sábado, 18 de abril de 2020

Sacerdote muere conquistando "La Última Cima" y conquista ahora las salas de cine en España



Un documental producido para la pantalla grande habla bien sobre el sacerdocio y sorprendentemente se ha vuelto un éxito de taquilla.
Al sacerdote español P. Pablo Rodríguez Prieto le apasionaba el montañismo. A sus 42 años, sólo le faltaba una cima por conquistar. Tras dirigir un retiro espiritual de una semana para las monjas cictercenses, emprendió con un grupo de amigos el ascenso a la cumbre del Moncayo. Al conquistar la difícil cumbre, llamó desde su teléfono móvil a sus padres y les dijo con emoción "He conquistado la cima". Fueron estas sus últimas palabras. En el descenso sufrió un accidente y perdió la vida.
Sin embargo, como todos los hombres santos de Dios, tras su muerte el P. Pablo Rodríguez está más vivo que nunca. Y es que su historia ha sido llevada a la pantalla por el director español Juan Manuel Cotelo en la forma de un documental, y contra todo pronóstico para quienes saben de cine comercial, la cinta, titulada adecuadamente "La Ultima Cima" se ha convertido en sus pocas semanas de exhibición un éxito de taquilla en los cines de España.
Nadie esperaría que una película que habla bien de los sacerdotes capte la atención de católicos y no creyentes de una forma tan arrolladora. Con solamente dos copias exhibiéndose, el día de su estreno se convirtió en la película que más ingresos recaudó por copia en España superando por mucho a "Sex in the City" que ocupó el segundo lugar.
A tres semanas de su estreno, son 77 las salas que exhiben el filme. Muchas de ellas han reducido el número de funciones de las películas actuales en 3-D para dar lugar a más funciones de "La Última Cima" y dar cabida así al gran número de asistentes que se interesan en la vida de este joven sacerdote.
Cotelo dice que la sinopsis más adecuada de "La Última Cima" es la siguiente: "Un... buen... cura..."
Todo comenzó cuando el cineasta Juan Manuel Cotelo fue invitado por un amigo a una conferencia que dictaría el P. Pablo Domínguez. Con reticencia, Cotelo acompañó a su amigo. Para su sorpresa, quedó cautivado por el P. Pablo. Su retórica aguda e intelectual además de amena y amable lo dejaron prendado y al final de la presentación Cotelo se acercó a saludar al padre personalmente.
El P. Pablo con su característica amabilidad le ofreció "Si te puedo ayudar en algo, pídemelo".
Juan Manuel Cotelo salió de la conferencia con la convicción -o mejor, con el deseo- de que se volverían a encontrar. Sin embargo, pocos días después, viendo el noticiario en la TV, Cotelo se quedó frío al enterarse de que el P. Pablo Domínguez había fallecido en un accidente de montaña.
El P. Pablo era un sacerdote joven y apasionado. Contaba apenas 42 años. Y como siempre que muere alguien joven y apasionado, asaltan la mente preguntas que quedan sin respuesta y que siempre se resumen en una sola: ¿Por qué? Hay veces en que esta pregunta encuentra su respuesta cuando es cambiada por esta otra: "¿Para qué?". Esto es lo que habría de descubrir Juan Manuel Cotelo, pero todavía faltaba un poco.
Consternado, Cotelo investigó acerca del funeral del P. Pablo. ¡Cuál sería su sorpresa al ver que hubo 3,000 personas presentes así como 26 obispos! Este P. Pablo Domínguez debía ser alguien mucho más importante que el sacerdote de la retórica cautivante. Había que investigar y llegar al fondo.
Juan Manuel Cotelo recuerda que le advirtieron sobre el riesgo de hablar bien de un sacerdote. Crucificar en los medios a un sacerdote es algo que vende y por lo cual se pueden ganar premios. En cambio, hablar bien en los medios de un sacerdote es razón suficiente para ser uno mismo crucificado por los medios. Pero había que tomar el riesgo.
Cotelo se encontraba con una historia cada vez más fascinante al realizar su investigación y entrevistarse con un sinnúmero de personas que conocieron de cerca al P. Pablo. Algunos sus alumnos, otros sus compañeros, otros, los más, afectados de manera positiva en su vida y en su fe al haber tenido contacto con el P. Pablo.
