domingo, 19 de abril de 2020

Comer, rezar, amar


No sé si es que se debe a que tenía otras expectativas respecto a lo que me sugería el título de esta película, o que tenía muchos trasfondos que me inquietaron, lo cierto es que, a pesar de que no puedo decir que es una mala película, porque de hecho, creo que es muy interesante, tampoco es que me haya dejado un buen sabor de boca.
Comer rezar y amar, plantea la historia de una mujer que, ante el vacío de su vida, decide emprender un viaje de búsqueda interior, y tal como su título sugiere, lo hace en tres etapas, a través de la comida, el rezo y luego el amor, al final, cuando lo consigue.
En la etapa del amor: puedo decir que es básicamente el esquema de una comedia romántica (con un toque de “espiritualidad”), una mujer que tiene un problema o contratiempo, en medio del cual aparece un hombre del cual se enamora progresivamente entre los contratiempos que sufre, para luego tener un momento de duda o de conflicto que se resuelve cuando ella se da cuenta del malentendido (o alguien le ayuda a resolverlo) aclara su duda y sale a recibirlo en el último momento posible, léanse comedias como: Solo tú, La cruda verdad, La propuesta, etc.
Empezaré realmente con la parte espiritual, que es, en cierta forma, lo que le da el toque especial a esta trama. A la protagonista le hacen una lectura de manos en la cual le vaticinan su futuro (Sobre la adivinación ver Deuteronomio 18,9-14), y le dicen que ella será una viajera y que tendrá dos matrimonios, uno corto y otro largo (ver 1 Cor 6,9), luego que tendrá un viaje largo y que pasará por algunas etapas hasta volver a esta persona que le hizo el vaticinio.
El nudo de la película comienza aquí, a ella efectivamente le sucede lo que le vaticinaron, siente el vacío de su vida, y por eso se da cuenta de la necesidad de Dios en su vida (lo cual es excelente) ante lo cual se da un viaje a Italia, donde aprende a darse un tiempo para sí misma y disfrutar la vida y los placeres de la comida, en medio de la amistad y el redescubrimiento interior, en esta etapa le suceden muchas cosas interesantísmas, que dan pie para una excelente discusión y reflexión sobre la propia vida.
Lo más importante de esta etapa es la crítica al “american way of life” en cuanto a producir gente en masa que sólo consume y no vive una vida auténtica, excelente reflexión y muy bien planteada la crítica.
El viaje pasa por otra etapa: Ella va a la India, y trata de descubrir a través de los caminos de la religión hindú la paz interior, conoce a un personaje que le ayuda en esta etapa de “crecimiento”, y a descubrir en qué estaba “desenfocada” al momento de buscar lo que quería para sí.
Luego se cumple la “profecía” ella regresa a quien le vaticinó los giros en su vida y en esa etapa inicia otros aprendizajes y redescubre el amor con un personaje que aparece “fortuitamente” en su vida. Este personaje será quien le ayudará a darse cuenta de quién es el amor verdadero y a darle un final feliz a la historia.
Para analizar bien la moraleja de esta película yo propondría hacerlo desde lo que dice Pablo en 1 Tesalonicenses 5, 16-24: Estén siempre alegres, oren sin cesar y den gracias a Dios en toda ocasión; ésta es, por voluntad de Dios, su vocación de cristianos.
No apaguen el Espíritu, no desprecien lo que dicen los profetas. Examínenlo todo y quédense con lo bueno. Eviten toda clase de mal, dondequiera lo encuentren.
Que el Dios de la paz los haga santos en toda su persona. Que se digne guardarlos sin reproche en su espíritu, su alma y su cuerpo hasta la venida de Cristo Jesús, nuestro Señor. El que los llamó es fiel y así lo hará.
En pocas palabras: Examinaría lo bueno de esta película, me quedaría con ello y contrapondría la reflexión sobre la oración que hace Pablo y los consejos que da en estos versículos contra lo que la película propone, como cristianos debemos estar atentos a la forma en la cual hacemos una experiencia de vida ante Jesús.
Otro punto de atención es el siguiente: Recientemente han salido películas que promueven la espiritualidad Hindú: Avatar, El Último Maestro del Aire, Comer, Rezar, Amar, y también se anunció en la prensa una alianza entre Hollywood y “Bollywood” (es decir, las productoras de cine de la India).
Se habla también de que en Estados Unidos hay “recesión económica”. La religión hindú “abraza la pobreza” desde el punto de vista de un desprendimiento y abandono de todo lo material y lo mundano para un nuevo viaje de vida ¿será esto una forma de promover la austeridad ante la recesión que se agudiza? No sé, sólo me hago la pregunta.
La recomiendo, pero también recomiendo tener en cuenta nuestras creencias cristianas para darle una respuesta a aquello que es contrario a nuestra fe.
Maiquel Yojáinder Machado Palmar, periodista / crítico de cine
Publicado inicialmente en la revista Familia Cristiana, Digital, de la Sociedad de San Pablo de Venezuela, en noviembre de 2010

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