No sé si es que se debe a que tenía otras expectativas respecto a
lo que me sugería el título de esta película, o que tenía muchos
trasfondos que me inquietaron, lo cierto es que, a pesar de que no
puedo decir que es una mala película, porque de hecho, creo que es
muy interesante, tampoco es que me haya dejado un buen sabor de boca.
Comer
rezar y amar, plantea la historia de una mujer que, ante el vacío de
su vida, decide emprender un viaje de búsqueda interior, y tal como
su título sugiere, lo hace en tres etapas, a través de la comida,
el rezo y luego el amor, al final, cuando lo consigue.
En
la etapa del amor: puedo decir que es básicamente el esquema de una
comedia romántica (con un toque de “espiritualidad”), una mujer
que tiene un problema o contratiempo, en medio del cual aparece un
hombre del cual se enamora progresivamente entre los contratiempos
que sufre, para luego tener un momento de duda o de conflicto que se
resuelve cuando ella se da cuenta del malentendido (o alguien le
ayuda a resolverlo) aclara su duda y sale a recibirlo en el último
momento posible, léanse comedias como: Solo tú, La cruda
verdad, La propuesta, etc.
Empezaré
realmente con la parte espiritual, que es, en cierta forma, lo que le
da el toque especial a esta trama. A la protagonista le hacen una
lectura de manos en la cual le vaticinan su futuro (Sobre
la adivinación ver Deuteronomio
18,9-14),
y le dicen que ella será una viajera y que tendrá dos matrimonios,
uno corto y otro largo (ver 1
Cor 6,9),
luego que tendrá un viaje largo y que pasará por algunas etapas
hasta volver a esta persona que le hizo el vaticinio.
El
nudo de la película comienza aquí, a ella efectivamente le sucede
lo que le vaticinaron, siente el vacío de su vida, y por eso se da
cuenta de la necesidad de Dios en su vida (lo cual es excelente) ante
lo cual se da un viaje a Italia, donde aprende a darse un tiempo para
sí misma y disfrutar la vida y los placeres de la comida, en medio
de la amistad y el redescubrimiento interior, en esta etapa le
suceden muchas cosas interesantísmas, que dan pie para una excelente
discusión y reflexión sobre la propia vida.
Lo
más importante de esta etapa es la crítica al “american way of
life” en cuanto a producir gente en masa que sólo consume y no
vive una vida auténtica, excelente reflexión y muy bien planteada
la crítica.
El
viaje pasa por otra etapa: Ella va a la India, y trata de descubrir a
través de los caminos de la religión hindú la paz interior, conoce
a un personaje que le ayuda en esta etapa de “crecimiento”, y a
descubrir en qué estaba “desenfocada” al momento de buscar lo
que quería para sí.
Luego
se cumple la “profecía” ella regresa a quien le vaticinó los
giros en su vida y en esa etapa inicia otros aprendizajes y
redescubre el amor con un personaje que aparece “fortuitamente”
en su vida. Este personaje será quien le ayudará a darse cuenta de
quién es el amor verdadero y a darle un final feliz a la historia.
Para
analizar bien la moraleja de esta película yo propondría hacerlo
desde lo que dice Pablo en 1 Tesalonicenses 5,
16-24: Estén siempre alegres, oren sin cesar y den gracias
a Dios en toda ocasión; ésta es, por voluntad de Dios, su vocación
de cristianos.
No
apaguen el Espíritu, no desprecien lo que dicen los profetas.
Examínenlo todo y quédense con lo bueno. Eviten toda clase
de mal, dondequiera lo encuentren.
Que
el Dios de la paz los haga santos en toda su persona. Que se digne
guardarlos sin reproche en su espíritu, su alma y su cuerpo hasta la
venida de Cristo Jesús, nuestro Señor. El que los llamó es fiel y
así lo hará.
En
pocas palabras: Examinaría lo bueno de esta película, me quedaría
con ello y contrapondría la reflexión sobre la oración que hace
Pablo y los consejos que da en estos versículos contra lo que la
película propone, como cristianos debemos estar atentos a la forma
en la cual hacemos una experiencia de vida ante Jesús.
Otro
punto de atención es el siguiente: Recientemente han salido
películas que promueven la espiritualidad Hindú: Avatar, El Último
Maestro del Aire, Comer, Rezar, Amar, y también se anunció en la
prensa una alianza entre Hollywood y “Bollywood” (es decir, las
productoras de cine de la India).
Se
habla también de que en Estados Unidos hay “recesión económica”.
La religión hindú “abraza la pobreza” desde el punto de vista
de un desprendimiento y abandono de todo lo material y lo mundano
para un nuevo viaje de vida ¿será esto una forma de promover la
austeridad ante la recesión que se agudiza? No sé, sólo me hago la
pregunta.
La
recomiendo, pero también recomiendo tener en cuenta nuestras
creencias cristianas para darle una respuesta a aquello que es
contrario a nuestra fe.
Maiquel Yojáinder
Machado Palmar, periodista / crítico de cine
Publicado
inicialmente en la revista Familia Cristiana, Digital, de la Sociedad
de San Pablo de Venezuela, en noviembre de 2010

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