Alicia en el País de las Maravillas
Tenía
demasiadas expectativas con esta película: He leído el libro
original, odiaba la caricatura, y la película anterior de Disney, es
de mi siempre admirado director Tim Burton, además del hecho de que
ha sido anunciada con bombos y platillos.
“Alicia
en el País de las Maravillas” de Tim Burton, es la historia de una
Alicia adulta que ha olvidado que alguna vez vivió una maravillosa
aventura en un país de fantasía y está en un dilema sobre ser ella
misma o vivir una vida hecha en un molde que le tienen preparado
desde afuera.
En
medio de su incertidumbre se abre de nuevo su paso al País de las
Maravillas, donde ella, además de redescubrirse a sí misma, deberá
salir de sí y ayudar a quienes le necesitan por tener las
particularidades que le hacen ser quien es y al mismo tiempo
diferente de los otros.
Hay
un claro mensaje sobre la forma en la cual el autoritarismo es capaz
de destrozar los sueños de cualquiera, y de convertir lo que es
maravilloso en algo deprimente. También queda claro que, quienes
obedecen, no necesariamente lo hacen por ser leales, también se
obedece por miedo, y ese miedo es el que a veces corroe los sueños y
las almas.
Contiene
muchos elementos que resultan fascinantes: Es un espectáculo visual;
Anne Hathaway como la Reina Blanca luce muy sexy; los diálogos
tienen ligeros guiños filosóficos, los efectos especiales son
agradablemente sorprendentes; dista mucho de ser un clásico musical
infantil, es una trama que luce y puede entretener también a los
adultos.
Siempre
he admirado el trabajo de Tim Burton, me parece un genio creativo, y
con esta película lo demuestra, logra redefinir la historia y
llevarla a un plano más, uno que supera con creces el infantilismo
edulcolorado que tenía la historia en versión caricatura
La
Alicia presente en la historia es una Alicia ya mayor, que olvidó
que alguna vez tuvo una maravillosa aventura en un país de fantasía,
que era ella una persona capaz de pensar en lo imposible, de pensar
en una forma no lineal y preconcebida, una Alicia capaz de pensar en
seis imposibles antes de empezar el día, es la que termina siendo la
persona capaz de lograr el cambio.
Alicia
debe redescubrirse, debe aceptar los dones que tiene, saber que ella
nació única y es capaz de cambiar el mundo. Los cambios y el
redescubrimiento, como a la mayoría de nosotros, le llegan en medio
de circunstancias que hacen que no tenga mucho tiempo para pensar en
lo que debe hacer.
Es
una historia genial, de hecho, me hizo soportar el hecho de que el
cine al cual asistí no tuviese aire acondicionado debido al
“racionamiento eléctrico” razón por la cual pude agradecer no
haber ido con una novia, puesto que no hubiese podido soportar darle
el más mínimo abrazo.
En
cuanto al Sombrerero, es un personaje que dice mucho sobre la
in-capacidad de adaptación de las personas, sobre el hecho de vivir
entre la amargura y la locura perdiendo a veces la noción de quién
se es, o de vivir en un ambiente que destruye la alegría evitando
que esto te afecte o te anule.
Como
podrán ver, es una película que tiene mucho para dar, tanto visual
como personalmente. La recomiendo ampliamente para ver en familia.
Maiquel
Yojáinder Machado Palmar, periodista / crítico de cine
Publicado inicialmente en la revista Familia Cristiana, Digital,
de la Sociedad de San Pablo de Venezuela, en marzo de 2010

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