Un
plan brillante
Un
Plan Brillante es algo que sugiere muchas cosas, por ejemplo, aquí
en Venezuela, sugiere cosas como malabarismos para hacer rendir la
quincena, salir llevando algo de valor sin que te lo roben, poder
llegar puntualmente a un sitio sin que te agarre una cola, y cómo
salir bien en un examen, en este caso, el plan consistió en
conseguir el dinero para la entrada del cine, a mitad de quincena y
lograr a tiempo para poder ver la película y escribir mis
impresiones para esta columna.
Esta
vez llegué con retraso al cine, es decir, mi plan brillante falló.
Afortunadamente sólo me perdí los comerciales y trailers, pero
logré entrar ya con mi chocolate derretido en el bolsillo y mis
cotufas al cine, y ver la dichosa película “Un plan brillante”,
con la esperanza de ver el desenvolvimiento de un plan más
emocionante que el que yo tenía.
Debo
confesar de entrada que me dejó sentimientos encontrados: Es una
historia ambientada en los años sesenta, acerca de cómo un hombre
logra hacer un golpe maestro y engañar a todos los miembros de una
empresa dedicada a la comercialización de diamantes en una rara
complicidad con la protagonista. .
Durante
el desarrollo de su trama hay tímidas denuncias que sirven para
afianzar la trama principal, tales como: El trasfondo sangriento de
los diamantes en África, señalamientos al comunismo ruso, el
machismo en las empresas y el hecho de ocultar cosas a la luz pública
por mantener una imagen, y todos estos elementos se muestran en el
proceso evolutivo de una mujer ejecutiva que, por tratar de ascender
en un entorno machista es capaz de actuar peor que los hombres
mismos.
El
nudo principal es el plan para robar unos diamantes de la empresa, y
el motivo de tan lucubrado plan es la venganza, puesto que ambos, en
una u otra forma han sufrido una traición de parte de la gente para
la cual trabajaron y dieron la mejor parte de sus vidas. (Sir
28,1; Rom 12, 19)
El
aprendizaje principal se muestra al final de la película cuando, al
final de tanto giro, la protagonista nos muestra cómo usó la misma
fuerza que inicialmente puso en el empeño por escalar en la empresa,
en ayudar al prójimo y redimirse por sus culpas.
Como
historia, es ingeniosa, como trama, es entretenida, y hasta
sorprendente, hay que estar atento a los detalles para poder entender
mejor los giros finales de la trama, pero creo que es moralmente
vacía con todo y que trataron de hacer de la protagonista una
especie de filántropa arrepentida, una mujer que logró reponerse a
sus ambiciones y canalizar sus impulsos para hacer el bien, y al
protagonista una especie de justiciero intelectual.
Si
opta por verla, no creo que le deje la sensación de ser una película
predecible, y ese es su principal mérito, el segundo, pues me hizo
quedarme a ver el final para saber qué pasaba.
Maiquel
Yojáinder Machado Palmar
Periodista,
crítico de cine
Publicación hecha en junio de 2006 en Familia Cristiana, Digital

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