Mostrando entradas con la etiqueta 2010. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta 2010. Mostrar todas las entradas

domingo, 19 de abril de 2020

Comer, rezar, amar


No sé si es que se debe a que tenía otras expectativas respecto a lo que me sugería el título de esta película, o que tenía muchos trasfondos que me inquietaron, lo cierto es que, a pesar de que no puedo decir que es una mala película, porque de hecho, creo que es muy interesante, tampoco es que me haya dejado un buen sabor de boca.
Comer rezar y amar, plantea la historia de una mujer que, ante el vacío de su vida, decide emprender un viaje de búsqueda interior, y tal como su título sugiere, lo hace en tres etapas, a través de la comida, el rezo y luego el amor, al final, cuando lo consigue.
En la etapa del amor: puedo decir que es básicamente el esquema de una comedia romántica (con un toque de “espiritualidad”), una mujer que tiene un problema o contratiempo, en medio del cual aparece un hombre del cual se enamora progresivamente entre los contratiempos que sufre, para luego tener un momento de duda o de conflicto que se resuelve cuando ella se da cuenta del malentendido (o alguien le ayuda a resolverlo) aclara su duda y sale a recibirlo en el último momento posible, léanse comedias como: Solo tú, La cruda verdad, La propuesta, etc.
Empezaré realmente con la parte espiritual, que es, en cierta forma, lo que le da el toque especial a esta trama. A la protagonista le hacen una lectura de manos en la cual le vaticinan su futuro (Sobre la adivinación ver Deuteronomio 18,9-14), y le dicen que ella será una viajera y que tendrá dos matrimonios, uno corto y otro largo (ver 1 Cor 6,9), luego que tendrá un viaje largo y que pasará por algunas etapas hasta volver a esta persona que le hizo el vaticinio.
El nudo de la película comienza aquí, a ella efectivamente le sucede lo que le vaticinaron, siente el vacío de su vida, y por eso se da cuenta de la necesidad de Dios en su vida (lo cual es excelente) ante lo cual se da un viaje a Italia, donde aprende a darse un tiempo para sí misma y disfrutar la vida y los placeres de la comida, en medio de la amistad y el redescubrimiento interior, en esta etapa le suceden muchas cosas interesantísmas, que dan pie para una excelente discusión y reflexión sobre la propia vida.
Lo más importante de esta etapa es la crítica al “american way of life” en cuanto a producir gente en masa que sólo consume y no vive una vida auténtica, excelente reflexión y muy bien planteada la crítica.
El viaje pasa por otra etapa: Ella va a la India, y trata de descubrir a través de los caminos de la religión hindú la paz interior, conoce a un personaje que le ayuda en esta etapa de “crecimiento”, y a descubrir en qué estaba “desenfocada” al momento de buscar lo que quería para sí.
Luego se cumple la “profecía” ella regresa a quien le vaticinó los giros en su vida y en esa etapa inicia otros aprendizajes y redescubre el amor con un personaje que aparece “fortuitamente” en su vida. Este personaje será quien le ayudará a darse cuenta de quién es el amor verdadero y a darle un final feliz a la historia.
Para analizar bien la moraleja de esta película yo propondría hacerlo desde lo que dice Pablo en 1 Tesalonicenses 5, 16-24: Estén siempre alegres, oren sin cesar y den gracias a Dios en toda ocasión; ésta es, por voluntad de Dios, su vocación de cristianos.
No apaguen el Espíritu, no desprecien lo que dicen los profetas. Examínenlo todo y quédense con lo bueno. Eviten toda clase de mal, dondequiera lo encuentren.
Que el Dios de la paz los haga santos en toda su persona. Que se digne guardarlos sin reproche en su espíritu, su alma y su cuerpo hasta la venida de Cristo Jesús, nuestro Señor. El que los llamó es fiel y así lo hará.
En pocas palabras: Examinaría lo bueno de esta película, me quedaría con ello y contrapondría la reflexión sobre la oración que hace Pablo y los consejos que da en estos versículos contra lo que la película propone, como cristianos debemos estar atentos a la forma en la cual hacemos una experiencia de vida ante Jesús.
Otro punto de atención es el siguiente: Recientemente han salido películas que promueven la espiritualidad Hindú: Avatar, El Último Maestro del Aire, Comer, Rezar, Amar, y también se anunció en la prensa una alianza entre Hollywood y “Bollywood” (es decir, las productoras de cine de la India).
Se habla también de que en Estados Unidos hay “recesión económica”. La religión hindú “abraza la pobreza” desde el punto de vista de un desprendimiento y abandono de todo lo material y lo mundano para un nuevo viaje de vida ¿será esto una forma de promover la austeridad ante la recesión que se agudiza? No sé, sólo me hago la pregunta.
La recomiendo, pero también recomiendo tener en cuenta nuestras creencias cristianas para darle una respuesta a aquello que es contrario a nuestra fe.
Maiquel Yojáinder Machado Palmar, periodista / crítico de cine
Publicado inicialmente en la revista Familia Cristiana, Digital, de la Sociedad de San Pablo de Venezuela, en noviembre de 2010

La hora cero



Intensa... es el primer adjetivo con el cual califico a esta producción venezolana. La hora cero, una secuencia cinematográfica que conjuga muchos elementos de los cuales se puede sacar interesantes discusiones.
Un matón a sueldo debe jugarse la vida para salvar al amor de su vida de la muerte, para ello decide secuestrar una clínica privada y con ello se desata toda una crisis con múltiples implicaciones, tan sopresivas que hasta logran destapar ollas podridas de quienes ostentan el poder.
Es una trama adulta. Nos habla de la justicia callejera, en contraposición a la justicia legal, me hizo recordar aquella frase que dice: Cuando un hombre admite sus errores ante Dios, Dios mismo cubre sus huellas, pero cuando no los admite, Dios mismo es quien hace que se destapen para que se haga justicia.
Un nudo importante de la trama es planteado en el contexto en el cual la película de desarrolla: La huelga médica ocurrida en el año 1997 en Venezuela, un hecho que marcó la historia, porque demostró la decadencia del sistema médico y el deseo de la gente de que sus problemas sean solucionados venga de quien venga la solución.
Nos habla también del fenómenos del “vedettismo” de los medios, es decir, cuando quienes tienen la responsabilidad, por ser servidores públicos, de difundir la información, a una ciudadanía que tiene derecho a estar informada liber e imparcialmente, se comportan como “vedettes” y hacen de la información un espectáculo a favor de sus intereses.
Creo que, tanto Hermano, como Hora Cero, son pruebas de una evolución positiva que está teniendo el cine venezolano. La película tuvo un guión muy bien aderezado con toques irónicos, que lograban relajar la tensión que producía la fuerza de la trama y sus giros.
La ética es un aspecto que también fue tratado, y de una forma cruda y realista. La posibilidad de tomar la justicia por tus manos, de la venganza. El hecho de utilizar el poder para tapar errores, de incluso poder poner en peligro a los otros, o llevártelos por delante con tal de que no se sepa tu secreto.
Desde mi punto de vista, no es una película que pasará sin dejar huella en el cine venezolano y el mundial. La recomiendo ampliamente, a los mayores de edad.
Maiquel Yojáinder Machado Palmar / periodista, crítico de cine
Publicado inicialmente en la revista Familia Cristiana, Digital, de la Sociedad de San Pablo de Venezuela, en noviembre 2010 

