“Pudo ser” es lo primero que se me ocurre decir de esta
película. Como dije alguna vez cuando escribí sobre “Malas
enseñanzas” (Bad
teacher), esta es una historia que, si la criticamos desde
la óptica de José Ingenieros y su libro “El hombre mediocre”,
serviría de ejemplo.
Es
una trama que parece no llegar a ninguna parte, mediocre, con un
humor grotesco, más que grosero, que a veces cae en muchos lugares
comunes y es rayano en una estolidez insultante para la inteligencia.
Se supone sería una comedia, pero es un desfile de diálogos
aburridos entre los cuales el personaje principal, el oso Ted,
suelta expresiones groseras y diálogos supuestamente ácidos que son
supuestamente graciosos, también se supone que iba a tener alguna
reflexión, pero entre ser una trama mediocre con mediocre humor, el
mensaje se diluye en un ajá, sí, el protagonista debe madurar,
vaya, que emocionante.
Como
les digo, es lenta. Tiene la aparición del actor principal de la
película Flash Gordon, Sam J. Jones, quien se caracteriza a sí
mismo como un vicioso, y hace una patética intepretación que hace
que dé lástima ajena verle, puesto que nos hace ver lo bajo que
pueden caer las estrellas de Hollywood. Aparece Ryan Reinolds
interpretando a un personaje gay en una bastante simplona
interpretación.
Es
una historia intrascendente, con giros aburridos, lo más
“emocionante” que sucede es que, luego de una típica “pelea de
amigos”, propias del cine norteamericano, donde los amigos se
pelean para luego darse cuenta de lo mucho que se quieren, y uno de
ellos asiste al otro en una situación de conflicto o peligro, el
patético oso es secuestrado y los protagonistas deben salir a
rescatarlo.
¿Qué
fue lo mejor de la película? La aparición de Mila Kunis, y lo digo
más por su físico que por su interpretación, pero en este caso, es
el personaje que de verdad lograba darle algo de sentido y sabor a la
insípida trama.
Otra
cosa que me desespera de los doblajes, es el hecho de que usen para
la traducción modismos exclusivamente mexicanos, lo he comentado en
películas anteriores, y lo comento en esta también, odio que me
impongan este tipo de modismos en los doblajes.
Mi
recomendación: No pierda, por favor, su tiempo viendo esta trama en
el cine, no desperdicie su dinero, francamente yo me sentí estafado.
Si quiere ver una hermosa historia que promueva valores entre la
relación juguete, dueño, mejor vea la saga de películas de Toy
Story, porque viendo esta, lo más probable es que quede con la
sensación de que lo que vio era nada bueno.
Maiquel
Yojáinder Machado Palmar, periodista / crítico de cine
Publicado
inicialmente en la revista Familia Cristiana, Digital, de la Sociedad
de San Pablo de Venezuela #SociedadDeSanPablo en diciembre de 2012

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