Una nueva propuesta, entre las cientos que hay a lo largo de la
historia de la literatura y del cine, acerca del afamado cuento
Blancanieves, esta vez llamada “Blancanieves y el Cazador”,
famosa ahora más por el escándalo rosa de la protagonista que por
la trama en sí.
Esta
nueva propuesta nos llega con un tono sombrío, su trama nos habla
sobre la opresión, y sobre la libertad humana para cambiar las
cosas, pese a que el mal pueda llegar a tener un gran poder. Pienso
que el personaje que destaca más en esta historia es la bella
Charlize Teron, es decir, la malvada reina. Luce tan genial que hasta
en los momentos en los que se supone es fea logra mantener una
presencia de majestuosidad incomparable.
Tiene
buenos efectos especiales, en especial los de envejecimiento de la
malvada reina. Es una trama de hilo de acción constante, y está
desarrollada de manera que resulta entretenida en todo momento,
considerando que es un reto mantener un hilo de acción en un cuento
que ha sido versionado cientos de veces y que debe ser “estirado”
hasta llegar a durar más de una hora.
En
cuanto al resto de los elementos, como ya les dije, la historia
evoluciona en cuanto a que se trata de una princesa que vive toda una
odisea antes de saber y aceptar que ella es quien debe hacer algo
para cambiar la situación, que ella y nadie más que ella puede
hacer algo para remediar el mal que le aqueja a ella y a su pueblo.
Esta
evolución se hace interesante en cuanto a que ella toma cartas en el
asunto, que ya no es la estereotipada princesa que espera a que sea
el príncipe el que haga todo y la rescate, en este caso, ella asume
que también tiene arte y parte en la conclusión del nudo de la
trama.
Sin
embargo el final es un tanto abierto, lo que da a entender que tal
vez venga una segunda parte. Me pareció entretenida, no puedo decir
que es una historia excelente, pero por lo menos cumple su cometido.
La recomiendo.
Maiquel
Yojáinder Machado Palmar, periodista / crítico de cine
Publicado
inicialmente en la revista Familia Cristiana, Digital, de la Sociedad
de San Pablo de Venezuela #SociedadDeSanPablo en septiembre 2012

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