La caja diabólica



Basada en un cuento tipo “leyenda urbana” hecho película de los años cincuenta, y versionado otro par de veces, en programas de corte tipo “dimensión desconocida”, sobre la tentación de matar por dinero, la caja diabólica basa su trama en esta “leyenda” sólo que la “estira” para llevarla a dos horas y con ello pretende presentarnos una historia de corte reflexivo.
Se nota demasiado que la trama es “estirada” para hacerla rendir De verdad me pareció que toda esta reflexión y todo el misterio que quisieron crear estorbaba. Igual pienso que el mensaje moral que trataron de dar sobre la humanidad, la codicia y el sacrificio estaba de más, el cuento breve tenía su propia moraleja y ya, moría ahí, el resto, en la película, parecía sobrar.
A mí me pareció desesperante el ritmo que llevaba. Como aspectos positivos puedo destacar que la ambientación fue bastante buena, es decir, la recreación de la década de los cincuenta. Los giros de las tramas intentaban ser sorprendentes y terminaban en absurdos y/o ridículos.
Los diálogos eran un tanto pesados, lo único rescatable, a mi modo de ver fue el diálogo entre el personaje de Cameron y el “hombre misterioso” sobre la compasión. El hecho de que se pueda sentir compasión por alguien diferente por encontrar una similitud con él en el sufrimiento.
Es una película, a mi modo de ver, intrascendente, mi recomendación es esperar a verla por cable. No digan que no se lo advertí.
Maiquel Yojáinder Machado Palmar, periodista
Publicado inicialmente en la revista Familia Cristiana, Digital, de la Sociedad de San Pablo de Venezuela, en octubre de 2010

Depredadores



Lo dije en mi crítica pasada basada sobre la franquicia Terminator, y diré algo similar en esta, es una película que, por ser taquillera cae en el extremo de ser estirada y estirada, hasta que la audiencia se aburra de los mismos personajes y efectos.
Basada en la ochentosa película “Depredador” (Predators) protagonizada por Arnoldo Suárez Negrette (mejor conocido como Arnold Swarzeneger), pero ahora con mejores efectos especiales, nos llega esta nueva entrega de los depredadores espaciales, esos que logran robarnos la seguridad que nos da ser los primeros en la cadena alimenticia en nuestro planeta.
No puedo negar que sí contiene sus escenitas de suspenso, y que por lo tanto logra mantener la atención Tiene sus sorpresas: Entre ellas la de que esta vez en negro no es el primero en morir... es el mexicano... luego el negro, también el asiático, y así sucesivamente ¡Oops! Creo que se las arruiné..
Esta vez la trama se centra en la cacería, y en el juego perverso de ser casado y acosado. La cacería como deporte. En el fondo, todos los que “aparecen” en la película están ahí por un pasado oscuro, imagino que eso lo hacen para insensibilizar y dars una vaga sensación de que se hace “justicia en el fondo, si alguno de ellos pierde o se pierde.
Francamente la fui a ver porque no había otra cosa para ver en el horario en que fui a verla. Sólo diré como conclusión que es una película comercial, que no deja nada, que queda anunciando otra parte y que, sólo sirve para entretener y pasar el rato.
Maiquel Yojáinder Machado Palmar, periodista / crítico de cine
Publicado inicialmente en la revista Familia Cristiana, Digital, de la Sociedad de San Pablo de Venezuela, en octubre de 2010

Peluda venganza



Comedia boba, es lo primero que se me ocurre decir sobre esta película, además de una serie de detalles que a mi modo de ver me resultaron bastante indignantes, sí, como lo lee, indignantes. Una comedia boba que promueve la xenofobia.
Peluda venganza es una comedia bastante boba y lenta sobre un constructor que se traslada junto a su familia a un bosque norteamericano para convertirlo en un proyecto urbanístico, y ahí, empieza a notar que los animales del bosque están en su contra, y le identifican como enemigo, a pesar de que nadie le cree.
Pensé que iba a ser una buena comedia, dada la calidad actoral de Brendan Fraser, y que aparecía Brooke Shields en el reparto. No me parece ella tan buena actriz, pero por lo menos tiene un nombre ganado.
Empiezo por los detalles que me parecieron indignantes: Parecía un comercial de Apple, a cada rato se veían escenas con los maravillosos aparatos tecnológicos de dicha marca, y, otros aparatos como pantallas planas, libros electrónicos etc., es decir, una familia claramente moderna, y consumista.
Los empresarios que aparecían como los malos de la película eran un japonés, explotador, y un hindú sin visión ecológica, ¿qué significa esto? Promoción de la xenofobia empresarial: cualquiera que sepa un poco de economía mundial debe saber que en la India se fabrican carros con enfoque social, a un equivalente de 350 dólares y es una de las más rentables del mundo. Se enterará también del hecho de que los hindúes están fabricando computadoras para incentivar la educación, tipo “tablet pc” a precios que oscilan entre los 35 y los 65 dólares. Saquen ustedes la cuenta de cuánto equivale eso en nuestra devaluada moneda nacional.
En cuanto a los japoneses. Bien sabemos lo adelantados que están en cuanto a tecnología, y que están, en este sentido, y que en muchos casos se llevan por los cachos o le roncan en la cueva a los empresarios y a la tecnología japonesa, bien recordamos todos las célebres palabras del personaje de caricatura “cerebro” el ratón que quería conquistar el mundo, cuando dijo “vamos a disfrazarnos de lo único que los empresarios norteamericanos respetan: inversionistas japoneses interesados en comprar la empresa”.
Otro personaje bastante simplón y trillado resultó ser el hijo del protagonista, el típico adolescente inconforme con el traslado a un sitio lejano, que se refugia en su amargura y en la tecnología para quejarse de sus padres, hasta que consigue una chica de la cual se enamora. El personaje aparece tirándole “indirectas” a la cónsola “Wii”, puesto que con ella no puede comprarse su alegría y de paso, cuando practica con ella le dicen que es mejor salir a jugar en una cancha de verdad, lo cual, por supuesto, es extremadamente cierto.
La trama avanza lenta, llena de chistes bobalicones y muestras tecnológicas, me dolió bastante lo que pagué por ella. Le diría que trata de promover valores, pero estos resultan demasiado patrioteros como para que puedan calzar en nuestras latitudes.
Si usted quiere ir a verla, vaya, pero no diga que no se lo advertí primero, lleve su almohada por si le da por quedarse dormido ante un guión tan bobalicón y simplista. Lo lamento por Brendan Fraser a quien siempre he considerado como un actor versátil. Ahora demuestra con su actual gordura y su personaje, que desde George de la Selva y la Momia para acá, ha pasado mucha agua debajo del puente.
Máiquel Yojáinder Machado Palmar, periodista, /crítico de cine
Publicado inicialmente en la revista Familia Cristiana, Digital, de la Sociedad de San Pablo de Venezuela, en septiembre de 2010

