luce bastante simplón por momentos, pero las escenas de acción lucen bastante elaboradas. Es para niños, principalmente, no les pida mucho intelecto, entreténgase y ya.

Maiquel Yojáinder Machado Palmar, periodista / crítico de cine
Publicado inicialmente en la revista Familia Cristiana, Digital, de la Sociedad de San Pablo de Venezuela #SociedadDeSanPablo en septiembre de 2014

Lucy



Basándose en la premisa teórica ya superada desde hace largo tiempo de que “pensamos sólo con el 10 % de nuestro cerebro”: los más recientes estudios científicos que afirman basándose en ultrasonidos y monitoreos de actividad cerebral, que utilizamos diferentes zonas del cerebro para diferentes operaciones congnitivas nos llega esta trama que pudo haber sido más intelectual, pero que por quedarse en lo entretenido y comercial quedó más bien rayando en lo mediocre.
Lucy tiene varias premisas erradas en sí, se basa en planteamientos de especulación filosófica y probabilísticos no demostrables aún, que ya carecen de base sólida. Se presenta como una una pretensión de dar respuesta a la vieja premisa científica de qué pasaría si usásemos el cien por ciento de nuestras capacidades cerebrales. Obvio que si pretende ser “científica” deja de lado cualquier asomo de una respuesta teológica, más bien escatológica, y se centra en el frío mecanicismo especulativo de algunas concepciones de la filosofía o que más bien se acercan a credos de tipo hindú o gnóstico.
La protagonista se encuentra con un científico que le dice que que tal vez el propósito de la vida es “compartir el conocimiento”, es decir la información suficiente como para sobrevivir y dejar esto a las demás generaciones, si esto fuese cierto en los humanos, la premisa deja de lado la respuesta escatológica de nuestro credo: El hombre vive para Dios, el hombre encuentra el sentido de su vida en Dios, todo el universo y sus infinitas posibilidades (tal y como lo afirma el autor Paul Guerin) están a la espera de la realización del hombre porque para donde el hombre vaya va el Universo también.
San Pablo: Estimo que los sufrimientos de la vida presente no se pueden comparar con la Gloria que nos espera y que ha de manifestarse. El universo está inquieto, pues quiere ver lo que verdaderamente son los hijos de Dios. Pues si la creación está sometida a lo efímero, no es cosa suya, sino de aquel que le impuso este destino. Pero le queda la esperanza; porque el mundo creado también dejará de trabajar para el polvo, y compartirá la libertad y la gloria de los hijos de Dios. Vemos que la creación entera gime y sufre dolores de parto. Y también nosotros, aunque ya tengamos el Espíritu como un anticipo de lo que hemos de recibir, gemimos en nuestro interior mientras esperamos nuestros derechos de hijos y la redención de nuestro cuerpo (Romanos 8, 18-22).
No estoy diciendo por esto que la película tenía que ser cristiana, ojo, ni enfocarse desde ese punto de vista, sino que, la respuesta que da, su perspectiva, no es más que una respuesta fantástica que resulta en un sinsentido en sí mismo. No es el conocimiento por sí o en sí el que corrige los problemas de la humanidad, y ha sido en el nombre del conocimiento superior que se han desatado grandes masacres y limpiezas étnicas en la humanidad. No es el conocimiento, o la informacion, es lo que haces con él.
El final de la película se acerca más a una respuesta gnóstica, o quizá más a una hindú: ¡De lo irreal condúceme a lo real! ¡De las tinieblas condúceme a la luz! ¡De la muerte condúceme a la inmortalidad! (Bridharanyaka, Upanishada, 1, 3,28). ¿Qué es el absoluto? ¿Qué es el yo de todas las cosas y del ser humano individual?
Debemos venerar a Brahman como a la Verdad... Debemos venerar al Yo que consiste en mente, cuyo cuerpo es espíritu, (aliento), cuya forma es luz, cuyo yo es espacio, que cambia de forma a su antojo, cuyo pensamiento es veloz, cuya concepción es verdadera, cuya determinación es verdadera, en quien están todos los olores y los gustos, que domina en todos los puntos del horizonte, que abraza todo este [mundo], que no habla, y no tiene cuidado -como un grano de arroz o un grano de cebada, o un grano de mijo o el núcleo de un grano de mijo es esta Persona dentro de yo, dorado como una llama sin humo -más grande que el cielo, más grande que el espacio, más grande que este mundo, más grande que todas las cosas que existen. Es el Yo de la vida, es mi propio yo. Es mi yo dentro del corazón de Brahman. Cuando parta de aquí me sumergiré en él (Upanishada).
Es por ello que su final, y el desarrollo de la trama en sí me resultaron laxos y mediocres: Quitar a Dios de la vida para decir que formamos parte de todo y que estamos para compartir el conocimiento es empobrecer el sentido de la vida. Lucy va sufriendo una transformación y va dejando de lado “todo lo que le hace humana”, luego termina asimilándose en una computadora para compartir el conocimiento y terminar en todas partes.
Terminar en una integración con las computadoras obedece más a una perspectiva fría y cientificista que termina en nada. Que más bien deja la puerta abierta a la aceptación de otro tipo de concepciones obedientes más a credos panteístas, o al "transhumanismo".
Como película, me aburrió por momentos, pensé que sería mejor, que sería más intelectual, y se quedó en preferir un final tibio con un aura simplista. Espere mejor a verla en cable.
Maiquel Yojáinder Machado Palmar, periodista / crítico de cine

