sábado, 18 de abril de 2020

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Esotérica: Es la primera palabra que se me viene a la mente para calificar esta producción. Posterior a una catástrofe tecnológica que acaba con toda la humanidad un extraño personaje, híbrido entre muñeco de trapo y robot despierta en medio de grandes ruinas de una ciudad y empieza toda una odisea para tratar de descubrir qué fue lo que pasó y por qué y cómo fue que él llegó hasta donde estaba.
¿Por qué digo que es esotérica? Había una serie de simbolismos muy extraños que me incomodaron, de hecho, en la escena final en la cual se supone está el mensaje de “esperanza” se forman símbolos muy similares a los utilizados por los practicantes de artes oscuras y mágicas. De gecgin hombre divide su alma en nueve partes para darle vida a sus creaciones ¿qué hay detrás de eso? ¿Cómo es que un hombre puede dividir su alma? ¿Qué clase de creencias hay detrás de esto?
Al respecto de las características del alma el Compendio del Catecismo de la Iglesia Católica (en sus numerales 68, 69 y 70) nos dice:
¿Por qué los hombres forman una unidad?
Todos los hombres forman la unidad del género humano por el origen común que les viene de Dios. Además Dios ha creado «de un solo principio, todo el linaje humano» (Hch 17, 26). Finalmente, todos tienen un único Salvador y todos están llamados a compartir la eterna felicidad de Dios. (CEC 360-361).
¿De qué manera el cuerpo y el alma forman en el hombre una unidad?
La persona humana es, al mismo tiempo, un ser corporal y espiritual. En el hombre el espíritu y la materia forman una única naturaleza. Esta unidad es tan profunda que, gracias al principio espiritual, que es el alma, el cuerpo, que es material, se hace humano y viviente, y participa de la dignidad de la imagen de Dios. (CEC nº 362-365, 382)
¿Quién da el alma al hombre?
El alma espiritual no viene de los progenitores, sino que es creada directamente por Dios, y es inmortal. Al separarse del cuerpo en el momento de la muerte, no perece; se unirá de nuevo al cuerpo en el momento de la resurrección final. (CEC nº 366-368, 382).
Del mismo modo: La Congregación para la Doctrina de la Fe, Carta a los Obispos de la Iglesia Católica sobre la colaboración del Hombre y la Mujer en la Iglesia y el Mundo sostiene que: “la condición humana, del hombre y la mujer creados a imagen de Dios, es una e indivisible”.
Luego de la aclaratoria de lo que me incomodó de la película, bastante oscura de por sí, puedo decir que como historia contiene mucho suspenso. No es una trama infantil, y hay claras denuncias en contra del autoritarismo, el engaño a las masas, y la tiranía, aunque las soluciones que plantean tienen asomos esotéricos que me incomodaron bastante.
Cada personaje, bien analizado, da pie para una discusión sobre las posturas que se asumen ante el peligro. Es una trama con reveses que llaman a sentarse a pensarla con calma, puesto que la forma en que el final a mi modo de ver habla de un renacimiento de algo nuevo basándose en fuerzas oscuras.. No puedo decir que es mala, porque de hecho me gustó, sólo que es demasiado esotérica para mi gusto. Así que, si usted va a verla, haga lo que dice San Pablo: Examínelo todo y quédese con lo bueno (1 Tes 5, 20).
Maiquel Yojáinder Machado Palmar, periodista / crítico de cine
 Publicado inicialmente en la revista Familia Cristiana, Digital, de la Sociedad de San Pablo de Venezuela, en julio 2010  

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