Lo dije en mi crítica pasada basada sobre la franquicia Terminator, y
diré algo similar en esta, es una película que, por ser taquillera
cae en el extremo de ser estirada y estirada, hasta que la audiencia
se aburra de los mismos personajes y efectos.
Basada
en la ochentosa película “Depredador” (Predators) protagonizada por Arnoldo
Suárez Negrette (mejor conocido como Arnold Swarzeneger), pero ahora
con mejores efectos especiales, nos llega esta nueva entrega de los
depredadores espaciales, esos que logran robarnos la seguridad que
nos da ser los primeros en la cadena alimenticia en nuestro planeta.
No
puedo negar que sí contiene sus escenitas de suspenso, y que por lo
tanto logra mantener la atención Tiene sus sorpresas: Entre ellas la
de que esta vez en negro no es el primero en morir... es el
mexicano... luego el negro, también el asiático, y así
sucesivamente ¡Oops! Creo que se las arruiné..
Esta
vez la trama se centra en la cacería, y en el juego perverso de ser
casado y acosado. La cacería como deporte. En el fondo, todos los
que “aparecen” en la película están ahí por un pasado oscuro,
imagino que eso lo hacen para insensibilizar y dars una vaga
sensación de que se hace “justicia en el fondo, si alguno de ellos
pierde o se pierde.
Francamente
la fui a ver porque no había otra cosa para ver en el horario en que
fui a verla. Sólo diré como conclusión que es una película
comercial, que no deja nada, que queda anunciando otra parte y que,
sólo sirve para entretener y pasar el rato.
Maiquel Yojáinder Machado Palmar, periodista / crítico de cine
Publicado
inicialmente en la revista Familia Cristiana, Digital, de la Sociedad
de San Pablo de Venezuela, en octubre de 2010

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