sábado, 18 de abril de 2020

Alocada Obsesión


Alocada Obsesión


Me pareció que iba a ser una comedia romántica más, y con eso ya estoy mencionando mi acostumbrada predisposición con la cual voy al cine, sobre todo en este tipo de géneros, es decir, las comedias románticas, y honestamente no puedo decir que lo fue. Tampoco puedo decir que me encantó.
Alocada Obsesión (All about Steve), es una comedia romántica sobre Mary, una solitaria mujer que trabaja en un diario local realizando crucigramas y con un pésimo gusto para vestir, y para arreglarse, a quienes sus padres, con quienes todavía vive, terminan por cuadrarle una cita a ciegas como un intento de “ayudarle” a superar el estancamiento personal en el cual se encuentra, y hacerle conseguir el amor de su vida.
En la brevedad de la cita, Mary termina convencida de que Steve, el protagonista, es el amor de su vida, y para manifestarlo comienza a realizar toda clase de acciones para que él se de cuenta de que son el uno para el otro, entre ellas, seguirlo por todo el país, para demostrarle que son el uno para el otro.
Mary me hizo recordar a muchas mujeres solitarias que he conocido: es claro que este personaje es una encarnación mucho más exagerada y con un toque ligeramente obsesivo. A lo largo de la trama ella empieza a descubrirse a sí misma y los valores que como ser humano posee y que pueden ayudarle a conseguir a la persona ideal o a aguardar a que la persona ideal para ella llegue sin necesidad de forzar a nadie a amar.
En cuanto al protagonista, Steve, aparece como un hombre centrado y sin desesperos por superar su soledad, que, por ser víctima de una broma pesada de sus compañeros de trabajo, tiene que lidiar con el hecho de ser “acosado” por una mujer a la que no desea. Es interesante ver la forma en la cual, a pesar de su rechazo, es capaz de percibir en Mary los valores que ella misma no había visto en sí y de no aprovecharse de la situación y engañarla para fines egoístas.
Pienso que la trama como tal pudo haberse prestado para una mayor profundidad, que a pesar de ser graciosa en algunas escenas, pudo haber sido más profunda sin haber perdido la intención de ser una comedia.
No puedo decir que es excelente, pero no puedo decir que es mala. Lo que sí puedo hacer es recomendarla como un bálsamo espiritual a aquellas personas solitarias, que muchas veces sienten la presión de la sociedad en cuanto a la edad, la realización personal en el hecho de estar casado o tener una pareja estable antes de los treinta, creo que su atractivo principal es que su mensaje está centrado sobre esto.
Tal vez esta comedia ayude a más de uno a reírse un poco de sí mismo, a reflexionar sobre su situación actual, y lo que considera como “realización personal”, le ayude también a superar el desespero que causa la soledad y a meditar un poco sobre las opciones que se presentan en la vida.
Por último, les dejo una reflexión de hace más de dos mil años, que sigue vigente:
Hay bajo el sol un momento para todo, y un tiempo para hacer cada cosa:
Tiempo para nacer, y tiempo para morir;
tiempo para plantar, y tiempo para arrancar lo plantado;
tiempo para matar y tiempo para curar;
tiempo para demoler y tiempo para edificar;
tiempo para llorar y tiempo para reír;
tiempo para gemir y tiempo para bailar;
tiempo para lanzar piedras y tiempo para recogerlas;
tiempo para los abrazos y tiempo para abstenerse de ellos;
tiempo para buscar y tiempo para perder;
tiempo para conservar y tiempo para tirar fuera;
tiempo para rasgar y tiempo para coser;
tiempo para callarse y tiempo para hablar;
tiempo para amar y tiempo para odiar;
tiempo para la guerra y tiempo para la paz.
Al final ¿qué provecho saca uno de sus afanes?
Eclesiastés 3, 1-9
Maiquel Yojáinder Machado Palmar, periodista / crítico de cine

Publicada inicialmente en la revista católica Familia Cristiana, Digital. En diciembre  de 2009

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