sábado, 18 de abril de 2020

Toy Story 3



Dicen que las segundas partes pueden ser fatales, y que las terceras aún peor, puesto que la mayoría de las veces suelen convertirse en estafas que sólo buscan hacer dinero a costa del buen nombre logrado en la primera entrega, se dice, por ejemplo, que Avatar corre ese riesgo de sacar una segunda parte.
En el caso de Toy Story, esto ha sido una fenomenal demostración de lo contrario: El estudio Pixar ha logrado hacer que más bien aumente el cariño que tenemos a los personajes de esta producción. Toy Story ha sido en cada una de sus entregas una historia que enamora, y que sabe buscar ese elemento sentimental que tenemos como niños en contacto con nuestros juguetes.
Toy Story 3 narra lo que le sucede a los juguetes protagonistas cuando deben hacerse a la idea de que ya no jugarán más con ellos porque su dueño ha crecido y su vida ha cambiado, un claro ejemplo de que nada es eterno. Esta historia me hizo recordar mucho mi infancia, mis viejos juguetes, y el hecho de que casi sin darme cuenta los fui dejando abandonados hasta que también hice lo mismo de meterlos en una caja y guardarlos en algún sitio.
Es una historia bonita, entretenida, llena de sentimientos sin caer en sentimentalismos, es para toda la familia, creo que uno como adulto la disfruta más que los mismos niños, es mi parecer, claro está, pero sí, siento que es así, tal vez por recordar a mis viejos juguetes y los gratos recuerdos que viví con ellos.
El personaje que más llama a la reflexión es un oso llamado Lotso, el cual es un personaje de varias caras, y que esconde mucho detrás de su simple apariencia, una gran gama de matices de sentimientos, desde el rencor, la frustración y el sufrimiento.
Recordemos que como venezolanos tenemos el orgullo de escuchar la voz de una venezolana en uno de los personajes, en cuanto al doblaje en español, una labor que, a mi modo de ver, es una gran responsabilidad porque literalmente puede matar la caracterización, tal y como sucedió con el pésimo doblaje que le hicieron a la saga del detective Austin Powers, a la serie Friends y a La Niñera, que perdieron toda su gracia dobladas al español.
Es una película para ver en familia, es para todas las edades, la recomiendo ampliamente.
Maiquel Yojáinder Machado Palmar, periodista / crítico de cine
Publicado inicialmente en la revista Familia Cristiana, Digital, de la Sociedad de San Pablo de Venezuela, en julio 2010

