De nuevo Disney nos trae otra entrega de su taquillera, saga de
Pirtatas del Caribe. “Piratas del Caribe 4, navegando en aguas
misteriosas”. Dedicada a la búsqueda de la fuente de la eterna
juventud. Para empezar, esta película puede verse sin tener en
cuenta las anteriores, algo que le da cierto mérito, porque no me
hizo sentirme perdido debido a que, por alguna extraña razónd el
universo he visto la uno, la dos y ahora la cuatro, pero nunca he
podido ver la tercera.
Es
una película bastante graciosa, más de lo mismo en cierta forma.
Podríamos decir que con las ya “acostumbradas” peripecias del
capitán Jack Sparrow, esta vez encontrándose con un viejo amor del
pasado a quien él alguna vez conoció en un convento antes de que
ella hiciese sus primeros votos. Él entró allí huyendo, y,
confundido, pensó que entraba a un “burdel” ya que, según él
eso “suele suceder”.
Luego
él comenta que en el primer “encuentro amoroso” con esta mujer
pirata ella demostró mucha pericia en su desempeño como para que
fuese una primera vez. Menciono esto porque todos sabemos que el
mayor número de asistentes a este tipo de películas son niños.
Como
historia es entretenida, como trama, no deja nada, es simplemente
para entretenimiento, con excelentes efectos especiales, muy buena
fotografía, vestuario, la imagen de Barbanegra era espectacular. Las
sirenas eran muy lindas, me fascinó una sirena morena que apareció
ahí.
El
elemento religioso estuvo presente ahí, de una u otra forma: Señales
de la cruz; un misionero que quería salvar el alma de Barbanegra,
diálogos que hablaban de redención, sobre el destino y la
posibilidad de controlarlo; rituales mágicos, cálices, etc.. Todos
tenemos un lado religioso, nos guste o no admitirlo.
Como
película, es entretenida, como historia, no me parece una historia
trascendente, sin embargo, como entretenimiento cumple su función
que es la de entretener y divertir, no me sentí estafado por haberla
visto en cine, pero tampoco creo que sea una historia que vaya a
cambiar mi vida.
Maiquel
Yojánider Machado Palmar, periodista / crítico de cine
Publicado
inicialmente en la revista Familia Cristiana, Digital, de la Sociedad
de San Pablo de Venezuela #SociedadDeSanPablo
en julio de 2011

No hay comentarios:
Publicar un comentario