sábado, 18 de abril de 2020

La novia de mi mejor amigo


La novia de mi mejor amigo


Lo primero que debo decir, es que, como ya me ha pasado otras veces, iba predispuesto, pensando que se trataba de una comedia romántica más al estilo de las protagonizadas por Sandra Bullock, y déjenme decirlo, de entrada, el simple comienzo de la película cortó de un tajo mi predisposición.
La novia de mi mejor amigo, es una comedia, ácidamente libertina, sobre la valoración estereotipada de las relaciones entre las mujeres y los hombres “rudos”, que las atraen por ser “ásperos en el trato” y los hombres que se comportan de manera mucho más formal y comprometida.
De este argumento se pueden sacar muchas reflexiones, la primera de ellas, es sobre los estereotipos, sobre las escalas de valores que se manejan en las relaciones actuales, y los parámetros que hacen que un hombre sea considerado “atractivo”, sobre cuánto se valoran las mujeres a sí mismas y lo que buscan en las relaciones, si solamente placer o compromiso serio.
En medio del desarrollo de la trama, el tipo “rudo” también muestra sus lados sentimentales, y se redescubre a sí mismo en su faceta de amante respetuoso, de “anticupido” como lo denominó una de sus supuestas víctimas, pasa a ser el hombre romántico que descubre el amor en una mujer a la que se supone debería alejar de sí.
La protagonista es un personaje que me hizo pensar mucho sobre las relaciones con una mujer, puesto que, ella misma se debate entre optar por una relación libertina o una seria, y entre esos devaneos se la pasa en toda la película. Y lo más irónico, es que el personaje principal termina con los esquemas movidos precisamente por este comportamiento errático.
Otro punto que me pareció interesante para comentar es la relación padre-hijo del protagonista con su papá, quien aparece como otro hombre “rudo” en el trato, que por momentos deja entrever su soledad y el hecho de que se considera a sí mismo como un “fraude”, pero no hace nada por cambiar su situación y acalla su soledad atrapándose a sí mismo en su estilo de vida.
No es una trama para la familia, es una trama para adultos, muchos chistes son ácidos, y el sarcasmo de “Tank” el personaje principal se asoma a cada rato. Un elemento propio de la acidez, es el conteo regresivo de las insolencias cometidas por el personaje. Así que, de antemano advierto a quien la vaya a ver, que si es sensible a este tipo de humor, es mejor que se abstenga de verla.
Como dije antes, y con esto cierro, es un humor muy ácido, y puede herir sensibilidades. A mí me encanta ese tipo de humor, por eso me gustó. Pero hago la advertencia, para que luego no pueda decir que no hubo alguien que se lo dijo.
Maiquel Yojáinder Machado Palmar, periodista / crítico de cine
Publicado originalmente en la revista católica: Familia Cristiana, Digital. En diciembre de 2009 

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