sábado, 18 de abril de 2020

Ironman 2


Ironman 2

Debo comenzar esta crítica comentando que me cuesta ser parcial para hacerla: principalmente por el hecho de que, ya me había gustado la primera, siempre me han gustado las series animadas del sello Marvel Comics, y por lo tanto, ya antes de empezar a verla sabía que iba a gustarme, y sí, me gustó.
Inspirado en el excéntrico Howard Hughes, Ironman resulta ser un auténtico representante del “American Way of Life”. De nuevo, en esta segunda parte, los norteamericanos nos muestran una “ficticia” ostentación tecnológica con la cual nos informan (¿o advierten?) lo bien preparados y adelantados que están tecnológicamente para enfrentar el terrorismo y las demás amenazas globales.
Esta segunda entrega comienza casi al final de la primera. Cuando el personaje princiapal Tony Stark se exhibe públicamente para presumir el hecho de haber contribuido con su país en la pacificación del mundo con su traje de hierro.
Ante la noticia de la aparición de Ironman en el mundo, un misterioso personaje ruso, con la capacidad de crear un milagro tecnológico similar al creado por Stark, aparece, y con él el temor de las autoridades norteamericanas sobre la idoneidad del protagonista de custodiar su creación, es decir, el traje de Ironman.
Hay un detalle importantísimo, Tony Stark es presentado como un personaje carismático y arrogante, un hombre que tiene la estabilidad material y la libertad que cualquier hombre podría desear, y es presentado como el hombre que encarna la paradoja de la paz y las armas (Si quieres la paz, prepárate para la guerra), y una libertad basada en el poderío económico.
¿Qué podemos decir al respecto? Simplemente dejar esto para la reflexión y para contrastarlo con la vida real:”Jesús los llamó y les dijo: «Ustedes saben que los gobernantes de las naciones actúan como dictadores y los que ocupan cargos abusan de su autoridad. Pero no será así entre ustedes. Al contrario, el que de ustedes quiera ser grande, que se haga el servidor de ustedes, y si alguno de ustedes quiere ser el primero entre ustedes, que se haga el esclavo de todos” (Mateo 20, 26).
En cuanto al resto de los detalles: Visualmente es espectacular, las secuencias de acción son bastante buenas, la trama es bastante interesante, los nudos están muy bien interrelacionados, y es muy entretenida, es decir, si es vista sólo como una película de ficción y nada más.
No es apta para niños. La recomiendo para personas con edades entre los catorce años en adelante.
Maiquel Yojáinder Machado Palmar, periodista/crítico de cine
 Publicado inicialmente en la revista Familia Cristiana, Digital, de la Sociedad de San Pablo de Venezuela, en mayo 2010  

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