Róbin Hood



De nuevo nos llega una versión de una de las historias clásicas y más famosas, tanto del cine como de la literatura universal. La historia de Róbin Hood: un personaje cuya verdadera historia fue la un ladrón inglés que era asaltante de caminos y saqueador de caravanas que inspiró la historia que conocemos hoy, la del intrépido morador de los bosques de Nottinham, quien ante la injusticia de su rey, por el exceso de cobro de impuestos, decide “robar a los ricos para darle a los pobres”.
En esta nueva entrega, y para variar, aunque ya es costumbre, algo propio de esta última década en el cine, la Iglesia de la época medieval recibe ataques por su supesto “servilismo al rey”, por ignorar al pueblo que pasa hambre, servir a hombres y no a Dios, y por tener a unos sacerdotes interesados, alcohólicos, contrabandistas y pendencieros, olvidados del pueblo al que sirven y amante del lujo.
Para ello, nosotros los cristianos tenemos que recordar que fue la Iglesia, quien en la Edad Media dio origen a las universidades, y fueron los monjes de la Iglesia quienes crearon centros de cultura y técnicas de agricultura que salvaron a muchos pueblos del hambre. He aquí algunas lecturas orientativas que demuestran que fueron ellos quienes prácticamente edificaron la antigua Europa:
La juventud perteneciente a las clases media y baja, de la Edad Media, reclamaba saber, y recorrían grandes distancias para buscar maestros, que saciaran esas ansias. La nobleza se abstuvo de ese requerimiento.
En libros escritos en latín, idioma universal, sin ningún tipo de subvención, los estudiantes leían y discutían, a veces, de manera apasionada sobre los conocimientos de la época., en sitios llamados 'studium generale'.
Desde la iglesia se gestó una búsqueda de respuestas al requerimiento. El conocimiento bíblico y su enseñanza, que hasta entonces había quedado reservado a los miembros jerárquicos de la iglesia, iba a ser más difundido. Así surgieron la orden de los dominicos, con influencia aristotélica, y la de los franciscanos, seguidores de Platón”(http://www.laguia2000.com/edad-media/historia-de-las-universidades).
La Universidad es, en su mismo origen, una de las expresiones más significativas de la solicitud pastoral de la Iglesia. Su nacimiento está vinculado al desarrollo de escuelas establecidas en el medioevo por obispos de grandes sedes episcopales. Si las vicisitudes de la historia condujeron a la « Universitas magistrorum et scholarium » a ser cada vez más autónoma, la Iglesia continúa igualmente manteniendo aquel celo que dió origen a la institución.3 Efectivamente, la presencia de la Iglesia en la Universidad no es en modo alguno una tarea ajena a la misión de anunciar la fe” (http://multimedios.org/docs/d000442/).
Lo que me parece peor es que muchos miembros de la Iglesia a veces se dejan llevar por este tipo de propaganda y la creen cierta sin escuchar la otra parte, es decir, a la Iglesia misma, abandonan su fe en ella y no escuchan lo que ella tiene que decir y demostrar con documentos y testimonios históricos.
Como película Robin Hood es bastante similar a “Corazón Valiente” en cuanto a la nobleza y heroicidad del personaje principal, claro está, que este comienza siendo un tipo que quiere obrar egoístamente pero su corazón no lo deja, cuando ve la situación a la que debe enfrentarse, y cuando recuerda la enseñanza principal de su padre que, en cierta forma, es el mensaje central de la película: “levántate y levántate otra vez hasta que los corderos se conviertan en lobos”.
No pude quitarme tampoco la visión de Gladiador al ver a Crowe encarnando a este personaje, se me hizo un tanto similar también por este lado.
Como película, es recomendable, repito, como película, pero como cristianos debemos estar atentos a los ataques que constantemente se nos hacen y que buscan hacer impopular a la Iglesia ante la sociedad y el mundo, es un llamado a conocer la historia de nuestra Iglesia, la cual, si bien ha cometido muchas fallas a lo largo de la historia, es más cierto que si estudiamos y profundizamos en el estudio de lo que ha hecho veremos que es muy superior la cantidad de aciertos que los desaciertos cometidos.
Por último, también hay que señalar que, por ser taquillera y ambiciosa, y por este nuevo enfoque que se le ha dado, queda muy claramente anunciado que va a tener una segunda parte.
Maiquel Yojáinder Machado Palmar, periodista /crítico de cine
Publicado inicialmente en la revista Familia Cristiana, Digital, de la Sociedad de San Pablo de Venezuela, en junio de 2010

Plan B (The backup plan)


Plan B

Aparte de ser una comedia llena de lugares comunes y predecible, Plan B (The backup plan) es una película que nos debe decir mucho a nosotros como cristianos, puesto que plantea, por no decir  promueve, de forma edulcolorada, muchos dilemas éticos y morales que van contra las enseñanzas basadas en el Evangelio.
¿A qué me refiero? En primer lugar, a la inseminación artificial. Al respecto, la Iglesia Católica dice: ¿Por qué son inmorales la inseminación y la fecundación artificial? La inseminación y la fecundación artificial son inmorales, porque disocian la procreación del acto conyugal con el que los esposos se entregan mutuamente, instaurando así un dominio de la técnica sobre el origen y sobre el destino de la persona humana.
Además, la inseminación y la fecundación heterólogas, mediante el recurso a técnicas que implican a una persona extraña a la pareja conyugal, lesionan el derecho del hijo a nacer de un padre y de una madre conocidos por él, ligados entre sí por matrimonio y poseedores exclusivos del derecho a llegar a ser padre y madre solamente el uno a través del otro (Compendio del CEC nº 499, y Catecismo de la Iglesia Católica nº 2373-2377). 500.
¿Cómo ha de ser considerado un hijo? El hijo es un don de Dios, el don más grande (Compendio CEC nº 500, CEC nº 2378).
Añade también el Catecismo: Estas prácticas dañan el derecho del hijo a nacer de un padre y de una madre que lo sean tanto desde el punto de vista biológico como jurídico. También son reprobables las prácticas que separan el acto unitivo del procreativo mediante técnicas de laboratorio, como la inseminación y la fecundación artificial homóloga, de forma que el hijo aparece más como el resultado de un acto técnico, que como el fruto natural del acto humano de donación plena y total de los esposos.
Evitar el recurso a las diversas formas de la llamada procreación asistida, la cual sustituye el acto conyugal, significa respetar -tanto en los mismos padres como en los hijos que pretenden generar- la dignidad integral de la persona humana. Son lícitos, en cambio, los medios que se configuran como ayuda al acto conyugal o en orden a lograr sus efectos (Compendio CEC nº 235).
Con toques de comedia romántica establece la historia de una mujer que decide acudir a la inseminación artificial para, egoístamente, dar vida a un ser que de más sentido a su vida. Eso porque aún no ha conseguido al hombre que colme sus expectativas, justo hasta el día en que se aplica el procedimiento, cuando este hombre milagrosamente aparece en su vida. Hay también un grupo de apoyo de “madres solteras”, que ayudan a estas mujeres a realizarse sin la presencia de un marido.
Un cristiano sabe bien que, la vida es algo más que “nacer, crecer, reproducirse y morir”, puesto que hay bacterias, es decir, organismos inferiores a una célula en composición, que también hacen la misma clase de funciones. Un cristiano verdadero valora la vida de un hijo como fruto del amor de una unión conyugal o de un acto de adopción.
Esta clase de comedias es bastante esquemática, una mujer solitaria que en un momento de su vida conoce a un hombre que de alguna manera irrumpe y le cambia sus planes, pero que se muestra especial y muy galante, y viven situaciones divertidas y bochornosas. Luego llega un momento en el cual hay una separación por alguna clase de malentendido y luego terminan uniéndose a último momento cuando el malentendido se aclarara de una forma graciosa, y viven felices para siempre, como en los cuentos de hada, muy al estilo Corín Tellado.
No tiene nada nuevo que aportar, es una comedia muy al estilo norteamericano. Se me hizo lenta en su ritmo, tal vez por ser tan predecible. No me pareció tan graciosa como la pintaban, y va en contra de muchas creencias cristianas. Usted decide si desea verla o no.
Maiquel Yojáinder Machado Palmar / periodista, crítico de cine
Publicado inicialmente en la revista Familia Cristiana, Digital, de la Sociedad de San Pablo de Venezuela, en junio de 2010

