Dicen que lo bueno se hace
esperar, en mi caso, esto se hizo realidad, he tenido últimamente
mala suerte para lograr ver películas venezolanas, no pude ver Azul
y no tan Rosa, y quería hacerle una crítica. Con esta película
me ha pasado de todo para verla, y creo ya es un tanto tardío hablar
de ella puesto que no sé si ya estará a punto de salir de
cartelera. Aunque debo decir que una de las razones por las cuales no
pude hacerlo a tiempo es la de no haber podido conseguir entradas a principio de publicación en cartelera porque las funciones estaban llenas los dos primeros días en los que
fui. Aún así, aquí va mi crítica.
En cuanto a esta película, es
excelente, me hizo reír bastante, una comedia con sabor venezolano
que te hace sentir identificado con nuestra idiosincrasia y con
nuestro modo de ser venezolano, lo que nos distingue (espero por eso
que tenga suerte si va a ser exhibida fuera del país, que logre
triunfar a pesar de todo).
Particularmente, nunca me ha
gustado el béisbol, me es absolutamente indiferente, aún así, esta
película logró reflejar esa pasión que puedo ver en los amigos que
sí viven esto con pasión y son apegados a sus equipos con la misma
pasión que se refleja en la película.
Como bien se nos expone, trata de
los enredos que surgen entre dos enamorados que deben superar el
hecho de que ambos son fanáticos de diferentes equipos de béisbol,
casualmente los eternos rivales, y por ello cada uno debe pensar en
qué cosa debe hacer y a qué debe renunciar por el hecho de poner el
amor por encima de todo lo que les separa, aunque sea esta afición
que para muchos es sumamente importante.
Un aspecto que me aparece en
segundo plano, pero que tiene tremendo mensaje de reflexión es el de
la necesidad de dar mayor ayuda social a las personas con Síndrome
de Down. En una sociedad que apunta a ser cada vez más promotora de
valores antivida y del aborto, eso es un excelente mensaje.
Tiene muchas cotidianidades que
hacen que uno se sienta identificado con ellas. El ritmo de humor es
muy bien llevado, y es muy fresco, el guión no tiene complicaciones
innecesarias. De verdad que puedo concluir que es otra de las
películas que nos hablan del ascenso de la calidad del cine
venezolano.
Maiquel Yojáinder Machado Palmar, periodista / crítico de cine
Publicado inicialmente en la revista Familia Cristiana, Digital, de la Sociedad de San Pablo de Venezuela #SociedadDeSanPablo en febrero de 2014

No hay comentarios:
Publicar un comentario