Conocer la historia del P. Pablo provocaba que sus prejuicios acerca del sacerdocio se fueran desmoronando. No solamente el P. Pablo Domínguez había sido un gran sacerdote. Cotelo fue descubriendo cómo en realidad, son muchísimos los buenos sacerdotes. Esto iba reanimando su vida de fe que cobraba bríos inusitados. Lo que Juan Manuel Cotelo descubrió no podía guardárselo para él solo. Había que compartirlo. Tenía que contarlo. Y para un cineasta, la mejor manera de contar lo que había descubierto era un documental.
Fue así que surgió "La Última Cima". Se estrenó el 4 de junio con dos copias solamente pero fue la cinta con los mayores ingresos por copia en España dejando muy atrás a "Sex in the City" en segundo lugar.
El público comenzó a pedir "La Última Cima" cada vez más y las salas de cine han tenido que reducir el número de funciones de las populares películas 3-D para dar cabida a más presentaciones de “La Ultima Cima”. El interés sigue creciendo. Interés de propios y extraños. Creyentes y no creyentes acuden al cine intrigados por la película. Casi todos salen fascinados y corren la voz. El P. Pablo Domínguez murió al descender del Moncayo apenas el año pasado. Hoy, gracias a la producción de Juan Manuel Cotelo, está más vivo que nunca. Será por eso que como refiere el cineasta, "Hay quienes creen que el P. Pablo está vivo todavía".
Pablo Domínguez Prieto nació en Madrid, el 3 de julio de 1966. Fue sacerdote diocesano, teólogo y filósofo. Escribió cuatro libros y fue decano de la Facultad de Teología San Dámaso de Madrid. Murió en un accidente escalando el Moncayo en febrero de 2009. Su vida ha sido llevada a la pantalla grande en el documental "La Última Cima" dirigido por Juan Manuel Cotelo.
Siendo seminarista, Pablo estudió en San Dámaso entre 1984 y 1989, y se ordenó como presbítero en 1991. Más adelante, continuó sus estudios en filosofía en la Universidad de Münster, en la Universidad Pontificia Comillas y en la Universidad Complutense de la cual fue también capellán. Obtuvo su Doctorado en Filosofía de la Complutense.
Posteriormente dio clases de Filosofía Sistemática en San Dámaso desde 1998. Fue también profesor huésped en varias universidades, como la de Alcalá de Henares, la Facultad de Teología del Callao en el Perú y el Seminario Internacional Redemptoris Mater de Ámsterdam.
Como filósofo y teólogo, el P. Pablo impartió numerosos cursos y conferencias. Escribió además varios artículos y publicó algunos libros, entre los que destacan:
  • Indeterminación y Verdad (1995)
  • Teoría del Contorno Lógico (1999)
  • Concepción de la Polivalencia Lógica en la Escuela de Varsovia (2001)
El P. Pablo Domínguez fue además miembro del consejo de redacción de la revista "Communio" y de la "Revista Española de Teología", así como colaborador del programa "La Linterna de la Iglesia" en la cadena Cope.
El P. Pablo era un aficionado empedernido al montañismo. Uno de sus máximos placeres en la vida era celebrar la Eucaristía en las cumbres que conquistaba. Allá arriba se sentía más cerca de Dios. Curiosamente desde muy joven, presentía que moriría siendo todavía joven y estaba convencido de que habría de morir en las montañas. Así, junto con un grupo de amigos el P. Pablo se lanzó a conquistar la cumbre del Moncayo.
El reto era difícil. Por ello, el grupo entero ascendió pero la mayoría prefirió no arriesgarse a llegar a la cumbre. El 16 de febrero de 2009, el P. Pablo continuó el ascenso junto a la montañista y profesora Sara de Jesús Gómez, de la Universidad Francisco de Vitoria mientras el grupo los esperaba más abajo. Juntos llegaron a la cumbre. Desde ahí el P. Pablo llamó a sus padres con su teléfono móvil para decirles "He conquistado la cima". Fueron estas las últimas palabras registradas del P. Pablo Domínguez. Al descender, él y la profesora Sara sufrieron un accidente y perdieron la vida. El P. Pablo tenía solamente 42 años de edad.
Pocos días antes de su accidente, tuvo la oportunidad de entrevistarse con S.S. el Papa Benedicto XVI. La semana anterior a su muerte, dirigió un retiro espiritual para las monjas cistercenses. Las meditaciones que dirigió el P. Pablo durante este retiro fueron recogidas en el libro "Hasta la Cumbre". Se considera éste su «testamento espiritual».
El sitio oficial de “La Ultima Cima” es: www.laultimacima.com
Mauricio I. Pérez Militia Immaculatae
¡Apasiónate por nuestra fe!

Publicado inicialmente en la revista Familia Cristiana, Digital, de la Sociedad de San Pablo de Venezuela, en agosto de 2010

No hay comentarios:

Publicar un comentario