sábado, 18 de abril de 2020

Cómo entrenar a tu dragón


Cómo entrenar a tu dragón


Pocas películas nos hablan de la valentía de asumirse a uno mismo al mismo tiempo en que se descubre la vocación personal, como esta. Cómo entrenar a tu dragón es una película con un excelente mensaje, que me hizo recordar a una de mis novelas más leídas durante mi infancia “Juan Salvador Gaviota” de Richard Bach.
Cómo entrenar a tu dragón es una historia sobre un joven que se encuentra en una isla de vikingos tratando de entrenar para lograr asumir la tradición de su aldea y a su vez convertirse en hombre. Por desgracia él es el más torpe de todos los que entrenan, y eso hace que se sienta descontento consigo mismo, y que los demás le tengan como motivo de burla.
La vida del protagonista cambia cuando se consigue un misterioso dragón, de quien ni siquiera se tienen registros sobre la especie a la cual pertenece, con el cual hace algo verdaderamente insólito para todos los suyos: entabla una amistad.
A través de esta amistad el joven protagonista redescubre el mundo, y lo que es más importante descubre que todo lo que los suyos dicen sobre los dragones está basado en falsas premisas y por lo tanto está mal, así que tendrá la difícil tarea de ir en contra de la corriente afrontando hasta el rechazo, y con ello promover un cambio en la mentalidad colectiva.
Descubrir que somos seres capaces de cambiar el mundo es algo que pocos hacen en la vida, a pesar de que la Biblia misma nos dice que: “Basta con un hombre prudente para que prospere una ciudad...” (Sirácides 16,4) y “Si uno escucha estas palabras mías y las pone en práctica, dirán de él: aquí tienen al hombre sabio y prudente, que edificó su casa sobre roca (Mateo 7, 24).
Algo que me pareció tremendamente interesante es el hecho de que al final el dragón y el niño terminan siendo aún más complementarios, es decir, terminan compartiendo una misma condición. Eso hace que la historia tenga un final con un toque interesante que nos abre el paso a hablar sobre otros valores y condiciones especiales de nuestro ser, y sobre el hecho de sobreponernos a las dificultades.
La recomiendo ampliamente, pues me fascinó.
Maiquel Yojáinder Machado Palmar, periodista / crítico de cine
Publicado inicialmente en la revista Familia Cristiana, Digital, de la Sociedad de San Pablo de Venezuela, en abril de 2010, y citado en http://historico.cpalsj.org/como-entrenar-a-tu-dragon/

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