domingo, 19 de abril de 2020

El Avispón Verde



Basada en una serie de los años sesenta, contemporánea con la del Batman barrigón de traje azul (Adam West), nos llega esta entrega cinematográfica que busca revivir a este héroe enmascarado, altamente popular, sobre todo porque fue la serie que lanzó al estrellato a Bruce Lee, quien era el intérprete de Kato, nos llega esta entrega de “El Avispón Verde”.
Lo importante de comentar el hecho de provenir de los sesenta es que, en aquellos tiempos el Batman barrigón de traje azul era un héroe “legal”, que inspiraba confianza en su gente, y fue en el cómic cuando ese Batman se tornó oscuro y se hizo un personaje de dudosa reputación. Es decir, que el Batman “caballero de la noche”, le picó adelante en el cine en cuanto a eso de ser un héroe bajo sospecha.
Este elemento de la sospecha es manejado muy inteligentemente, de hecho, la imagen que le dan es la de un héroe no convencional más que la de un héroe dudoso, ya que esta imagen es manejada con mucha ironía, lo que hace que el guión sea fresco y la imagen del héroe no luzca para nada la de un héroe cliché.
La mención sobre la prensa, su poder y su capacidad de utilizarse para el bien o para el mal, en cuanto a ser tendenciosa, es también un excelente punto a su favor. No es el tema central de la trama, pero en sí es un nudo importante de ella, y le da un cierto valor añadido que le quita un poco el adjetivo de “película comercial”.
La vanidad y la envidia entre amigos también es algo que está presente, de manera un tanto jocosa, pero en cierta forma deja su mensaje, en cuanto a lo que puede significar la traición y la capacidad de sobreponerse a las ofensas hechas por el otro.
No es una película que va a cambiar su vida, pero sí una que contiene una alta carga de escenas chispeantes y llenas de ironía, me encantó verla, me relajó, que es bastante importante.
Como le digo, no cambiará su vida, pero sí le recomiendo verla.
Maiquel Yojáinder Machado Palmar, periodista / crítico de cine
Publicado inicialmente en la revista Familia Cristiana, Digital, de la Sociedad de San Pablo de Venezuela, en febrero #2020 

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