sábado, 18 de abril de 2020

La huérfana


La huérfana


¿Alguien en su memoria guardará un vestigio de la película traducida aquí en Venezuela como “El ángel malvado” (The Good son) protagonizada por el en aquél entonces niño Macaulay Culkin? Si usted la recuerda, pues sabrá más o menos de qué se trata “La huérfana”, ya que siguen más o menos el mismo esquema.
Sí, de nuevo se plantea una trama que, desde sus comienzos trata de ser escalofriante, y lo hace a través de escenas que buscan evitar, digo yo, que uno se imagine qué es lo que hay de malo con la protagonista, puesto que, antes de llegar a explicarlo, y terminar por plantear que una niña que es aparentemente tierna encierra un oscuro secreto, y tiene una grandísima capacidad para ocultarlo.
Hay que admitirlo, sí, es un tanto sorprendente la forma como resuelven los nudos principales, y el desenvolvimiento de la niña protagonista, con un personaje tan enredadamente psicopático, es sencillamente asombroso. Hay mucha naturalidad en su actuación, creo que para ser interpretado por una protagonista de once años, está bastante elaborado.
El esposo de la protagonista es el papel más desabrido, pero, en este tipo de películas siempre hace falta un tarado recalcitrante que no se de cuenta de nada hasta el incontenible momento final, sino, veamos el caso de “El orfanato” donde el personaje principal tampoco pudo ser menos descerebrado y simplista.
La huérfana sí contiene suspenso, pero el hecho es que, a mi modo de ver, le faltó originalidad en la forma de buscarlo, es decir, es el típico suspenso con musiquita y acercamiento con la cámara, del cual uno sabe que lo malo no va a pasar por el lado al que la cámara apunta sino por otro; escenas de correteo al estilo Scooby Doo, pero menos divertidas (estoy exagerando en este punto, pero no me provoca hacer otra cosa), y un acecho constante con los planos y con una intimidación a los niños que se hace incontenible, hasta que todos se dan cuenta y revienta, el nudo principal.
En medio de un suspenso creciente, y en medio de constantes explicaciones entrecortadas, la mujer protagonista debe salvar a su familia del peligro inminente, el cual ha tejido sus redes y sabiendo que en cierta forma todos están en contra de ella, es decir, no le creen por su errático pasado y porque ha caído en las “trampas” que le han puesto.
El final se me hizo predecible, la explicación del secreto de la huérfana no, y creo que eso es lo que la salva, sólo que, como a mí, repito, a mí, me aburrió que se me hiciese predecible. Le pido a usted que, si va a verla no se predisponga con mi opinión, tal vez usted la disfrute, como lo hizo la mujer que estaba a tres filas detrás de mí, que literalmente aplaudió al momento del final. En este caso, véala usted, fórmese su propia opinión, y si lo desea compártala con nosotros por este medio, estaría muy agradecido. Hasta una próxima entrega.
Maiquel Yojáinder Machado Palmar
Periodista/Crítico de cine
Publicado en septiembre de 2009 en: Familia Cristiana, Digital

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