sábado, 18 de abril de 2020

Diabólica tentación


Diabólica tentación


Lo primero que debo decir es que, había visto el trailer hace más de dos semanas, y sinceramente no me sentía tentado a verlo, a pesar de que se trataba de mi amor platónico Megan Fox, en la protagonización.
Estaba contaminado por la serie Smallville, en la cual pasaron un capítulo donde había una muchacha con desórdenes alimenticios que desarrolló un apetito sobrehumano y una capacidad increíble de abrir su bocota. Así que pensé que la película iba por ese mismo derrotero. Fui a verla solo por experimentar, y me gustó.
Inicia con una frase sumanente interesante: “El infierno es una adolescente...” y a partir de allí, deshila su trama dejando asomar una gran serie de elementos que nos hablan de los problemas que afrontan los adolescentes, y que para ellos pueden llegar a convertir sus vidas en un infierno, tales como: La soledad, la falta de identidad, la necesidad de ser escuchados, de valerse por ellos mismos, ser reconocidos y sentirse amados y necesitados.
Sí, efectivamente, detrás del hilo central: una adolescente libertina que se convierte en víctima de una banda musical de rock, que para triunfar recurre al ocultismo, Diabólica tentación (Jennifer's body) asoma las necesidades de unos adolescentes que buscan la felicidad en medio de sus inseguridades, y para ello son capaces de hacer lo que sea, aunque terminen cayendo en el error “¡Hijo mío, si los pecadores quieren arrastrarte al mal, no los sigas! Tal vez te dirán: “Ven con nosotros, aguardaremos el buen momento” —¡y es para matar! “Tenderemos una trampa”— ¡una trampa al inocente que no la merece! Como la muerte nos lo tragaremos, y entero, como los que van a la fosa.” (Proverbios 10-12)
El valor de la amistad y el elemento religioso también aparecen asomados desde diferentes perspectivas, de hecho, aparece un “emo” que muere trágicamente con un rosario en la mano, lo cual, como cristiano me cuestionó mucho acerca de cuánto hemos hecho por averiguar como cristianos, cuán abiertos estan los jóvenes “emo” a ser evangelizados o cuantas acciones hemos emprendido para efectivamente hacerlo.
La presión social que sienten los adolescentes en cuanto a renunciar a sí mismos o a sus principios por ser aceptados, la baja autoestima, la atracción sexual, y la identidad sexual, presentada en un corto devaneo lésbico de las protagonistas, son también un tema que puede enriquecer mucho una discusión en cuanto a qué es lo que siente actualmente nuestra juventud.
Obvio que hablando de una película cinematográfica de terror, sobre el ocultismo, y los adolescentes no podemos encontrar un tratado de religión de ninguna especie, pero, sí considero que es una película para ver en grupos de catequesis y comentarla, para un excelente debate, y para buscar en común respuestas católicas a las inquietudes que plantea.
A pesar de su final trágico e impactante, y un tanto fatalista en cuanto a la búsqueda de lo correcto y el triunfo del bien sobre el mal, Diabólica tentación nos deja una reflexión sobre el tema de la fama, y nos hace recordar a todas estas estrellas que, a pesar de sus vidas de escándalos, soledades y tristezas, siempre encarnan para nosotros arquetipos e ideales de perfección con los cuales todos soñamos en alguna etapa de nuestras vidas.
Maiquel Yojáinder Machado Palmar
Periodista/Crítico de cine
Publicada inicialmente en la revista Familia Cristiana, Digital. En noviembre de 2009 

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