domingo, 19 de abril de 2020

Los inmortales



Con muchos elementos que la harían una gran película, entre ellos un buen reparto de actores, nos llega “Los inmortales” una trama con una estética bastante peculiar, similar, como alguien me comentó, a un video de Lady Gaga, y una historia que por ser tan enrevesada termina siendo aburrida y de poco interés por querer saber qué va a pasar.
Sí, lamentablemente me sentí estafado en cuanto a lo que pagué por ella, y para colmo de males, se me cayó mi bandeja al piso dejándome sin refresco y con la mitad de las cotufas en el envase (eso me dolió), con lo cual me hubiese dedicado a comer un poco y con la masticada haber amortiguado lo aburrido de la trama.
Tenía secuencias de pelea similares a las de la película “300” es decir, gente peleando que quedaba suspendida en el aire para luego recibir un lanzazo certero y morir, pero esta clase de secuencias quedaba opacada ante el ridículo de las armaduras de pelea: una extraña mezcla de elementos que les hacían parecer una extraña mezcla de personajes de carrozas de carnaval con enemigos sacados de los malos de las caricaturas espaciales (en especial de robots) de los años ochenta.
La trama era sobre una guerra entre humanos ante la cual el dios Zéus quería evitar participar para instigar a los humanos a creer en los dioses y al mismo tiempo hacer que los dioses tuviesen más fe en los humanos. Lamentablemente es una película aburrida.
Me sentí decepcionado, la trama daba para más, el reparto daba para más, los efectos especiales, que daban reminiscencias de la película 300 daban para más, pero es una película sosa y sin fuerza, que no deja nada. Mucho abuso de lo digital y del espectacularismo de los efectos especiales pero sin solidez en la trama y mediocre historia y diálogos.
Un nudo lugar común es el del protagonista cuyo deber es el de proteger a una mujer sacerdotisa que tiene visiones acerca de lo que sucederá en el futuro, que durante la travesía de escape termina enamorándose del protagonista acostándose con él para que luego ella termine viendo cómo se cumple su profecía en la que el malo cae pese a que ella ya dejó de estar consagrada al templo por su virginidad. Tramas como El Rey Escorpion, El príncipe de Persia las Arenas del Tiempo, Conan el Bárbaro (bastante mala también), la plantean y, al parecer estos guerreros de la antigüedad ya no tienen nada mejor que plantear, se están quedando sin originalidad.
¿Recomendarla? No me quedan ganas. No soy de aquellos que dicen: No vaya a verla. Sin embargo, prefiero decirle “espere a verla en cable”, así usted tendrá la oportunidad de cambiarla si le aburre , porque, a pesar de que salirse del cine es una opción, usted habrá perdido lo que pagó por ella en la taquilla y eso, considerando la crisis actual, le pega a más de uno (yo soy uno de ellos).
Maiquel Yojáinder Machado Palmar, periodista / crítico de cine
Publicado inicialmente en la revista Familia Cristiana, Digital, de la Sociedad de San Pablo de Venezuela #SociedadDeSanPablo en enero de 2012 

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