Publicado inicialmente en la revista Familia Cristiana, Digital, de la Sociedad de San Pablo de Venezuela #SociedadDeSanPablo en octubre de 2014

El Planeta de los Simios. La Confrontación



Al ver esta película, lo primero que me preguntaba es si alguien iba a explicar la rarísima e inexplicable primera parte de este relanzamiento (en 2001, de Tim Burton), con la mujer gorila que todo el mundo decía era igual al difunto Michael Jackson y con ese final tan insólito del aterrizaje del protagonista en la tierra y en el cual se encuentra un mundo lleno de gorilas.
Al parecer, o la primera trama fue una metida de pata de la cual ni siquiera quieren hablar los realizadores posteriores o es que la están dejando para explicarla en una cuarta o quién sabe si quinta entrega. Amanecerá y veremos.
Esta película se nos presenta diez años después de lo que deja la segunda (que para efectos de la trama es como la primera) en la cual el virus que daba inteligencia a los gorilas termina aniquilando a casi toda la población humana y haciendo que los gorilas sean la raza dominante.
Lo interesante de esto es que empieza a notarse el lado oscuro de la población gorila. El mismo César, el protagonista empieza a darse cuenta de que no está viviendo un ideal, o mejor dicho, que no todos comparten ni viven el mismo ideal que él, como líder de la manada-tribu-sociedad gorila estaba queriendo hacer que ellos viviesen.
La confrontación, que es el título de la trama, aparece tanto interna como externa, da pie a una continuidad, que insisto, tal vez sea la que explique el raro embrollo de la primera. El hecho es que esta trama plantea muy bien la diferencia entre obrar con odio y resentimiento y obrar con ideales y con una perspectiva lógica y con amor.
No es una de las más emocionantes tramas que he visto, pero sí se puede usar para discutir sobre ella, sobre todo para quien, como yo, ha leído obras como “El mono desnudo” de Desmond Moris” y las subsiguientes, y “El mono vestido” de Enrique Nacher, puesto que viéndola puede recordar mucho de lo que ambos autores plantean.
Es entretenida, me pareció interesante la frase de César: Yo pensaba que Gorila era mejor que Humano, pero ahora me doy cuenta de que no somos tan diferentes”, que creo es la que resume y da sentido a toda la historia. Me gustó cómo se plantea el hecho de la desconfianza mutua entre los gorilas y los humanos y el cómo los humanos terminan tratando de ayudar a los simios para evitar el colapso de ambas sociedades. Es para verla y conversar un rato sobre ella.

