domingo, 19 de abril de 2020

Megamente



Los hombres olvidan siempre que la
felicidad humana
es una disposición de la mente
y no una condición de las circunstancias.
John Locke
Megamente es una película con una trama sumamente reflexiva, graciosa e inteligente al mismo tiempo, contiene, según mi parecer interesantísimas pautas para una buena discusión, entre ellas, el tema de las circunstancias y las oportunidades. Esto, según yo, es el principal mensaje de la película: el qué haces con las circunstancias que te rodean.
Lo mejor de todo es que el humor es bastante bueno y elegante, que la animación es cada vez más espectacular. Otro tema importante es el del “encasillamiento” y la “instrumentalización”, cómo hace alguien cuando se ve a sí mismo encasillado o se instrumentaliza en un rol, ya que, generalmente, cuando a la mayoría de las personas se les hace la “sencilla” pregunta “¿quién eres?” generalmente empieza por contestar diciendo aquello a lo que se dedican.
Es parte de la naturaleza humana el temerle a las diferencias, aislar al diferente y etiquetarlo, y muchas veces esa persona “etiquetada” puede terminar creyéndose la etiqueta y convirtiendo en un infierno su vida.
Históricamente se ha hablando en la filosofía acerca de si el hombre es bueno o malo por naturaleza, y si una persona puede cambiar o no, porque una parte de él (para muchos innata) reconoce el bien, y al reconocerlo lo busca instintivamente. Ver una historia como la de Megamente hace recordar este tipo de discusiones y nos hace ver que es algo que nunca pasa de moda, y que muchos, durante años, se lo plantean.
No es lo mismo ser inteligente que ser sabio, la sabiduría es la que nos dice cómo usar nuestra inteligencia. Megamente es un criminal que se ve obligado por las circunstancias a replantearse su vida. Las parodias hechas a Superman resultaron muy graciosas, el final me resultó espectacular sobre todo porque le dieron un excelente toque musical con mi cantante favorito.
Es una película para ver en familia y discutirla, no vale quedarse sin discutirla, la recomiendo ampliamente.
Maiquel Yojáinder Machado Palmar, periodista / crítico de cine

Publicado inicialmente en la revista Familia Cristiana, Digital, de la Sociedad de San Pablo de Venezuela, en enero 2011

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