Esotérica: Es la primera palabra que se me viene a la mente
para calificar esta producción. Posterior a una catástrofe
tecnológica que acaba con toda la humanidad un extraño personaje,
híbrido entre muñeco de trapo y robot despierta en medio de grandes
ruinas de una ciudad y empieza toda una odisea para tratar de
descubrir qué fue lo que pasó y por qué y cómo fue que él llegó
hasta donde estaba.
¿Por
qué digo que es esotérica? Había una serie de simbolismos muy
extraños que me incomodaron, de hecho, en la escena final en la cual
se supone está el mensaje de “esperanza” se forman símbolos muy
similares a los utilizados por los practicantes de artes oscuras y
mágicas. De gecgin hombre divide su alma en nueve partes para darle
vida a sus creaciones ¿qué hay detrás de eso? ¿Cómo es que un
hombre puede dividir su alma? ¿Qué clase de creencias hay detrás
de esto?
Al
respecto de las características del alma el Compendio del
Catecismo de la Iglesia Católica (en sus numerales 68, 69 y 70) nos
dice:
¿Por
qué los hombres forman una unidad?
Todos
los hombres forman la unidad del género humano por el origen común
que les viene de Dios. Además Dios ha creado «de un solo principio,
todo el linaje humano» (Hch 17, 26). Finalmente, todos tienen un
único Salvador y todos están llamados a compartir la eterna
felicidad de Dios. (CEC 360-361).
¿De
qué manera el cuerpo y el alma forman en el hombre una unidad?
La
persona humana es, al mismo tiempo, un ser corporal y espiritual. En
el hombre el espíritu y la materia forman una única naturaleza.
Esta unidad es tan profunda que, gracias al principio espiritual, que
es el alma, el cuerpo, que es material, se hace humano y viviente, y
participa de la dignidad de la imagen de Dios. (CEC nº 362-365, 382)
¿Quién
da el alma al hombre?
El
alma espiritual no viene de los progenitores, sino que es creada
directamente por Dios, y es inmortal. Al separarse del cuerpo en el
momento de la muerte, no perece; se unirá de nuevo al cuerpo en el
momento de la resurrección final. (CEC nº 366-368, 382).
Del
mismo modo: La Congregación para la Doctrina de la Fe, Carta a
los Obispos de la Iglesia Católica sobre la colaboración del Hombre
y la Mujer en la Iglesia y el Mundo sostiene que: “la
condición humana, del hombre y la mujer creados a imagen de Dios, es
una e indivisible”.
Luego
de la aclaratoria de lo que me incomodó de la película, bastante
oscura de por sí, puedo decir que como historia contiene mucho
suspenso. No es una trama infantil, y hay claras denuncias en contra
del autoritarismo, el engaño a las masas, y la tiranía, aunque las
soluciones que plantean tienen asomos esotéricos que me incomodaron
bastante.
Cada
personaje, bien analizado, da pie para una discusión sobre las
posturas que se asumen ante el peligro. Es una trama con reveses que
llaman a sentarse a pensarla con calma, puesto que la forma en que el
final a mi modo de ver habla de un renacimiento de algo nuevo
basándose en fuerzas oscuras.. No puedo decir que es mala, porque de
hecho me gustó, sólo que es demasiado esotérica para mi gusto. Así
que, si usted va a verla, haga lo que dice San Pablo: Examínelo todo
y quédese con lo bueno (1 Tes 5, 20).
Maiquel
Yojáinder Machado Palmar, periodista / crítico de cine
Publicado inicialmente en la revista Familia Cristiana, Digital,
de la Sociedad de San Pablo de Venezuela, en julio 2010

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