Maiquel Yojáinder Machado Palmar, periodista / crítico de cine
Publicado inicialmente en la revista Familia Cristiana, Digital, de la Sociedad de San Pablo de Venezuela #SociedadDeSanPablo en septiembre de 2014

Nuestro vídeo prohibido



Un tema fuerte, que ha comprometido últimamente la privacidad de muchos famosos y el prestigio de empresas como Apple, y su confiabilidad, que ha traído al tapete el eterno tema de la privacidad en esta sociedad de los tiempos modernos es el tema central de esta trama, una pareja que decide hacerse un vídeo sexual para escapar de la rutina de sus vidas.
Es una comedia, y como tal, el punto en el cual es tratada es a través del humor negro, sin embargo, creo que a pesar de eso da puntos para discusión, precisamente porque, como ya mencioné, tiene elementos que, sea por ironías del destino o no, se ven comprometidos en la forma en como se desata la trama: Apple aparece ahí, dando un comercial de tabletas que resultan ser los medios a través de los cuales el vídeo se difunde.
Aparece el tema de la extorsión, de la supuesta “ética” de los sitios porno, y de cómo se manejan algunos negocios, y su confiabilidad respecto al respeto de la prontitud con la cual se retira un vídeo cuando se les pide que lo hagan. Lo malo es que, cuando se sube algo a la internet, o se expone algo, uno nunca está seguro de la repercusión universal que esto puede tener ni del infinito alcance que esto podría lograr.
Se puede partir de ella para hablar de la cosificación del sexo en el matrimonio, y de cómo este puede dejar de ser expresión de amor. A pesar de que el tema de las drogas aparece en un entorno de expresión de doble moral, del cual podría justificarse su aparición en la trama, sigue sin gustarme (y ya lo mencioné en “Buenos vecinos”) la “naturalidad” con la cual se nos pretende inculcar que aparece y es aceptada.
El hecho de que Estados Unidos sea la sociedad que más consume y que paradójicamente se supone es la que más combate el narcotráfico, y que una ruidosa cantidad de actores de Hollywood aparezca con sus vidas destrozadas por las drogas debería ser más bien el punto de reflexión del cine sobre esos contenidos, pero hay tantos cochinos intereses de por medio, que lamentablemente eso es difícil de que llegue a pasar.
Como comedia, es bastante hilarante, no es para menores, y es muy entretenida. Desde el punto de vista de la abstracción y los valores, puede dar pie para muchas discusiones, como les dije, en especial sobre el sexo como expresión de amor en el matrimonio, y sobre la peligrosidad real y tangible de ser víctimas de un desastre de magnitudes incalculables por el hecho de colgar algo en la red.

Maiquel Yojáinder Machado Palmar, periodista / crítico de cine
Publicado inicialmente en la revista Familia Cristiana, Digital, de la Sociedad de San Pablo de Venezuela #SociedadDeSanPablo en septiembre de 2014

Transformers, la era de la extinción



Una historia que busca empezar de nuevo, pero que para hacerlo tendría que cambiar de director, porque siguen muchos elementos que parecen ser continuación, no desde el punto de vista de la historia, sino desde el punto de vista de sus firmas personales.
Dos ejemplos de eso son: La personalidad de la mujer protagonista, si cierras los ojos verás que es casi la misma caracterización sólo que con otro nombre de la que hacía Megan Fox, luego su sucesora en la tercera parte, y luego en esta cuarta entrega. Lo otro es ver a los protagonistas pasar en medio de explosiones, correr, lanzarse, revolcarse y luego que no les salga nigún rasguño ni se ensucien. Habría que mencionar como un tercero las explosiones, que son algo con lo que siempre han parodiado a Michael Bay.
La historia tiene unos diálogos medio teológicos, del tipo no creas en lo que es la humanidad sino en lo que es capaz de hacer (o llegar a ser), que me recordó esa vieja frase de Everett Reimer: “Dios ha apostado por la humanidad y muchas veces ha perdido, pero sin esa apuesta no habría humanidad”, sólo que esta vez se la endilgan al robot protagonista, es decir, Optimus Prime, quien se ve en el “dilema” de si confiar de nuevo o no en la humanidad que le ha traicionado o simplemente seguir sobreviviendo por su cuenta con los pocos personajes que quedan.
La cuestión es que, es una historia que trata de ser diferente, pero que sabe a lo mismo porque tiene el mismo tipo de estructuras, en muchas cosas, el mismo tipo de cosas que le hacen ser incluso predecible, es un producto comercial. Se podría, si se quiere añadir profundidad hablar del utilitarismo que presentan los humanos, de la manipulación científica sin escrúpulos, o quizá la relación padre, hija y su novio (medio cobardón, medio valentón) pero lo mejor es ir para entretenerse, porque creo que es el mejor propósito de la historia.
La película entretiene, pero no es es algo que supera a lo anterior. Es una película que parece diseñada en el fondo para introducir personajes nuevos, o mejor dicho, para presentar aquella saga posterior a la tradicional en las caricaturas donde entraron nuevos líderes y ellos regresaron a su planeta natal. En aquél tiempo los que presentaban como creadores de los autobots eran unos extraterrestres con muchas caras, que flotaban y tenían tentáculos, aquí no aparecen pero queda anunciado que aparecerán o tal vez lo hagan.
Un aspecto que me resultó molestoso es ver a uno de los personajes “robot” todo el tiempo con un tabaco en la boca, como siempre la industria del cine inyectando en el inconsciente colectivo de los niños que fumar es inofensivo, igual lo hacen con el personaje Wolverine, el cual por su mutación se recupera, pero nosotros los simples humanos, que sí existimos en realidad, no.
Para redondear: Comercial y entretenida. Si a su familia le ha gustado la saga, debe ir a verla para que le den más de lo mismo, y como queda anunciando otras, deberá verla para saber, cuando vea la venidera, qué fue lo que pasó en esta.