Dos inútiles en patrulla


Dos inútiles en patrulla

Boba. es la primera palabra con la cual se me ocurre definir esta película. Tuve que hacer grandes esfuerzos para no salir del cine. Fue una película lenta y de humor cliché. Fui con un amigo a verla y retrato aquí su comentario: “no parece una película de Warner, los efectos especiales son muy malos”.
Todos sabemos que las grandes estrellas del cine son humanos, por ello no debe extrañarnos que hasta el propio Bruce Willis haya metido la pata aceptando participar en una película como esta. Sinceramente no sé en qué estaba pensando.
Claro, recordemos también que Bruce Willis quiso una vez ser cantante de rock, y eso fue también una de sus grandes metidas de pata como estrella, pero volvamos al punto: Siempre que se supone empezaba una escena graciosa, me quedaba preguntándome ¿en qué momento hay que empezar a reír?
Basada en la trama cliché de los policías alocados que rompen las reglas para resolver un crimen mientras resuelven un problema personal (uno negro y uno blanco, por cierto), la supuesta comedia empezó. Francamente no ubico bien dónde estaba la falla, creo que en la dirección, más que en el guión, que también era bastante débil, pero que pudo haberse compensado con la presencia y calidad actoral de Bruce.
Insisto en que la película tenía elementos que bien pudieron ser aprovechables, pero no tenía fuerza en los momentos de mayor acción o de comedia, la actuación se quedaba muy laxa, las secuencias eran bastante aburridas.
No me desestresó, no me dejó nada, no me pareció nada del otro mundo, creo que a pesar de que Bruce interpretó a un policía maduro, con ganas de pagar la boda de su hija, estaba como que demasiado viejo para esa clase de gracias, mi recomendación sería para él considerar su prestigio como actor y no volver a meterse en proyectos como estos.
Si usted la vio o la va a ver y difiere de lo que digo, me interesaría que me lo hiciese saber.
Maiquel Yojáinder Machado Palmar
Publicado inicialmente en la revista Familia Cristiana, Digital, de la Sociedad de San Pablo de Venezuela, en junio 2010

Furia de Titanes


Furia de Titanes

Apoteósica. Creo que es una película que nació para ser un nuevo clásico del cine: Es lo primero que se me ocurre decir, sobre ella. Furia de Titanes (Clash of the Titans), es una apuesta por las ya hiperversionadas historias de la mitología griega, de hecho, es una versión de una película de los ochenta que, a mi modo de ver, en esta nueva propuesta, sale victoriosa, tanto en lo visual como en la fuerza de su secuencia interna.
Últimamente en el cine, y en algunas producciones televisivas, tales como las afamadas y ya extintas series Xena, la princesa guerrera y Hércules, se ha insistido mucho en el tema de la lucha y oposición dioses y humanos, y en ellas se llega a afirmar que el hombre “puede vivir sin los dioses”.
¿Qué tan “malicioso” es este mensaje? Por un lado, los dioses griegos eran caprichosos, y tal como lo dice la misma película, eran vengativos y condenaban a todo aquél que quisiese rebelarse contra ellos, y le hacían la vida imposible. Por otro lado, insistir en el hecho de que los dioses nos necesitan a nosotros para ser dioses, es un mensaje que, discutido en familia, podría ayudarnos a profundizar mucho más en nuestras creencias cristianas.
Los cristianos creemos en que fuimos creados por un acto de amor, un acto puramente voluntario, no sometido a ningún capricho, a diferencia de las intenciones de los dioses griegos. El Catecismo de la Iglesia Católica, trata muy bien este punto. Menciono esto por si quieren discutirlo en familia y comparar la forma de concebir a los dioses que tenían los griegos y la que tenemos nosotros actualmente.
Visualmente me pareció espectacular, y eso que no llegué a verla en formato 3D. El guión me pareció bastante bueno, la Medusa que aparece ahí me pareció genial. La historia es entretenida, y bastante cercana a lo que la literatura nos muestra sobre las siempre fascinantes historias griegas.
Es una película que vale la pena ir a ver en cine, es decir, con la imagen agrandada, no me imagino viéndola en tv, creo que perdería mucho de su actual encanto. Invito a todos a verla, creo que vale la pena.
Maiquel Yojáinder Machado Palmar, periodista
Publicado inicialmente en la revista Familia Cristiana, Digital, de la Sociedad de San Pablo de Venezuela, en mayo de 2010, y publicada en la página http://historico.cpalsj.org/furia-de-titanes-pelicula-apoteosica-y-espectacular/

El imaginario mundo del doctor Parnassus


El imaginario mundo del doctor Parnassus

Diferente, es lo primero que se me ocurre para denominar a esta película, mas no se me ocurre ningún otro adjetivo para poder calificarla. Luego de tanta alharaca con respecto a ella y su trama, pensé que sería algo mejor, y no me pareció tan asombrosa como la pintaban.
El imaginario mundo del doctor Parnassus, es la historia de un extraño circo itinerante, donde el espectáculo principal es la oportunidad de entrar a un mundo imaginario creado por el Doctor Parnassus el cual se crea en conjunción con la fantasía personal de cada uno de los que ingresa a él.
La historia tiene un nudo principal: Una apuesta hecha entre el propio doctor Parnassus y el Diablo en persona, quien hace una apuesta con él para darle una oportunidad de prolongar los días de su hija, cuya alma fue apostada irresponsablemente por Parnassus.
El tal Doctor es un miembro de una especie de grupo de contadores de historias que ayudaban “según sus creencias” a mantener el orden del mundo mientras contaban estas historias ininterrumpidamente. Un día ingresó el Diablo a donde estaban ellos y comenzó con Parnassus una relación viciada de apuestas y malos tratos con consecuencias negativas que el mismo Parnassus tiene que tratar de enmendar.
En cada uno de los viajes de imaginación que Parnassus ofrece debe tratar de hacer que quienes ingresan vayan por el camino de la virtud, pero Parnassus es un personaje vicioso y torpe, con lo cual lleva las de perder.
Quisiera decir que es una buena historia, pero francamente me pareció aburrida en algunos momentos y muy inconsistente. Está abigarrada con muchos toques fatalistas, y a veces parece no querer llegar a ninguna parte.
Visualmente es espectacular, eso sí se salva, de resto, hay actuaciones muy buenas, como la de Jhonny Deep, quien logró una caracterización bastante bien diferenciada de sus otros personajes, y con él a mi modo de ver, se salva la historia entera.
¿Recomendación? Eh, en estos momentos no se me viene nada a la mente. ¿Valores que promueve? Eh, no apuestes con el Diablo, digo yo, no sé, creo que es el mensaje. ¿Cuál sería el último calificativo que le impongo? Intrascendente
Maiquel Yojáinder Machado Palmar, periodista / crítico de cine
Publicado inicialmente en la revista Familia Cristiana, Digital, de la Sociedad de San Pablo de Venezuela, en mayo de 2010

