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lunes, 20 de abril de 2020

Valiente



Me parece que es una historia con muchos valores interesantes para discutir en familia. Rompe un clásico esquema Disney en el cual el final feliz equivale a que la princesa cumple aquello del “vivieron felices por siempre” cuandos se casa con el príncipe o el protagonista de la película, no puedo dar más detalles porque estaría prácticamente contando parte del final, aún así rompe muchos esquemas de las tramas que podrían llamarse “convencionales” de sus producciones anteriores.
Creo que tiene un excelente equilibrio entre humor y el mensaje profundo que desea transmitir. Una princesa que trata de encontrarse a sí misma en medio de lo que ella es y le gustaría llegar a ser y lo que debe hacer por el puesto que ocupa ante la sociedad.
La relación madre e hija también se plantean como algo muy interesante, el carácter formador entre lo que una madre aspira a que su hija sea y lo que la hija aspira a ser y cómo esto afecta la relación de ambas.
La historia es sumamente interesante e ingeniosa. Hay personajes que se hacen inolvidables, como por ejemplo los tres pequeños hermanos de la princesa. Otro aspecto sumamente importatne es el de hacer pactos donde se “aceptan todos los términos y condiciones” sin haberlos leído y reflexionado bien previamente. La trama parte de esto, de las consecuencias que puede traer el hecho de aceptar algo sin saber realmente de qué se trata.
Es una historia para grandes y chicos, de verdad lo importante es que tiene una alta carga de elementos sobre los cuales se puede reflexionar. La recomiendo ampliamente, creo que nadie se arrepentirá de haberla visto.
Maiquel Yojáinder Machado Palmar, periodista / crítico de cine
Publicado inicialmente en la revista Familia Cristiana, Digital, de la Sociedad de San Pablo de Venezuela #SociedadDeSanPablo en septiembre de 2012

domingo, 19 de abril de 2020

Megamente



Los hombres olvidan siempre que la
felicidad humana
es una disposición de la mente
y no una condición de las circunstancias.
John Locke
Megamente es una película con una trama sumamente reflexiva, graciosa e inteligente al mismo tiempo, contiene, según mi parecer interesantísimas pautas para una buena discusión, entre ellas, el tema de las circunstancias y las oportunidades. Esto, según yo, es el principal mensaje de la película: el qué haces con las circunstancias que te rodean.
Lo mejor de todo es que el humor es bastante bueno y elegante, que la animación es cada vez más espectacular. Otro tema importante es el del “encasillamiento” y la “instrumentalización”, cómo hace alguien cuando se ve a sí mismo encasillado o se instrumentaliza en un rol, ya que, generalmente, cuando a la mayoría de las personas se les hace la “sencilla” pregunta “¿quién eres?” generalmente empieza por contestar diciendo aquello a lo que se dedican.
Es parte de la naturaleza humana el temerle a las diferencias, aislar al diferente y etiquetarlo, y muchas veces esa persona “etiquetada” puede terminar creyéndose la etiqueta y convirtiendo en un infierno su vida.
Históricamente se ha hablando en la filosofía acerca de si el hombre es bueno o malo por naturaleza, y si una persona puede cambiar o no, porque una parte de él (para muchos innata) reconoce el bien, y al reconocerlo lo busca instintivamente. Ver una historia como la de Megamente hace recordar este tipo de discusiones y nos hace ver que es algo que nunca pasa de moda, y que muchos, durante años, se lo plantean.
No es lo mismo ser inteligente que ser sabio, la sabiduría es la que nos dice cómo usar nuestra inteligencia. Megamente es un criminal que se ve obligado por las circunstancias a replantearse su vida. Las parodias hechas a Superman resultaron muy graciosas, el final me resultó espectacular sobre todo porque le dieron un excelente toque musical con mi cantante favorito.
Es una película para ver en familia y discutirla, no vale quedarse sin discutirla, la recomiendo ampliamente.
Maiquel Yojáinder Machado Palmar, periodista / crítico de cine

Publicado inicialmente en la revista Familia Cristiana, Digital, de la Sociedad de San Pablo de Venezuela, en enero 2011