Maiquel Yojáinder Machado Palmar, periodista / crítico de cine
Publicado inicialmente en la revista Familia Cristiana, Digital, de la Sociedad de San Pablo de Venezuela #SociedadDeSanPablo en septiembre de 2014

Buenos vecinos



Comedia mediocre, con antivalores hasta más no poder y con poco para dar en cuanto a la calidad de su historia y trama, eso es la famosa Buenos Vecinos. Coprotagonizada por Zac Efron, ese mismo que está afrontando problemas en la vida real por las drogas, que las mismas le están haciendo daño terrible y que han llegado incluso a poner en peligro su vida, su carrera y tal vez le hagan en un futuro una posible versión femenina de Lindsay Lohan, aparece ahí promoviendo el consumo como algo normal, igual que sus coprotagonistas, quienes por dársela de “buena onda” (como odio los doblajes mexicanos) consumen también.
Aparte de eso, la trama se desarrolla entre mediocridad y mediocridad, de gente que no tiene ni la más mínima idea de cuál es el sentido de su vida y que parecen demostrar entre mediocridad y mediocridad que ambos quieren vivir en paz sin ser molestados por el otro.
Quisiera decir que es graciosa, pero la mayoría de los chistes rozan en lo grotesco y lo mediocre, desde vender penes hechos de moldes sacados de impresiones hechas con los miembros de la “fraternidad” para recabar fondos, hasta un joven que demuestra su talento con una erección de segundos, y una esposa que se besa con otra mujer para erotizar a un muchacho y hacer que bese a la novia de su mejor amigo.
Da tristeza por Zac Efron, ver que es un joven con todo para vivir una vida feliz y que opte por ser ejemplo de mediocridad e interprete este tipo de papeles que sirven de ejemplo de destrucción de vidas, que pena por él y por su falta de principios.
Da pena por Seth Rogen, quien parece ser un hombre que sólo sabe hacer un mismo personaje, es como una versión del Avispón Verde sin Cato y casado, el mismo mediocre personaje fumaporros de Esto es el fin. Esta película hace sentir pena por el género comedia, que queda ofendido por esta basura mediática. Aunado a esto, Seth Rogers siempre suele dar pena como actor.
Siempre digo que no acostumbro a decir “no vayan a verla”, en este caso me cuesta no decirlo, respeto la libertad de cada quién, pero piénselo bien si va a ir a verla en familia, piénselo bien por el dinero que invertirá y que luego verá que es mejor haber esperado por verla en cable.
Maiquel Yojáinder Machado Palmar, periodista / crítico de cine
Publicado inicialmente en la revista Familia Cristiana, Digital, de la Sociedad de San Pablo de Venezuela #SociedadDeSanPablo en septiembre de 2014

