Basada en un cuento tipo “leyenda urbana” hecho película de los
años cincuenta, y versionado otro par de veces, en programas de
corte tipo “dimensión desconocida”, sobre la tentación de matar
por dinero, la caja diabólica basa su trama en esta “leyenda”
sólo que la “estira” para llevarla a dos horas y con ello
pretende presentarnos una historia de corte reflexivo.
Se
nota demasiado que la trama es “estirada” para hacerla rendir De
verdad me pareció que toda esta reflexión y todo el misterio que
quisieron crear estorbaba. Igual pienso que el mensaje moral que
trataron de dar sobre la humanidad, la codicia y el sacrificio estaba
de más, el cuento breve tenía su propia moraleja y ya, moría ahí,
el resto, en la película, parecía sobrar.
A
mí me pareció desesperante el ritmo que llevaba. Como aspectos
positivos puedo destacar que la ambientación fue bastante buena, es
decir, la recreación de la década de los cincuenta. Los giros de
las tramas intentaban ser sorprendentes y terminaban en absurdos y/o
ridículos.
Los
diálogos eran un tanto pesados, lo único rescatable, a mi modo de
ver fue el diálogo entre el personaje de Cameron y el “hombre
misterioso” sobre la compasión. El hecho de que se pueda sentir
compasión por alguien diferente por encontrar una similitud con él
en el sufrimiento.
Es
una película, a mi modo de ver, intrascendente, mi recomendación es
esperar a verla por cable. No digan que no se lo advertí.
Maiquel
Yojáinder Machado Palmar, periodista
Publicado
inicialmente en la revista Familia Cristiana, Digital, de la Sociedad
de San Pablo de Venezuela, en octubre de 2010

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