viernes, 24 de abril de 2020

Noé



Recuerdan esa vieja rutina de payasos en al cual uno le pregunta al otro “¿quién construyó el arca?” y el otro dice, “aquél señor no é”? Bueno, ya había escuchado y visto en algunas redes sociales que el director de esta entrega se había tomado ciertas libertades respecto a la historia, no me imaginaba que tantas, y tampoco imaginaba que, por encima de cualquier otra crítica que pueda hacer, iba a resultarme tan aburrida.
Lo interesante de esta sensación de aburrimiento fue el hecho de corroborar que no era yo el único con la misma impresión: hubo una parejita de novios que se salió a mitad de película y hubo dos personas más que se fueron antes de que la película terminase. En serio, por encima de cualquier otra percepción, está ese hecho: lenta y aburrida.
Pasamos entonces a la crítica como tal, y tomaré el chiste viejo para explicar mi punto: ese señor que presentan ahí “no é”. Sí, es cierto, es una historia libre cuyo único contenido bíblico es la utilización de los nombres de los personajes y el hecho de que había un arca. El resto, era una versión libre de un hombre llamado Noé, bastante neurótico, por cierto, que tuvo la visión de que debía salvar al mundo, y a fuerza de tanto interpretar sus visiones, tardó en discernir si debía ser con la humanidad o sin ella.
Resulta que, mientras la Biblia nos presenta una narración del Génesis en la cual la tentación procede de una serpiente, y luego se marca enemistad entre ella y la mujer, la familia de Noé escribía su linaje en la piel de una serpiente ¿eran hijos del mundo o hijos de Dios? ¿Alguna indirecta satanistoide? Sin ánimos de caer en paranoias conspirativas, mejor lo dejo hasta ahí.
En redes sociales han circulado algunas aclaratorias, me permito adjuntar una de ellas como segunda ilustración de los puntos contrarios a las enseñanzas bíblicas, es autoexplicativa, así que no hace falta agregarle nada más.
Como película, creo que tenía todo lo necesario para haber sido buenísima, aún si iba a permitirse tomarse tantas licencias, hubiese podido ser mejor a pesar de eso, pero se quedó en una peliculucha más que pronto quedará sepultada entre otras de esas que son irrelevantes en el mundo cinematográfico.
Mi recomendación final es esperar a que la pasen en cable, puesto que ni siguiera los efectos especiales valen u ofrecen un atractivo verdaderamente interesante como para apreciarlo magnificado en la pantalla grande. Ni siquiera el hecho de estar protagonizada por mi amada Jennifer Connelly le ha agregado a mi modo de ver algún atractivo a la historia.


Maiquel Yojáinder Machado Palmar, periodista / crítico de cine
Publicado inicialmente en la revista Familia Cristiana, Digital, de la Sociedad de San Pablo de Venezuela #SociedadDeSanPablo en mayo de 2014

No hay comentarios:

Publicar un comentario