Colorida y hermosa, son los dos primeros adjetivos con los que se me
ocurre calificarla. Río es una bella historia que pone de
manifiesto muchos valores importantes, en primer plano, el del
aspecto ecológico de la conservación de las especies, con el
contrabando y venta ilegal de especies.
Es
una linda historia, que en el fondo nos habla de los límites que nos
ponemos a nosotros mismos, sobre todo, al momento de ser libres, de
darnos la libertad a nosotros mismos por haber crecido dependiendo de
otras personas, que, si bien no querían hacernos daño, nos hacen
incapaces de valernos por nosotros mismos o de ser aquello para lo
cual hemos nacido.
Es
muy colorida y simpática, aunque de sus diálogos no puedo recordar
alguna frase que realmente me impactase, o que valiese la pena
recordar, creo que ese es un punto que no está a su favor.
Veladamente nos muestra el problema de la inseguridad para el
turista, metaforizada en monos ladrones. También en un plano
secundario nos muestra la desconfianza que se siente ante el pobre,
el diferente, aquel que no tiene lo que nosotros tenemos y que está
buscando su lugar en el mundo, y la importancia que tiene el hecho de
dar una oportunidad, algo bastante difícil.
Muestra
también lo muy arraigado que está el Carnaval en Río, es parte
importante de la trama, muestran también la samba, aunque le da un
toque que raya un poco en la etiqueta, en el estereotipo, luego de
haber visto la película uno se pregunta ¿Se puede recordar a Brasil
por otra cosa que no sea Fútbol, Samba y sus carnavales?
Lo
que me pareció más importante de la trama es el hecho que en todo
momento se plantea en cuanto a sentir y pensar, dejarse llevar por lo
que se siente o lo que se piensa, ¿cómo hacer para tomar decisiones
cuando están en debate la razón y el sentimiento? Eso es algo que
todavía en la actualidad genera muchos quebraderos de cabeza.
Creo
que es una película que vale la pena ir a ver. Para ver en familia,
sobre todo debe ser vista por todas aquellas personas a quienes les
gusta tener mascotas, en especial si son aves. Particularmente nunca
me ha gustado tener aves de mascotas. ¿De verdad le damos el trato a
nuestras mascotas que corresponde a sus naturalezas? La recomiendo
ampliamente.
Maiquel
Yojáinder Machado Palmar, periodista
Publicado
inicialmente en la revista Familia Cristiana, Digital, de la Sociedad
de San Pablo de Venezuela #SociedadDeSanPablo
en mayo de 2012

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