¿De qué
le serviría a uno ganar el mundo entero
si
se destruye a sí mismo?
¿Qué
dará para rescatarse a sí mismo?
Mt
16, 26
Esta película me impactó mucho, me hizo recordar
la cita bíblica que puse al inicio de este artículo, porque, si la
analizamos bien, es ahí donde Jesús, el Dios-Hombre, dice entre
líneas que el hombre puede llegar a ganar el mundo entero, pero lo
hace preguntándose ¿De qué le sirve?
El Lórax, con su
trama, es una película que merece ser vista y discutida en familia,
ser vista por niños y no tan niños, porque es un mensaje
profundamente ecológico y en cierta forma muy espiritual. El Lórax
contiene parte de este mensaje. ¿De qué te sirve ganarte al mundo
entero?
De verdad no me imaginaba que iba a ser tan
profunda, y que su mensaje iba a ser tan aleccionador y al mismo
tiempo lograr ser gracioso y conmovedor. Es una de esas películas
que hacen ver que el hombre puede ser mejor de lo que es.
El Lórax nos
habla de cómo el consumismo puede hacer estragos en la vida, cómo
puede propiciar el egoísmo y el amor por lo absurdo y cómo podemos
terminar siendo víctimas de él sin darnos cuenta y mucho más
grave, aparte de comprar algo que no necesitamos, anteponer eso a las
cosas que son verdaderamente vitales, como lo son el amor por el
hermano y por la naturaleza que se nos ha dado.
Es una película que sirve para catequizar, para
partir de ella como herramienta para concienciar a niños y jóvenes
sobre la ecología, sin duda es uno de las mejores películas de la
temporada y, a mi modo de ver, es una película que pasará a ser un
clásico inmortal.
Mi recomendación es esta: Vaya a verla, vaya con
bastante compañía, disfrútela, discúltala, hable sobre ella y su
profundo mensaje. Es excepcional.
Maiquel
Yojáinder Machado Palmar, periodista / crítico de cine
Publicado
inicialmente en la revista Familia Cristiana, Digital, de la Sociedad
de San Pablo de Venezuela #SociedadDeSanPablo
en abril de 2012, y publicada también en http://historico.cpalsj.org/el-lorax-en-busca-de-la-trufula-perdida-film-de-que-te-sirve-ganar-el-mundo-entero-2/

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