Recuerdan esa vieja rutina de payasos en al cual uno le pregunta al
otro “¿quién construyó el arca?” y el otro dice, “aquél
señor no é”? Bueno, ya había escuchado y visto en algunas redes
sociales que el director de esta entrega se había tomado ciertas
libertades respecto a la historia, no me imaginaba que tantas, y
tampoco imaginaba que, por encima de cualquier otra crítica que
pueda hacer, iba a resultarme tan aburrida.
Lo
interesante de esta sensación de aburrimiento fue el hecho de
corroborar que no era yo el único con la misma impresión: hubo una
parejita de novios que se salió a mitad de película y hubo dos
personas más que se fueron antes de que la película terminase. En
serio, por encima de cualquier otra percepción, está ese hecho: lenta y aburrida.
Pasamos
entonces a la crítica como tal, y tomaré el chiste viejo para
explicar mi punto: ese señor que presentan ahí “no é”. Sí, es
cierto, es una historia libre cuyo único contenido bíblico es la
utilización de los nombres de los personajes y el hecho de que había
un arca. El resto, era una versión libre de un hombre llamado Noé,
bastante neurótico, por cierto, que tuvo la visión de que debía
salvar al mundo, y a fuerza de tanto interpretar sus visiones, tardó
en discernir si debía ser con la humanidad o sin ella.
Resulta
que, mientras la Biblia nos presenta una narración del
Génesis en la cual la tentación procede de una serpiente, y luego
se marca enemistad entre ella y la mujer, la familia de Noé escribía
su linaje en la piel de una serpiente ¿eran hijos del mundo o hijos
de Dios? ¿Alguna indirecta satanistoide? Sin ánimos de caer en
paranoias conspirativas, mejor lo dejo hasta ahí.
En
redes sociales han circulado algunas aclaratorias, me permito
adjuntar una de ellas como segunda ilustración de los puntos
contrarios a las enseñanzas bíblicas, es autoexplicativa, así que
no hace falta agregarle nada más.
Como
película, creo que tenía todo lo necesario para haber sido buenísima, aún si iba a permitirse tomarse tantas
licencias, hubiese podido ser mejor a pesar de eso, pero
se quedó en una peliculucha más que pronto quedará sepultada entre otras
de esas que son irrelevantes en el mundo cinematográfico.
Mi
recomendación final es esperar a que la pasen en cable, puesto que
ni siguiera los efectos especiales valen u ofrecen un atractivo
verdaderamente interesante como para apreciarlo magnificado en la
pantalla grande. Ni siquiera el hecho de estar protagonizada por mi
amada Jennifer Connelly le ha agregado a mi modo de ver algún
atractivo a la historia.
Maiquel Yojáinder Machado Palmar, periodista / crítico de cine
Publicado inicialmente en la revista Familia Cristiana, Digital, de la Sociedad de San Pablo de Venezuela #SociedadDeSanPablo en mayo de 2014


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