Una noche fuera de serie (Date Night)


Una noche fuera de serie


Divertida. Sencillamente divertida. Una noche fuera de serie (Date night) es una comedia sobre un matrimonio que decide darse una oportunidad luego, de darse cuenta de que están cayendo en la rutina, y que esta podría terminar con su matrimonio tal como le está pasando a unos amigos cercanos.
Este matrimonio decide ir a un sitio exclusivo, sin previa reservación, y ahí, por el impulso de no querer irse, terminan por hacerse pasar por una pareja que al parecer perdió su turno. Estando ya en plena cena, son interrumpidos por un par de desconocidos y, a partir de ahí, se desata una serie de graciosas situaciones problemáticas que deberán superar para poder irse a sus casas en paz.
Es una comedia, muy divertida, me relajó bastante, y de verdad me ayudó a desestresarme, es un humor muy elegante, no es aburrida en ningún momento. La historia es “creíble” y no cae en lugares comunes.
Es también buena para quien está casado, ayuda a reírse un poco de la rutina, y de las situaciones de pareja en las cuales hay conflictos por intereses en actividades y gustos en común. Se presentan situaciones de políticos corruptos, en cuanto a sus lados más degradantes, y sus contactos con negocios y actividades ilegales, pero de una forma tan articulada en la historia que hace reír.
Hay escenas que me gustaría comentar porque me hicieron reír, pero no me gusta contarle a nadie la película, prefiero que vaya y sea usted quien la comente en familia. La recomiendo ampliamente, en especial para desestresarse un poco.
Maiquel Yojáinder Machado Palmar, periodista / Crítico de cine
Publicado inicialmente en la revista Familia Cristiana, Digital, de la Sociedad de San Pablo de Venezuela, en abril de 2010

Cómo entrenar a tu dragón


Cómo entrenar a tu dragón


Pocas películas nos hablan de la valentía de asumirse a uno mismo al mismo tiempo en que se descubre la vocación personal, como esta. Cómo entrenar a tu dragón es una película con un excelente mensaje, que me hizo recordar a una de mis novelas más leídas durante mi infancia “Juan Salvador Gaviota” de Richard Bach.
Cómo entrenar a tu dragón es una historia sobre un joven que se encuentra en una isla de vikingos tratando de entrenar para lograr asumir la tradición de su aldea y a su vez convertirse en hombre. Por desgracia él es el más torpe de todos los que entrenan, y eso hace que se sienta descontento consigo mismo, y que los demás le tengan como motivo de burla.
La vida del protagonista cambia cuando se consigue un misterioso dragón, de quien ni siquiera se tienen registros sobre la especie a la cual pertenece, con el cual hace algo verdaderamente insólito para todos los suyos: entabla una amistad.
A través de esta amistad el joven protagonista redescubre el mundo, y lo que es más importante descubre que todo lo que los suyos dicen sobre los dragones está basado en falsas premisas y por lo tanto está mal, así que tendrá la difícil tarea de ir en contra de la corriente afrontando hasta el rechazo, y con ello promover un cambio en la mentalidad colectiva.
Descubrir que somos seres capaces de cambiar el mundo es algo que pocos hacen en la vida, a pesar de que la Biblia misma nos dice que: “Basta con un hombre prudente para que prospere una ciudad...” (Sirácides 16,4) y “Si uno escucha estas palabras mías y las pone en práctica, dirán de él: aquí tienen al hombre sabio y prudente, que edificó su casa sobre roca (Mateo 7, 24).
Algo que me pareció tremendamente interesante es el hecho de que al final el dragón y el niño terminan siendo aún más complementarios, es decir, terminan compartiendo una misma condición. Eso hace que la historia tenga un final con un toque interesante que nos abre el paso a hablar sobre otros valores y condiciones especiales de nuestro ser, y sobre el hecho de sobreponernos a las dificultades.
La recomiendo ampliamente, pues me fascinó.
Maiquel Yojáinder Machado Palmar, periodista / crítico de cine
Publicado inicialmente en la revista Familia Cristiana, Digital, de la Sociedad de San Pablo de Venezuela, en abril de 2010, y citado en http://historico.cpalsj.org/como-entrenar-a-tu-dragon/

Al filo de la oscuridad


Al filo de la oscuridad


Ya todos sabemos que a Mel Gibson, desde Corazón Valiente para acá, le ha gustado ofrecernos películas con toques de martirio, y esta no se queda atrás, sólo que esta viene en medio de una trama de conspiración e intriga que trata de ser “sorprendente”.
¿Ha visto usted “El Jardinero Fiel”? Bueno, si no, le cuento que esta sigue más o menos el mismo esquema, sólo que más simplista y más ficticio, lo cual desmerita bastante la trama. De nuevo una trillada historia de “conspiración” de la cual nadie se ha dado cuenta hasta el momento en que un decidido detective decide tomar la justicia por su mano.
Cuando esto pasa, las personas con influencia intentan mover los hilos para que no se descubra aquello por lo cual se está dando esa “situación irregular”, claro, esto es parte de la trama, nadie va a dejar que le tumben el negocio en el que está parado sin hacer algo.
¿Ya ha notado usted que estoy hablando con un tono de fastidio? Llegó un momento que, a pesar de tanto “misterio” no me interesó saber cómo terminaba la película, quería que terminase rápido. Lo que más duele es que en los anuncios previos lucía como una película que iba a dar más.
Creo que las tramas de “Misterio a la Orden”, es decir Scooby Doo, son más emocionantes, a pesar de que en esta hubo muertos, y el final que tratan de hacer que sea conmoverdor termina siendo sentimentalista y llorón, de hecho, no logré sentir empatía por el sentimeinto final del protagonista, pero sí alivio porque se terminó.
Insisto: Por haber sido protagonizada por Mel Gibson pensé que iba a ser una mejor película. Pero como todos sabemos, los grandes artistas son humanos y, por lo tanto, tienen buenas y malas rachas actorales.
Es mejor, según yo, que si está en el filo, esta película se quede a oscuras. Si desea ir a verla, le recomiendo mejor que alquile y vea “El Jardinero Fiel” la cual es muy, pero muy superior.
Maiquel Yojáinder Machado Palmar, periodista / crítico de cine
Publicado inicialmente en la revista Familia Cristiana, Digital, de la Sociedad de San Pablo de Venezuela, en marzo de 2010

