Alocada Obsesión
Me pareció que iba a ser una comedia romántica más, y con eso ya
estoy mencionando mi acostumbrada predisposición con la cual voy al
cine, sobre todo en este tipo de géneros, es decir, las comedias
románticas, y honestamente no puedo decir que lo fue. Tampoco puedo
decir que me encantó.
Alocada
Obsesión (All about Steve), es una comedia romántica sobre Mary,
una solitaria mujer que trabaja en un diario local realizando
crucigramas y con un pésimo gusto para vestir, y para arreglarse, a
quienes sus padres, con quienes todavía vive, terminan por cuadrarle
una cita a ciegas como un intento de “ayudarle” a superar el
estancamiento personal en el cual se encuentra, y hacerle conseguir
el amor de su vida.
En
la brevedad de la cita, Mary termina convencida de que Steve, el
protagonista, es el amor de su vida, y para manifestarlo comienza a
realizar toda clase de acciones para que él se de cuenta de que son
el uno para el otro, entre ellas, seguirlo por todo el país, para
demostrarle que son el uno para el otro.
Mary
me hizo recordar a muchas mujeres solitarias que he conocido: es
claro que este personaje es una encarnación mucho más exagerada y
con un toque ligeramente obsesivo. A lo largo de la trama ella
empieza a descubrirse a sí misma y los valores que como ser humano
posee y que pueden ayudarle a conseguir a la persona ideal o a
aguardar a que la persona ideal para ella llegue sin necesidad de
forzar a nadie a amar.
En
cuanto al protagonista, Steve, aparece como un hombre centrado y sin
desesperos por superar su soledad, que, por ser víctima de una broma
pesada de sus compañeros de trabajo, tiene que lidiar con el hecho
de ser “acosado” por una mujer a la que no desea. Es interesante
ver la forma en la cual, a pesar de su rechazo, es capaz de percibir
en Mary los valores que ella misma no había visto en sí y de no
aprovecharse de la situación y engañarla para fines egoístas.
Pienso
que la trama como tal pudo haberse prestado para una mayor
profundidad, que a pesar de ser graciosa en algunas escenas, pudo
haber sido más profunda sin haber perdido la intención de ser una
comedia.
No
puedo decir que es excelente, pero no puedo decir que es mala. Lo que
sí puedo hacer es recomendarla como un bálsamo espiritual a
aquellas personas solitarias, que muchas veces sienten la presión de
la sociedad en cuanto a la edad, la realización personal en el hecho
de estar casado o tener una pareja estable antes de los treinta, creo
que su atractivo principal es que su mensaje está centrado sobre
esto.
Tal
vez esta comedia ayude a más de uno a reírse un poco de sí mismo,
a reflexionar sobre su situación actual, y lo que considera como
“realización personal”, le ayude también a superar el desespero
que causa la soledad y a meditar un poco sobre las opciones que se
presentan en la vida.
Por
último, les dejo una reflexión de hace más de dos mil años, que
sigue vigente:
Hay bajo el sol un
momento para todo, y un tiempo para hacer cada cosa:
Tiempo para nacer, y
tiempo para morir;
tiempo para plantar, y
tiempo para arrancar lo plantado;
tiempo para matar y
tiempo para curar;
tiempo para demoler y
tiempo para edificar;
tiempo para llorar y
tiempo para reír;
tiempo para gemir y
tiempo para bailar;
tiempo para lanzar
piedras y tiempo para recogerlas;
tiempo para los abrazos
y tiempo para abstenerse de ellos;
tiempo para buscar y
tiempo para perder;
tiempo para conservar y
tiempo para tirar fuera;
tiempo para rasgar y
tiempo para coser;
tiempo para callarse y
tiempo para hablar;
tiempo para amar y
tiempo para odiar;
tiempo para la guerra y
tiempo para la paz.
Al final ¿qué provecho
saca uno de sus afanes?
Eclesiastés
3, 1-9
Maiquel
Yojáinder Machado Palmar, periodista / crítico de cine
Publicada inicialmente en la revista católica Familia Cristiana, Digital. En diciembre de 2009

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