La semilla del mal (The unborn)
La
semilla del mal es una secuencia de terror bastante atrayente, se
trata de una joven que se ve misteriosamente acosada por la figura de
un niño de aspecto horripilante que empieza a seguirla a todas
partes, diciéndole de una u otra forma que desea encarnarse a través
de ella.
Contiene
escenas de suspenso, muy manejadas con el estilo de aparición
repentina del personaje maligno principal, y un predominio de
encuadres en picado que dan a entender que la protagonista está
siendo acechada, y eso es importante para el desarrollo de la trama.
Así
es como la protagonista se encuentra tratando de resolver el por qué
de su situación y el cómo debe solucionarla, para ello cuenta con
el apoyo de su novio, y de su mejor amiga, una niña de piel oscura,
que por supuesto muere, en este caso, medio noblemente, un exorcista
judío, con su equipo y la más importante: una anciana judía que
es quien encamina a la joven en su camino hacia la solución del
conflicto.
El
mensaje de la película parece resumirse en: “El mal siempre
encuentra la forma de encarnarse”, porque dan a entender eso, o
que, como pasa siempre con las películas de misterio en la taquilla,
tienen partes y más partes, hasta que el mal se muere no porque lo
matan sino por el hastío de la gente que sigue la saga.
Aún
así, como le comenté desde un principio, no me sentí estafado por
ir a verla, y que por lo tanto, logré lo que buscaba, que en mi
caso, era entretenerme, no creo que, a estas alturas nadie vaya a
tener pesadillas en las noches por verla, pero sí, estoy convencido,
que más de uno dará un pequeño salto en su butaca allá en el
cine.

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