sábado, 18 de abril de 2020

El hombre lobo


El hombre lobo


Fui con muchas expectativas a ver esta película, los cortos de anuncio eran sumamente pomposos, además de esto, está el detalle de que una película acerca de una de las criaturas míticas más famosas del planeta siempre es algo que llama la atención, y debo decir que mis expectativas no fueron satisfechas.
Desde el punto de vista psicológico, el hombre lobo es la encarnación simbólica de las pasiones humanas desmedidas, del lado oscuro y aberrado del hombre, cuando se deja arrastrar por sus instintos, un lado oscuro en cierta forma censurable, que se deja fluir sin ninguna clase de reparo.
Mi primera consideración es que, el problema principal de la película, se basa en el hecho de que el guión no estuvo a la altura de la trama ni de lo que quiso plantear. Como nudos principales se pueden ver: La relación de padre e hijo distantes, la presencia de los gitanos y los pueblerinos como seres supersticiosos y un tanto fanáticos, el devaneo amoroso entre el protagonista y la viuda de su hermano, el hecho de asumir el “destino” a pesar de ser un futuro de condenación y el hecho de quién sería el heredero, para bien o para mal, y quién sería el heredero o continuador de todo lo que se ha construido hasta ahora por la familia, para bien o para mal.
Ninguno de estos “nudos” queda esta resuelto, la trama se hace lenta y al momento de querer establecerlos, como que se aplica aquello de “el que mucho abarca poco aprieta”. La fotografía es buena, los paisajes son interesantes; la actuación de Anthony Hopkins es excelente, la de Benicio del Toro luce gris.
Esta película, por su trama, tenía para dar más, el pero termina por aburrir, y a pesar de que tenía elementos para hacerla interesante estos terminan desperdiciados y quedando en nada. No puedo decir que promueva alguna clase de valor o antivalor, y si lo hace, fue tan aburrida que no tuve tiempo para notarlo.
Mi recomendacion: Siempre he dicho que no soy de los que dicen a otro “no vayas a ver una película” pero, en estos tiempos de crisis, en los cuales debemos ser selectivos en las cosas que gastamos, le recomiendo mejor esperar a verla en televisión, para así tener el poder de cambiarla y, a fin de cuentas no terminar aullando de dolor por lo que gastamos en la entrada.
Maiquel Yojáinder Machado Palmar, periodista / crítico de cine
Publicado inicialmente en la revista Familia Cristiana, Digital, de la Sociedad de San Pablo de Venezuela, en marzo de 2010

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