Diabólica tentación
Lo
primero que debo decir es que, había visto el trailer hace más de
dos semanas, y sinceramente no me sentía tentado a verlo, a pesar de
que se trataba de mi amor platónico Megan Fox, en la
protagonización.
Estaba
contaminado por la serie Smallville, en la cual pasaron un capítulo
donde había una muchacha con desórdenes alimenticios que desarrolló
un apetito sobrehumano y una capacidad increíble de abrir su bocota.
Así que pensé que la película iba por ese mismo derrotero. Fui a
verla solo por experimentar, y me gustó.
Inicia
con una frase sumanente interesante: “El infierno es una
adolescente...” y a partir de allí, deshila su trama dejando
asomar una gran serie de elementos que nos hablan de los problemas
que afrontan los adolescentes, y que para ellos pueden llegar a
convertir sus vidas en un infierno, tales como: La soledad, la falta
de identidad, la necesidad de ser escuchados, de valerse por ellos
mismos, ser reconocidos y sentirse amados y necesitados.
Sí,
efectivamente, detrás del hilo central: una adolescente libertina
que se convierte en víctima de una banda musical de rock, que para
triunfar recurre al ocultismo, Diabólica tentación (Jennifer's
body) asoma las necesidades de unos adolescentes que buscan la
felicidad en medio de sus inseguridades, y para ello son capaces de
hacer lo que sea, aunque terminen cayendo en el error “¡Hijo
mío, si los pecadores quieren arrastrarte al mal, no los sigas! Tal
vez te dirán: “Ven con nosotros, aguardaremos el buen momento”
—¡y es para matar! “Tenderemos una trampa”— ¡una trampa al
inocente que no la merece! Como la muerte nos lo tragaremos, y
entero, como los que van a la fosa.” (Proverbios
10-12)
El
valor de la amistad y el elemento religioso también aparecen
asomados desde diferentes perspectivas, de hecho, aparece un “emo”
que muere trágicamente con un rosario en la mano, lo cual, como
cristiano me cuestionó mucho acerca de cuánto hemos hecho por
averiguar como cristianos, cuán abiertos estan los jóvenes “emo”
a ser evangelizados o cuantas acciones hemos emprendido para
efectivamente hacerlo.
La
presión social que sienten los adolescentes en cuanto a renunciar a
sí mismos o a sus principios por ser aceptados, la baja autoestima,
la atracción sexual, y la identidad sexual, presentada en un corto
devaneo lésbico de las protagonistas, son también un tema que puede
enriquecer mucho una discusión en cuanto a qué es lo que siente
actualmente nuestra juventud.
Obvio
que hablando de una película cinematográfica de terror, sobre el
ocultismo, y los adolescentes no podemos encontrar un tratado de
religión de ninguna especie, pero, sí considero que es una película
para ver en grupos de catequesis y comentarla, para un excelente
debate, y para buscar en común respuestas católicas a las
inquietudes que plantea.
A
pesar de su final trágico e impactante, y un tanto fatalista en
cuanto a la búsqueda de lo correcto y el triunfo del bien sobre el
mal, Diabólica tentación nos deja una reflexión sobre el tema de
la fama, y nos hace recordar a todas estas estrellas que, a pesar de
sus vidas de escándalos, soledades y tristezas, siempre encarnan
para nosotros arquetipos e ideales de perfección con los cuales
todos soñamos en alguna etapa de nuestras vidas.
Maiquel
Yojáinder Machado Palmar
Periodista/Crítico
de cine
Publicada inicialmente en la revista Familia Cristiana, Digital. En noviembre de 2009

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