Líbranos del mal



Tenía tiempo sin ver una película de terror que no fuese más de lo mismo. Se han puesto de moda estas estilo “actividad paranormal” hechas con cámara y que siempre terminan con el mismo esquema. En el caso de Libranos del mal, lo primero que debo resaltar es su alta carga de suspenso, que le hacen ser entretenida en todo momento y en otros verdaderamente escalofriante
Con una trama basada en algo que exorcistas como Gabriel Amorth y Bruno Fortea han venido advirtiendo desde hace tiempo: que el número de posesiones demoníacas está aumentando ya que muchas personas se están alejando de Dios, esta película nos lleva por una historia en la que el mal se asoma con crudeza entre quienes están siendo posesos y en el cómo se altera la historia personal del policía protagonista al encontrarse con esta clase de acontecimientos.
Uno de los aspectos que merecen mayor elogio, es la forma en cómo fue expuesta la vocación del sacerdote, interpretado por Édgar Ramírez, que como allí mismo mencionan, se presenta alejado de todo estereotipo y se muestra en su lado más humano, en la aceptación de sus errores pasados, incluso los más feos, y la apertura a la Gracia de Dios que, además de haber salvado su vida en ocasiones, le hizo ser un combatiente del mal en una de sus más horribles facetas, la de la posesión.
Está claro que por ser película tiene su toque de espectacularidad, pero esta es propia de la trama y es lo que le hace ser tan intensa, no es apta para menores ni para personas sensibles, es fuerte e intensa.
Desde el punto de vista teológico, tiene mucho para hacer una muy buena y enriquecedora discusión, se ve que los que la hicieron estuvieron asesorados por alguien que sabe de la materia o que leyeron bastante literatura al respecto del tema.
Hay otros temas interesantes: Los dones que cada uno tiene y el cómo Dios te llama para usarlos en tu aporte para combatir el mal, la necesidad de abrirse a la Gracia y recibir el perdón, la diferencia entre lo que es la verdadera justicia y la venganza y lo terrible que puede ser el mal cuando se apodera de algo.
Las actuaciones son muy buenas, y destaca mucho la de Ramírez (creo decirlo sin parcialidades patrióticas, puesto que por algo está triunfando en Hollywood). La recomiendo ampliamente.
Maiquel Yojáinder Machado Palmar, periodista / crítico de cine
Publicado inicialmente en la revista Familia Cristiana, Digital, de la Sociedad de San Pablo de Venezuela #SociedadDeSanPablo en agosto de 2014, ver también la nota que se hace de ella en Foro Sobre Exorcismo: https://forosobreexorcismo.blogspot.com/2014/07/pelicula-libranos-del-mal.html

