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miércoles, 22 de abril de 2020

Los Croods



Debo decir que es una bonita historia, todo un espectáculo visual, que tiene valores interesantes que motivan al cambio, y ya he visto que este año la tendencia en el cine ha sido esta: tenemos títulos como Lo imposible, Una Aventura Extraordinaria, El Maestro Luchador, que hablan sobre superación personal.
El problema de Los Crood es que, a pesar de ser una buena historia, por momentos me hizo sentir que estaba en un seminario de superación personal y que, al salir de la sala iba a encontrarme gente que iba a venderme libros de algún autor sobre superación. Es que fue muy obvio eso en algunos diálogos y escenas. Es una especie de Quién se llevó mi queso de dos horas.
Por el hecho de haberme recordado tanto al libro del queso, me hizo pensar que pudo haber sido mejor contada en algunas escenas, sin que eso le quite mérito en cuanto a, como les dije, ser una buena historia, de hecho, también recordé el artículo Lo que Enseñan los Cuentos, de Fernando Savater, el cual leí por primera vez en mis clases de Literatura Infantil con la profesora Alicia Montero, en LUZ, puesto que estoy plenamente convencido de que los autores de la historia por un momento se olvidaron del balance entre el deleite y la enseñanza.
Como les dije, es una buena película, y más que para niños es para adultos, no porque tenga alguna escena fuerte sino por la densidad de su contenido. Es una película que sirve de punto de partida para una discusión sobre valores y superación personal.
Quisiera decir más, pero en cierta forma creo que es llover sobre mojado. Diré para cerrar que la recomiendo ampliamente, que tal vez usted tenga esa misma sensación que tuve yo, pero que es una historia que le ayudará a replantearse ciertas cosas en su vida. Vaya a verla en familia, le aseguro que no se arrepentirá.

Maiquel Yojáinder Machado Palmar, periodista / crítico de cine
Publicado inicialmente en la revista Familia Cristiana, Digital, de la Sociedad de San Pablo de Venezuela #SociedadDeSanPablo en marzo de 2013

domingo, 19 de abril de 2020

Piratas


Me resultó una historia que pudo dar más, no puedo decir que era mala, pero tampoco puedo decir que fue buena:
al momento de escribir estas líneas estoy pensando todavía en qué es lo más rescatable que puedo destacar de ella.
Sí puedo decir, por ejemplo, que hubo algunos chistes que me hicieron sonreír, más no reír a carcajadas, como sí lo han hecho algunas otras producciones animadas. Puedo añadir que no me aburió, pero tuve que poner un poco de esfuerzo para mantener el interés por lo que iba a venir, puesto que en sí la trama se hizo tan simple en algunos nudos que se hacía un tanto predecible.
El ánimo del público fue estable al momento de salir, que es una referencia que tomo para comentar cuando no tengo una impresión del todo positiva de una película, y cuando digo estable digo que no vi a nadie comentando con entusiasmo algo que le haya gustado de la historia, como suele suceder en otras películas. Desde el punto de vista técnico me pareció que la animación era muy rígida, y eso también le quitaba fuerza a algunos chistes gráficos.
Debo también decir que el nudo principal de la trama sí fue un tanto ingenioso, pero el resto de los nudos no. Algunas cosas se me hicieron cliché y creo que la historia daba para resolverlos de una manera distinta a ese respecto.
Como dije, no es una mala película, pero, en pocas palabras, no me pareció la gran cosa, es una película para pasar el rato y ya, tal vez a los niños sí les guste, pero a quienes ya estamos exigiendo calidad por haber visto tramas animadas más complejas, simplemente les servirá para pasar el rato.
Maiquel Yojáinder Machado Palmar, periodista / crítico de cine
Publicado inicialmente en la revista Familia Cristiana, Digital, de la Sociedad de San Pablo de Venezuela #SociedadDeSanPablo en mayo de 2012

