“No importa cuán ruso seas, siempre es mejor ser norteamericano”,
es, al parecer, según mi conclusión, la moraleja de la muy
publicitada película “Agente Salt” o “Salt” a secas.
Protagoniza por una de las mujeres más sexys del cine
norteamericano, Angelina Jolie, es la historia de una agente del
Gobierno de los Estados Unidos que debe probar que es inocente cuando
ha sido acusada de trabajar para Rusia.
La
agente Salt es una mujer demasiado infalible, demasiado experta, de
esas que con un gancho de pelo pueden abrir puertas, encender carros
y matar personas, si me preguntan, como crítico digo que es una
especie de “Misión imposible” mezclada con “James Bond” pero
en versión femenina.
Hay
persecuciones, acrobacias y típicas escenas de una mujer que es
rodeada por miles de agentes con escopetas más grandes que ellos, y
ella logra escapar haciendo trucos que nadie esperaba, y recurriendo
a objetos que tiene a su alrededor para defenderse y crear artilugios
sofisticados.
En
algunas escenas se trata de hacer que uno dude de todo, hay
retrospectiva del pasado de algunos personajes que se supone hacen
dudar de quién es quien, pero cualquiera que haya visto alguna otra
serie de espionaje podrá adivinar que sólo están ahí para darle
emoción a un argumento inconsistente y de poca fuerza.
Quisiera
decir que promueve algún valor, pero es exageradamente barnizada de
patriotismo, se trata de mostrar lo que sufre un espía al momento de
encontrarse frente al peligro, y aún más frente a la traición,
pero que aún así ellos siempre serán norteamericanos y eso les
dará fuerza para seguir adelante
Es
un trailer comercial, a mi modo de ver, no deja nada. Mi
recomendación es esperar a verla cuando salga en cable o en video,
puesto que así usted podrá cambiarla si no le gusta o lo que es
peor, no se sentirá culpable por haber gastado lo que gastó en la
entrada de cine.
Maiquel Yojáinder
Machado Palmar, periodista /crítica de cine
Publicado inicialmente en la revista Familia Cristiana, Digital,
de la Sociedad de San Pablo de Venezuela, en septiembre 2010

No hay comentarios:
Publicar un comentario