El hombre lobo


El hombre lobo


Fui con muchas expectativas a ver esta película, los cortos de anuncio eran sumamente pomposos, además de esto, está el detalle de que una película acerca de una de las criaturas míticas más famosas del planeta siempre es algo que llama la atención, y debo decir que mis expectativas no fueron satisfechas.
Desde el punto de vista psicológico, el hombre lobo es la encarnación simbólica de las pasiones humanas desmedidas, del lado oscuro y aberrado del hombre, cuando se deja arrastrar por sus instintos, un lado oscuro en cierta forma censurable, que se deja fluir sin ninguna clase de reparo.
Mi primera consideración es que, el problema principal de la película, se basa en el hecho de que el guión no estuvo a la altura de la trama ni de lo que quiso plantear. Como nudos principales se pueden ver: La relación de padre e hijo distantes, la presencia de los gitanos y los pueblerinos como seres supersticiosos y un tanto fanáticos, el devaneo amoroso entre el protagonista y la viuda de su hermano, el hecho de asumir el “destino” a pesar de ser un futuro de condenación y el hecho de quién sería el heredero, para bien o para mal, y quién sería el heredero o continuador de todo lo que se ha construido hasta ahora por la familia, para bien o para mal.
Ninguno de estos “nudos” queda esta resuelto, la trama se hace lenta y al momento de querer establecerlos, como que se aplica aquello de “el que mucho abarca poco aprieta”. La fotografía es buena, los paisajes son interesantes; la actuación de Anthony Hopkins es excelente, la de Benicio del Toro luce gris.
Esta película, por su trama, tenía para dar más, el pero termina por aburrir, y a pesar de que tenía elementos para hacerla interesante estos terminan desperdiciados y quedando en nada. No puedo decir que promueva alguna clase de valor o antivalor, y si lo hace, fue tan aburrida que no tuve tiempo para notarlo.
Mi recomendacion: Siempre he dicho que no soy de los que dicen a otro “no vayas a ver una película” pero, en estos tiempos de crisis, en los cuales debemos ser selectivos en las cosas que gastamos, le recomiendo mejor esperar a verla en televisión, para así tener el poder de cambiarla y, a fin de cuentas no terminar aullando de dolor por lo que gastamos en la entrada.
Maiquel Yojáinder Machado Palmar, periodista / crítico de cine
Publicado inicialmente en la revista Familia Cristiana, Digital, de la Sociedad de San Pablo de Venezuela, en marzo de 2010

Invictus


Invictus

Invictus: Clint, no todo lo decide el rugby | 5 Septiembre
Pocas películas resultan ser un bálsamo de esperanza en los tiempos actuales, de crisis y polarización, que se viven hoy y que son males capaces de dejar huellas profundas y hereditarias: Invictus, es una película basada en la historia de Nélson Mandela, un luchador por la paz de África, una historia de la vida real. No es una película que deje sin mover alguna fibra interna en sus espectadores.
Es increíble ver cómo este personaje logra dar ejemplos de entereza, de superación del rencor, mensajes que reflejan bastante las enseñanzas de Jesús en el Evangelio. Literalmente erizó mi piel la escena en la cual este presidente ingresó por primera vez a ocupar su cargo y habló con todos los empleados de la administración anterior, quienes, por cierto, lo mínimo que estaban esperando era su despido inmediato por ser “blancos”.
Interasantísimo ver el juego estratégico de un presidente preocupado por subsanar las heridas raciales de su país, los años de odio acumulado, y el hecho de tener que lidiar, principalmente con quienes creyeron que por ser Mandela un presidente negro les había llegado su hora de la venganza y/o de la reivindicación.
Así como en el pasado, las competencias deportivas se usaron como medio pacífico de dirimir algunas disputas y evitar guerras entre pueblos, el deporte vuelve a ser en África un modo para subsanar heridas y convertirse en medio de unificación.
Mandela es presentado como un presidente humano, amante de la paz, deseoso de promover la unidad, por encima de los rencores, punto en el cual consigue reticencias, y desconfianzas de los “suyos” y de los “otros”. Es por ello el título “Invictus”, es decir, un poema que le ayudó a mantenerse en pie en los momentos en los cuales necesitaba de la esperanza para sobrevivir, en especial en los años que pasó en la cárcel..
El presidente supo poner su esperanza en un deportista, hijo de padres racistas, a quien encomendó la tarea de dar lo mejo de sí, de ser un “invicto”, para ayudar a promover un sentimiento de amor a su nación. A pesar de que se centra en un juego deportivo, lo importante no es el perder ni el ganar, si no la necesidad de ayudar a cambiar las cosas para bien.
Invictus es un tema actual, un tema que debe llevarnos a reflexionar sobre los modelos de liderazgo que están presentes en la escena política y la clase de modelos que deben emerger para poder superar las crisis y los problemas de la actualidad (1 Timoteo 2, 1-3).
No se quede sin verla, es una película que literalmente puede darle elementos para cambiar su vida.
Maiquel Yojáinder Machado Palmar, periodista / Crítico de cine.
Publicado inicialmente en la revista Familia Cristiana, Digital, de la sociedad de San Pablo de Venezuela, en febrero de 2010 y citada en http://historico.cpalsj.org/invictus-etc/

