Me resultó una historia que pudo dar más, no puedo decir que era
mala, pero tampoco puedo decir que fue buena:
al momento de escribir
estas líneas estoy pensando todavía en qué es lo más rescatable
que puedo destacar de ella.
Sí
puedo decir, por ejemplo, que hubo algunos chistes que me hicieron
sonreír, más no reír a carcajadas, como sí lo han hecho algunas
otras producciones animadas. Puedo añadir que no me aburió, pero
tuve que poner un poco de esfuerzo para mantener el interés por lo
que iba a venir, puesto que en sí la trama se hizo tan simple en
algunos nudos que se hacía un tanto predecible.
El
ánimo del público fue estable al momento de salir, que es una
referencia que tomo para comentar cuando no tengo una impresión del
todo positiva de una película, y cuando digo estable digo que no vi
a nadie comentando con entusiasmo algo que le haya gustado de la
historia, como suele suceder en otras películas. Desde el punto de
vista técnico me pareció que la animación era muy rígida, y eso
también le quitaba fuerza a algunos chistes gráficos.
Debo
también decir que el nudo principal de la trama sí fue un tanto
ingenioso, pero el resto de los nudos no. Algunas cosas se me
hicieron cliché y creo que la historia daba para resolverlos de una
manera distinta a ese respecto.
Como
dije, no es una mala película, pero, en pocas palabras, no me
pareció la gran cosa, es una película para pasar el rato y ya, tal
vez a los niños sí les guste, pero a quienes ya estamos exigiendo
calidad por haber visto tramas animadas más complejas, simplemente
les servirá para pasar el rato.
Maiquel
Yojáinder Machado Palmar, periodista / crítico de cine
Publicado
inicialmente en la revista Familia Cristiana, Digital, de la Sociedad
de San Pablo de Venezuela #SociedadDeSanPablo
en mayo de 2012

No hay comentarios:
Publicar un comentario