Ga'hoole, la leyenda de los guardianes



Esta historia es hermosa en dos sentidos: tanto como historia, como desde el punto de vista de la animación. De verdad es increíble lo que ha avanzado este arte de animación digital. La belleza de sus paisajes, y el realismo en cuanto a sus tomas de detalle y texturas son realmente asombrosas.
Es una historia que contiene muchos valores. Es para toda la familia, y considero sirve para catequizar a los niños, a los adolescentes y a los adultos con corazón de niño. Habla del poder y la importancia de los sueños como principal mensaje.
Pensé que iba a ser boba, sentimentaloide o aburrida, por lo que había intuido al ver los tráilers. Lo cierto es que logró cambiar mi impresión, sobre todo, porque ver unos búhos con armaduras, pues me pareció más rebuscado que ver unas “tortugas ninjas” o unos “tiburones patinadores”.
Había frases para destacar tipo “son tus sueños los que definen tu vida”, “creer en el poder de los sueños”, “llegué hasta aquí creyendo en un ustedes, cuando todos me decían que eran una leyenda y ahora ustedes se niegan a creer en mí”. En contextos excelentemente propicios como para ser recordadas, y grabadas.
En cuanto a la parte familiar, defiende valores como la unidad entre hermanos, compartir, la capacidad de perdonar. Hubo un personaje interesante, el del búho guerrero que escribió las crónicas de la batalla que se narra: Cuando habla de la necesidad de hacer lo correcto una y otra vez, dejo el resto del mensaje para que usted lo vea y me diga si lo comparte o no, si decide ver, o ya vio la película. Creo que este personaje es un excelente ejemplo de sacrificio y renuncia por lo que de verdad vale la pena en la vida.
Habría mucho por comentar de esta película, creo que es una película que hay que ver, y más de una vez, para poder captar mejor todos sus detalles. Es hermosa, ya lo dije, la recomiendo ampliamente.
Maiquel Yojáinder Machado Palmar, periodista / crítico de cine
Publicado inicialmente en la revista Familia Cristiana, Digital, de la Sociedad de San Pablo de Venezuela, en noviembre de 2010

sábado, 18 de abril de 2020

Up, una aventura de altura


Up

una aventura de altura

Pocas veces tiene uno la oportunidad de ver en la taquilla, y aún más en esta tan cacareada época de recesión, en la cual priva el aspecto comercial sobre el intelectual, porque la que manda es la taquilla, y lo que se vende es lo comercial, sin importar una buena trama, de ver cosas asombrosas y verdaderamente hermosas como la película Up.
Sin embargo, verla me recordó aquella campaña que decía: “Habla con tus hijos sobre las drogas, antes que otro lo haga”, y eso es algo que hay que tomar en cuenta, y hacer algo así como, háblales a tus hijos sobre la homosexualidad, el amor de Dios, la tolerancia, el respeto a los derechos del otro, y del Evangelio, antes de que otro lo haga.
El porqué, de esta primera advertencia para empezar el análisis: porque, en pleno desarrollo de la trama, y así como quien no quiere la cosa, el niño protagonista cuenta su vida al anciano, y deja entrever que él era un niño muy unido a su mamá, hasta que se separó de ella, y que cada vez que él llama a su papá por teléfono “Philip” (nombre de hombre, equivalente en español a Felipe) se queja de que el niño le hable a su padre, y le dice que molesta mucho.
Y como si fuera poco, el niño, descubre un ave exótica (colorida cual Drag Queen -satírica asociación 100% mía-) a la que pone el nombre de Kevin, ese no es el problema, el problema es que, cuando se da cuenta de que es un ave hembra, le sigue llamando igual, es decir, no muestra un patrón de identidad o asociación sexual con el nombre.
No es la primera vez que Disney nos hace esta clase de “jugadas”, de hecho, basta con escribir en Google o en Altavista la frase “subliminal Disney” y se encontrará tanto en la parte del buscador de imágenes, como en la de resultados en red, una cantidad de estudios sobre los mensajes subliminales que Disney ha dejado colar por décadas en sus películas.
Luego de esta primera advertencia queda decir, como cuando inicié, que es una película para ver y disfrutar en grande, que nos promueve otros valores importantes, como el valor de los sueños, el de cumplir una promesa, el de el amor que transciende más allá de la separación física, el de la falta de la figura paterna en los niños, el dar, y el de renunciar a uno mismo, todo esto salva con creces lo anterior, y aún más si maduramente hablamos con los niños, sin temores, ya que si no lo hacemos nosotros, otros nos llevarán la delantera, y tendremos adormilada la conciencia y no reaccionaremos como verdaderos cristianos.
Tome esta película como una oportunidad de comunicarse con su familia, coméntela, analícela, extraiga conclusiones, siembre en los suyos el valor del amar a Dios sobre todas las cosas, el de la tolerancia y el respeto al otro, en especial al de condición homosexual.
Le aseguro que se enriquecerá más con la conversación posterior que con lo que verá en ella. Y lo más importante recuerde que estos paisajes, y la calidad artística de los gráficos son sólo superados por el original, el cual orgullosamente está en tierra venezolana.
Más que una trama par niños, es una trama para adultos, y vale la pena verla, es para pensar y soñar.
Publicada en julio de 2009 en Familia Cristiana, Digital, y citada en
 https://observatorioantisectas.blogspot.com/2016/03/up-no-importa-lo-que-seas-se-lo-que.html