domingo, 19 de abril de 2020

Ga'hoole, la leyenda de los guardianes



Esta historia es hermosa en dos sentidos: tanto como historia, como desde el punto de vista de la animación. De verdad es increíble lo que ha avanzado este arte de animación digital. La belleza de sus paisajes, y el realismo en cuanto a sus tomas de detalle y texturas son realmente asombrosas.
Es una historia que contiene muchos valores. Es para toda la familia, y considero sirve para catequizar a los niños, a los adolescentes y a los adultos con corazón de niño. Habla del poder y la importancia de los sueños como principal mensaje.
Pensé que iba a ser boba, sentimentaloide o aburrida, por lo que había intuido al ver los tráilers. Lo cierto es que logró cambiar mi impresión, sobre todo, porque ver unos búhos con armaduras, pues me pareció más rebuscado que ver unas “tortugas ninjas” o unos “tiburones patinadores”.
Había frases para destacar tipo “son tus sueños los que definen tu vida”, “creer en el poder de los sueños”, “llegué hasta aquí creyendo en un ustedes, cuando todos me decían que eran una leyenda y ahora ustedes se niegan a creer en mí”. En contextos excelentemente propicios como para ser recordadas, y grabadas.
En cuanto a la parte familiar, defiende valores como la unidad entre hermanos, compartir, la capacidad de perdonar. Hubo un personaje interesante, el del búho guerrero que escribió las crónicas de la batalla que se narra: Cuando habla de la necesidad de hacer lo correcto una y otra vez, dejo el resto del mensaje para que usted lo vea y me diga si lo comparte o no, si decide ver, o ya vio la película. Creo que este personaje es un excelente ejemplo de sacrificio y renuncia por lo que de verdad vale la pena en la vida.
Habría mucho por comentar de esta película, creo que es una película que hay que ver, y más de una vez, para poder captar mejor todos sus detalles. Es hermosa, ya lo dije, la recomiendo ampliamente.
Maiquel Yojáinder Machado Palmar, periodista / crítico de cine
Publicado inicialmente en la revista Familia Cristiana, Digital, de la Sociedad de San Pablo de Venezuela, en noviembre de 2010

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