Sherlock Holmes


Sherlock Holmes


Lo primero que debo admitir es que, a pesar de mi fascinación por la lectura, nunca ha pasado por mis manos una sola novela de Sherlock Holmes, lo cual me hace sentir incompleto en cuanto a mi apreciación, por criticar sólo la película y no poder hacer un análisis comparativo con el texto.
Así que, restringiéndome nada más a lo que vi en la película, debo decir que es una filme sumamente interesante, y en muchos aspectos: El primero de ellos, a mi parecer, es el equilibrio que hay entre el fino humor de cada uno de los personajes, el suspenso, la seriedad de la trama misma, y el manejo del misterio.
El segundo aspecto a retratar es su trama misma: un muy bien enrevesado misterio urdido alrededor de un miembro de una sociedad secreta (similar a la masónica), que elabora un plan para gobernar al mundo valiéndose del miedo, y para provocarlo acude incluso al uso de rituales satánicos y de sacrificios. Humanos.
Lógica y magia se enfrentan aquí, y en ese tenso juego los límites de ambas parecen desafiarse, cada uno para inclinar la balanza a su favor y dejarse arrastrar por el temor y no “usar las pruebas para interpretar los hechos, y no los hechos para interpretar las pruebas”. El enfrentamiento entre ambas contrafiguras protagonistas será el que diga quién es quién y por cual de ellas debe inclinarse.
La caracterización de Sherlok Holmes y de Watson escapa a las anteriores: no lucen ya como los rígidos personajes ingleses a los que estábamos acostumbrados en las clásicas películas, sino que hay mucha complicidad e informalidad entre ambos. Este aspecto está también en las contrafiguras femeninas, es decir, la novia de Watson y la fascinante joven criminal a quien Sherlock persigue y admira.
Desde el punto de vista de la oscuridad de la trama, y de la presencia de los símbolos satánicos y arcanos, que hacen ver que se recurre constantemente a fuerzas sombrías por parte de las sociedades secretas, hay también elementos de reflexión importantes sobre la necesidad de rezar por todos aquellos quienes están en el poder (1 Tim 2, 1-3), porque a mi parecer son un reflejo y hasta una velada denuncia de estas sociedades que, apartándose de Dios, pretenden ejercer el poder y eternizarse en él, y lo que es peor, recurriendo a fuerzas malignas y poderes infernales.
Sherlock Holmes es una historia ingeniosamente contada, con incorporación de interesantes efectos especiales que sazonan muy bien la trama. Se me hizo impredecible en muchos aspectos, lo cual me pareció genial, y me dejó con ganas de ver la segunda parte, para probar mi teoría respecto a una que me hice en esta, y que no quedó bien dilucidada.
¿Segunda parte? Sí, no sólo es que lo merezca, sino que lo anuncia abiertamente, y como eso no equivale a contar el final me permito decirlo, puesto que, si con esta Robert Downey Jr. logró ganarse el equivalente a cuatro arepas socialistas con mi entrada, y no arrepentirme por habérselas brindado, sepan que me dejó con ganas de ver la continuación...
Maiquel Yojáinder Machado Palmar, periodista /crítica de cine
Publicado inicialmente en la revista Familia Cristiana, Digital, de la sociedad de San Pablo de Venezuela, en febrero de 2010

Hada por accidente


“Hada por accidente”


Hada por accidente (Tooth Fairy) es una historia con un nudo clásico en cuanto a su trama: un tipo “rudo” que termina viéndose involucrado por una u otra razón en la obligación de cuidar niños. Ya hemos visto caracterizaciones de ese tipo con actores somo Arnold Swarzenegger, Vin Diesel, etc. Sin embargo, tiene elementos que hacen que valga la pena ir a verla en familia.
El “hada de los dientes”, en este caso, es un “rudo” jugador de jockey, famoso por sacar los dientes de todos los oponentes a quienes les toca bloquear en el juego, y por ello es reconocido por sus seguidores. Detrás de esta fachada de “duro” hay un “matasueños” que en un supuesto “realismo” enmascara su pesimismo, el cual trata de inculcar en sus seguidores más pequeños.
Lo principal que hace para “matar” los sueños de los niños, es negar la existencia de la magia. Debido a esta abierta negación es confrontado por seres del mundo de la fantasía, quienes para hacerle entender la importancia de hacer que los niños puedan soñar, creer en fantasías y que hay algo más que la realidad en la que vivimos, lo castigan haciendo que cumpla por una semana el trabajo de una verdadera “hada de los dientes”.
En el transcurso de la trama el “duro” deja entrever que en el fondo es un ser inseguro, incapaz de permitirse soñar, por inseguridad en sí mismo y temor, que empieza a verse amenazado con ser desplazado por alguien mucho más joven que él, y que le echa en cara la posibilidad de hacerlo.
Se deja ver también que la supuesta dureza en el juego del “hada de los dientes” viene de nueve años sin triunfos auténticos, ante lo cual decidió convertirse en un antihéroe, y tal verdad tiene que concienciarla, en una escena clave, delante de alguien que empieza a verle como un guía.
Entonces el “rudo” debe verse, al mismo tiempo que le pasa esto de ser un hado, como posible padre; guía de sus fans; persona que no ha decidido su vida; amigo, y debe también renunciar a su pose de “duro” para poder salir adelante con su cometido. Termina dándose cuenta de que puede cumplir lo que le han encomendado desde lo que es él, que no se le pidió que cambiase radicalmente dejando de ser quien es, si no que sólo le corresponde hacer lo que tiene que hacer y darse la oportunidad de servir al otro.
Cuando empieza a servir, y renuncia a su pose de hombre rudo, se da cuenta de que no sólo es su vida la que mejora, también puede mejorar la de los demás, puede ayudarles a soñar, a dar más de lo que dan, puede ayudarles a creer que las cosas pueden cambiar, incluso ayudar a quienes debían por obligación ayudarle.
El nudo final se da cuando él debe tomar decisiones, entre ellas romper ciertas reglas y requisitos. Esto me recordó aquél dicho zen que dice: El respeto nos dice cuándo obedecer las leyes, y el amor cuándo debemos romperlas”.
Creo que es una película para ver en familia, para poder discutirla al final y preguntar a cada niño su parecer sobre la actitud asumida por cada personaje, para hablar sobre sus enseñanzas y lo que más les gustó de ella.
Aunque la actuación de “La Roca” es un tanto desabrida y el doblaje mexicano, ni el título en español, según mi parecer corresponden a la caracterización, “Hada por Accidente” dejará a sus niños una importante lección de superación.
Maiquel Yojáinder Machado Palmar, periodista /crítico de cine
Publicada inicialmente en la revista de la Sociedad de San Pablo de Venezuela, "Familia Cristiana, Digital". en febrero de 2010