Se nos fue un verdadero comediante



Dicen que Mahoma dijo una vez: El que hace reír a sus compañeros merece el Paraíso. Yo creo que eso tiene mucho de verdad. Pocos poseen el talento de hacer reír, y de ese porcentaje, muy pocos logran hacerlo y al mismo tiempo promover valores.
Para mí es una lamentable noticia para comenzar el día. Enterarnos de la muerte de un grande en la comedia, precisamente por transmitir valores, como lo fue Robin Williams.
Suena irónico saber que la causa de muerte fue la depresión. El hombre que hizo reír a miles de personas, y que ha dejado grandes legados, empezado por el que es, a mi modo de ver, una de sus piezas de oro: “Patch (parche) Addams”, un bálsamo hecho comedia y mensaje de superación personal, y Jakob the Liar, Ilusiones de un mentiroso.
Lo que siempre admiré de él fue eso, transmitir más que una simple comedia o chiste del momento, valores y optimismo. Siempre se preocupó por dejar valores. Se cuenta que, cuando Spielberg llegaba entristecido luego de que la grabación de La Lista de Shindler le pegase por la crudeza de todo lo que estaba reviviviendo del sufrmiento de su pueblo solía llamar a Robin para que éste le levantase el ánimo, y él lo lograba. También está el hecho de que él hizo verdad lo que se dice siempre de los actores de comedia, que suelen ser también los mejores actores de drama, una pruebas de ello son: God will Hunting, La sociedad de los poetas muertos, Jakob the Liar; y una de las más geniales, a mi modo de ver: Retratos de una obsesión.
Imagino que hay muchos aspectos por los cuales podría recordársele y yo, entre ellos quiero entregar aquí una recopilación de sus más famosas y proverbiales frases:
La comedia es la rebeldía del optimismo.
Empecé a hacer comedia, porque esa era la única etapa que pude encontrar. Era la pura idea de estar en el escenario. Eso era lo único que me interesaba, además de aprender el oficio y el trabajo, y sólo estar en producciones con la gente.
¿Por qué la llaman “hora pico” cuando nada se mueve?
Lo siento, si tuvieses la razón, yo estaría de acuerdo contigo
La primavera es la forma que la naturaleza tiene de decir: ¡Festejemos!
Si esta es la Línea de los Psíquicos ¿por qué ellos necesitan un número de teléfono?
Hemos tenido clonación en el Sur por años. Se le llama “primos”.
Nunca le busques pelea a la gente fea ¡Ellos no tienen nada que perder!
No importa lo que la gente te diga, las palabras y las ideas pueden cambiar el mundo.
La Estatua de la Libertad ya no está diciendo: “Dame tus pobres, tus gente cansada, tus masas apiñadas”. Ella tiene un bate de béisbol y está gritando, "¿Quieres un pedazo de mí? '
Solo se te ha dado una pequeña chispa de locura. No debes perderla
Ah, sí, divorcio... de la palabra latina que significa arrancar los genitales de un hombre a través de su cartera.
El críquet es básicamente béisbol en valium.
Si las mujeres rigiesen el mundo, no tendríamos guerras, sólo negociaciones intensas cada 28 días.
Tuvimos ladrones gays la otra noche. Rompieron y reorganizar los muebles.
Lo que está bien es lo que queda si todo lo demás está mal.
Tener a George W. Bush dando una conferencia sobre ética empresarial es como tener un leproso dando un tratamiento facial, ¡simplemente no funciona!
La Segunda Enmienda dice que tenemos el derecho de portar armas, no de cargar una artillería.
Dejé la escuela y no podía encontrar trabajo actoral, así que empecé a ir a los clubes donde se puede hacer stand-up. Siempre he improvisado, y en el stand-up estuvo esta gran liberación. De repente, era sólo el público y yo.
Cuando nos fijamos en el príncipe Carlos, ¿no crees que alguien de la familia real conocía a alguien en la familia real?
Usted tiene la idea de que estaría mejor manteniéndose trabajando de lo contrario la gente le olvidará. Y eso era peligroso.
El divorcio es caro. Solía bromear con que iban a llamarle “todo el dinero”, pero lo cambiaron por "pensión alimenticia". Esto rasga tu corazón a través de tu cartera.
Yo creo que Ronald Reagan puede hacer este País lo que que solía ser... una vasta extensión ártica cubierta con hielo.
Carpe per diem – cobra el cheque.
Cuando los medios de comunicación preguntan a George W. Bush, él responde, ¿puedo usar un salvavidas?'
Yo solo juego en las Vegas una noche a la vez.
Mira las paredes de Pompeya. Eso fue lo que hizo que la internet comenzase.
En Norteamérica ellos realmente mitologizan al a gente cuando muere.
Cuando dudo, apelo por la broma del pene.
Amo a los niños, pero son una audiencia difícil.
Me gusta mi vino como mi mujer: Listo para destaparse.
Notarás que Nancy Reagan nunca bebe agua cuando Ronnie habla.
La idea de tener un trabajo estable es atractiva.
Puedes hablar acerca del “matrimonio del mismo sexo”, pero la gente que ha estado casada (dice) es el mismo sexo todo el tiempo.
El hecho de que haya muerto de depresión me recuerda la certeza de esa vieja frase que dice: Ríe y el mundo reirá contigo, llora y llorarás solo. Es una lástima no haber sabido nada antes, para poder orar por él. La mayoría de sus películas son una bendición. El mundo lamenta su pérdida, que Dios le conceda descanso a su alma y le conceda la alegría eterna del Paraíso.
Publicado en Familia Cristiana, Digital, en agosto de 2014