Cuando supe que fue producida por el mismo director de “¿Qué
pasó ayer?” (O “El resacón”, como la tradujeron en otros
países), me predispuse, y habiendo medio visto los tráilers me
predispuse aún más. Ya he desarrollado una especie de sentido
arácnido que me dice cuándo una película va a gustarme o no.
El
hecho es que la gente que estaba a mi alrededor reía a carcajada
limpia de escenas que a mí no me hacían gracia, pero debo
respetarles su punto de vista, no predico ni promuevo verdades
absolutas cuando comento estas películas, y me alegra cuando alguien
disiente de lo que digo, siempre y cuando haya diálogo y buena
argumentación.
No
me pareció tan graciosa como la pintaban, por favor relea el párrafo
anterior. Algunas escenas me parecieron hechas para lograr humor
fácil y otras me parecieron grotescas, en especial los chistes sobre
las drogas.
Según
esta película, las autoridades mexicanas son drogadictas y
corruptas, eso lo dicen claro ahí, no les dijeron perros, pero les
enseñaron la cadena. Los norteamericanos se drogan y son felices,
los mexicanos se drogan y son un país tercemundista y corrupto,
empezando por sus autoridades, y eso da risa y tal (como les dije, no
le conseguí el chiste a eso) pero sí hubo gente que rió y
bastante.
La
trama es simple, o simplista, como la quieran: un alto ejecutivo que
emprende un viaje para ir al parto de su esposa, pero en el trayecto
se consigue con un hombre que le hace la vida imposible y que, por
circunstancias del destino deben viajar juntos por obligación, en el
trayecto suceden cosas “alocadas” hasta que, a fuerza de voluntad
ellos cumplen su objetivo y se ayudan mutuamente, y hasta terminan
convirtiéndose en los mejores amigos.
A
fin de cuentas, como le dije, según yo, es una comedia de humor
fácil, y grotesco en muchos casos (la mayoría, digo yo). No me dejó
buen sabor de boca, no me motiva a recomendarla, pero, como le dije,
hubo gente a mi alrededor que rió bastante y a la que le pareció
una excelente película. Dejo a su entera consideración el verla o
esperar a que la pasen por el cable.
Maiquel Yojáinder
Machado Palmar, periodista / crítica de cine
Publicado
inicialmente en la revista Familia Cristiana, Digital, de la Sociedad
de San Pablo de Venezuela, en diciembre de 2010

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