Ga'hoole, la leyenda de los guardianes



Esta historia es hermosa en dos sentidos: tanto como historia, como desde el punto de vista de la animación. De verdad es increíble lo que ha avanzado este arte de animación digital. La belleza de sus paisajes, y el realismo en cuanto a sus tomas de detalle y texturas son realmente asombrosas.
Es una historia que contiene muchos valores. Es para toda la familia, y considero sirve para catequizar a los niños, a los adolescentes y a los adultos con corazón de niño. Habla del poder y la importancia de los sueños como principal mensaje.
Pensé que iba a ser boba, sentimentaloide o aburrida, por lo que había intuido al ver los tráilers. Lo cierto es que logró cambiar mi impresión, sobre todo, porque ver unos búhos con armaduras, pues me pareció más rebuscado que ver unas “tortugas ninjas” o unos “tiburones patinadores”.
Había frases para destacar tipo “son tus sueños los que definen tu vida”, “creer en el poder de los sueños”, “llegué hasta aquí creyendo en un ustedes, cuando todos me decían que eran una leyenda y ahora ustedes se niegan a creer en mí”. En contextos excelentemente propicios como para ser recordadas, y grabadas.
En cuanto a la parte familiar, defiende valores como la unidad entre hermanos, compartir, la capacidad de perdonar. Hubo un personaje interesante, el del búho guerrero que escribió las crónicas de la batalla que se narra: Cuando habla de la necesidad de hacer lo correcto una y otra vez, dejo el resto del mensaje para que usted lo vea y me diga si lo comparte o no, si decide ver, o ya vio la película. Creo que este personaje es un excelente ejemplo de sacrificio y renuncia por lo que de verdad vale la pena en la vida.
Habría mucho por comentar de esta película, creo que es una película que hay que ver, y más de una vez, para poder captar mejor todos sus detalles. Es hermosa, ya lo dije, la recomiendo ampliamente.
Maiquel Yojáinder Machado Palmar, periodista / crítico de cine
Publicado inicialmente en la revista Familia Cristiana, Digital, de la Sociedad de San Pablo de Venezuela, en noviembre de 2010

sábado, 18 de abril de 2020

odio los doblajes mexicanos


No puedo expresarlo de otra forma:

Simplemente Odio los doblajes mexicanos

Actualmente agradezco como una bendición el hecho de que los DVDs actuales permitan escoger el idioma en el cual vemos nuestras películas, esa opción tiene muchas ventajas, y creo que la principal de ellas es poder apreciar a los personajes en su actuación original, es decir, sin que los traductores asesinen, como muchas veces lo hacen, las interpretaciones de los personajes.
¿Ejemplos de lo que digo? Austin Power, la parodia del agente secreto de los setenta, el cual, a mi criterio, es una excelente comedia, en su idioma original, pero que con el doblaje que le hicieron resultó un auténtico crimen como película, perdió su gracia.
La serie Amigos (Friends), no pegó en español, porque con el doblaje perdió su gracia, la Niñera (The nanny) fue aún más cruel. Muchas personas que conozco se quejaban de lo mismo.
Sin embargo, en ninguna de estas, es tan grave como lo que ahora está pasando con películas de cine, tales como la del ogro verde Shrek, Sí Señor y otras comedias, las cuales están siendo dobladas con expresiones de la jerga mexicana, las cuales además de ser cacofónicas en extremo, distorsionan el idioma y lucen descontextualizadas cuando las emplean en ambientes claramente norteamericanos.
Así que, ahora hay que soportar expresiones vulgares como “dame un kiko”, “¡que padre!”, “bubis”, “chafa”, “no manches”, “¡qué onda!, “naco” y pare usted de contar. La misma causa de la actual catástrofe idiomática podría ser fácilmente la misma que podría salvarlo, y eso podremos lograrlo si nos ponemos de acuerdo en enviar a través de los correos electrónicos de las cadenas de televisión, productoras de películas y estudios de doblaje, nuestros reclamos y preocupaciones, tanto por nuestro bello idioma, como por el contenido moral de lo que publican.
Actualmente tenemos los medios para promover el cambio, es cuestión de concienciar la situación y de dedicar pocos minutos de nuestro tiempo para hacer algo, simplemente con el envío de un correo de reclamo, desde la comodidad de nuestro hogar, a las páginas web de los canales y productoras de las películas podríamos hacer la diferencia, espero que esta propuesta no se quede en nada.
La influencia de los medios de comunicación define y marca cada vez más nuestra vida, pero ese crecimiento vertiginoso nos ofrece posibilidades infinitas que antes no teníamos, y que podemos aprovechar para hacer verdaderos cambios.
Salvemos el idioma, reclamemos nuestro derecho a ver películas sin que nos impongan u obliguen a escuchar jergas descontextualizadas que distorsionan el idioma.
Lcdo. Maiquel Yojáinder Machado Palmar
Crítico de Cine

Publicación hecha en Familia Cristiana, Digital. En abril de 2006