Pesadilla en la calle Elm
De
repente se sintieron perturbados
por
apariciones y horribles pesadillas:
un
terror indecible se apoderó de ellos.
Sabiduría
18, 17
Vuelve
el gran protagonista de las pesadillas, Freddy Kruegger, con el sueño
de volver a conquistar las taquillas tal y como lo hizo en los años
ochenta. Para los amantes de las películas de suspenso y terror,
esta es una oportunidad de volver a tener en pantalla al personaje
con el cual ya estaban “encariñados”.
Lo
primero que se me viene a la mente al ver esta historia, es el refrán
aquél que dice: “lo que mal comienza mal termina”, aquí nos
muestran la historia de un ajusticiado, que regresa para vengarse de
una forma sobrenatural de los involucrados en su ajusticiamiento.
Lo
segundo, es el hecho de que siempre en estas tramas los involucrados
tratan de dar solución a los problemas sin acudir de ninguna forma a
Dios, y siempre terminan en peores circunstancias de las que se
encontraban, lo cual alimenta un sentimiento fatalista de que el mal
siempre gana.
A
mi modo de ver, se nos presenta un Freddy mucho menos diabólico,
mucho menos irónico que el anterior, de hecho se me hizo menos
aterrador, ¿será porque crecí? No sé, pero no creo que sea eso.
No sé, es como si a este Freddy de mejores efectos especiales le
faltara “algo”.
Ya
todos sabemos que esta no será la única entrega, así que, en mi
caso, tendría que ver cómo evoluciona el personaje, de todas
formas, hay que ver cuán fieles quieren ser a la versión anterior.
Que entre sus curiosidades tiene el hecho de haber sacado de la ruina
a New Line Cinema, su compañía productora. .
Hubo
un gran detalle que siento que debo comentar: Freedy fue en vida
pederasta, y dos de las víctimas de su venganza, hacen notar la
presencia del elemento religioso, aunque sea a manera de protección
“talismánica”, contra el mal que se les acerca.
Es
una película para mayores de edad, es un producto taquillero
probado, que hace y da a entender que por su condición de ser jugosa
en la taquilla y por lo atractivo que resulta el personaje, el mal va
a ganar un buen tiempo hasta que el público se harte del personaje y
entonces sí pueda morir de una forma definitiva. Falta ver cuán
fieles quieren ser los productores a la serie anterior.
Recomendable
para los amantes del terror, por favor no le busquen moralejas, salvo
“la taquilla es la que manda”. Les dejo esta frase célebre para
meditar: “Cuando los sueños se vuelven pesadillas es mejor dejar
de soñar y volver a la realidad”. Irene Cuevas.
Maiquel
Yojáinder Machado Palmar, periodista / crítico de cine
Publicado inicialmente en la revista Familia Cristiana, Digital,
de la Sociedad de San Pablo de Venezuela, en junio 2010

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